Mostrando entradas con la etiqueta Nuestro Cuerpo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nuestro Cuerpo. Mostrar todas las entradas

Lenguaje Corporal

     Envueltas en los territorios amatorios y sucumbiendo al poder que estos ejercen, nuestras pieles y corazones nos empujan a expresarnos de infinidad de maneras, anhelando desatar todo lo que nos recorre por dentro. Nuestros cuerpos se desnudan y desanudan, se entrelazan y enredan. Se convulsionan y nos deshidratan. Y, entonces, para reponernos de tanta humedad perdida, bebemos una vez más de los bálsamos que ella guarda entre sus rincones. Y todo comienza de nuevo. En el transcurso de estos estados y estaciones eróticas nos entregamos también mediante signos y señales que nuestros cuerpos, fieles intérpretes de nuestras emociones, lanzan a aquella que yace entre nuestros brazos.


     Estos signos y señales no necesitan adquirir forma verbal y, a veces, ni siquiera pueden describirse o explicarse. Son las miradas, las sonrisas, determinados gestos y son imprescindibles para comunicarnos en nuestros espacios amatorios. Lo que llevamos bajo la piel a veces sale sin que queramos o sin que nos demos cuenta. Otras veces, lo dirigimos a nuestro antojo a fin de expresar deseos y sentimientos. Forma parte de todo el entramado amatorio físico y emocional. Y hace que los encuentros adquieran significados particulares, significados inconfundibles, significados privados. Miradas fugaces, cómplices, sonrisas que contagian sonrisas, suspiros soltados al aire, leves rozamientos de los cuerpos… Todos llevan escondidos mensajes que esperan respuesta, que construyen alianzas silenciosas que no necesitan ser nombradas para existir.

Tan sólo rozó con su mano suavemente mi muslo y de inmediato supe que la tempestad se desataría. Como bestias que ansiaban amamantarse, nos apoderamos salvajes la una de la otra, devorando a cada paso la carne que caliente se contraía.


Anterior | Siguiente

Fuente: Tu dedo Corazón

Tipos de Vaginas

Primero hay que aclarar que las vaginas y las vulvas no son sinónimos, se refieren a cosas anatómicamente muy diferentes, lo que vemos a simple vista, el exterior es la vulva (labios internos y externos, clítoris, orificio uretral) y la vagina es el órgano en sí, desde el interior hasta afuera.

Ninguna vagina es igual a otra, algunas tienen los labios muy abiertos, otros son tan pequeños que apenas se alcanzan a notar, el rango de medida los labios es de 2 cm hasta 6 cm. Claro que la forma no afecta el desempeño sexual ni impide practicar cierto tipo de posturas.

La llama olímpica:

El capuchón, es decir, lo que cubre el clítoris, es muy grande, como una llama. El papel de este capuchón, es el mismo que el caso del prepucio en el pene para que nos entendamos. En el caso de la llama olímpica el clítoris está muy cubierto, pero con la excitación crecerá y será fácil de estimular. Como curiosidad mencionar que: algunos clítoris pueden alcanzar los 11 cm y según la forma de la vulva saldrá hacia afuera más o menos.

Bata de cola:

los labios menores tienen forma ondulada y son largos como los volantes de una falda. En este caso el grado de placer será el mismo, no cambia para nada.







Vulva percebe:

el clítoris es grande y abultado, no existirá problema para encontrarlo. Quizá las chicas que tengan este tipo de clítoris se puedan ver beneficiadas a la hora de excitarse, pues al estar más descubierto, cualquier roce sutil puede causar grandes, placenteras y, sobre todo, rápidas consecuencias.



Ojo cerrado:

Los labios menores son estrechos y muy pequeños, conocido vulgarmente como ‘vulva de muñeca’ por su simpleza y características planas.






Mariposa:

Los labios menores son grandes y abiertos como las alas de una bonita mariposa. Parece que se abre al mundo y es muy llamativo visualmente. Su forma no aporta ni quita ningún placer como ocurre con la vulva de bata de cola.






4 cosas que indica el color de tu flujo vaginal

Su presencia es parte de nuestra intimidad, al extremo que pocas veces se reflexiona sobre los cambios que se producen en él, pero, ¿qué indica el cambio de coloración de tu flujo vaginal?

De acuerdo con la American Academy of Family Physicions, el flujo es producido por glándulas dentro de la vagina y el cuello uterino, que producen pequeñas cantidades de líquido, el mismo que fluye diariamente transportando células viejas del revestimiento vaginal. Esta es la manera que tiene el organismo de mantener sana y limpia esta zona.


Color que indica algo más

Cada mujer tiene una percepción propia de lo que es un flujo normal. Sin embargo, existen cambios en la coloración de éste qué puede presentarse en casi todas las mujeres, pero qué indican sobre tu salud. Aquí te presentamos cuatro:

1. Señala cambios naturales. Durante la primera parte del ciclo menstrual -cerca de la ovulación- el flujo es cristalino, como clara de huevo. En esta etapa la fertilidad se encuentra en un nivel alto. En la segunda parte del ciclo -previa a la menstruación- hay un flujo menos abundante, más espeso, oscuro y adherente.

2. Blanco. El de la cándida es uno de los más frecuentes. El flujo cambia a un color blanco y grumoso, como leche cortada, que da picazón y suele pegarse a las paredes de la vagina. Se exacerba en el período pre-menstrual.

3. Amarillo. Producido por parásitos, los más típicos son las tricomonas, que pueden adquirirse por transmisión sexual, dan un flujo amarillo verdoso, que es más frecuente en los días posteriores a la menstruación. La vulva (los órganos genitales femeninos externos) puede estar irritada y dolorida y es posible que el coito produzca también dolor.

4. Gris. Se debe a la presencia de un germen llamado gardnerella, que se transmite sexualmente. El flujo es blanco grisáceo, tiene un fuerte olor fétido, como a pescado. La gardnerella asociada a otros gérmenes llamados anaeróbicos, produce lo que algunos autores llaman la catástrofe ecológica de la vagina. En estos casos se ataca a los anaerobios de los cuales se alimenta la gardnerella.

Observar los cambios que se producen en tu cuerpo no es malo, todo lo contrario. Te ayudan a saber si existe algún problema con tu salud. Trata siempre de acudir a un experto de la medicina. ¡No lo olvides, tu salud está en tus manos!

¿Placer o dolor? El clítoris sensible

     El clítoris es el órgano del placer femenino y gracias a su estimulación se desencadena la respuesta orgásmica. Puede verse como un pequeño botón (“el glande del clítoris”) con su caperuza, coronando la parte superior de los labios menores. Sin embargo, es más grande de lo que parece: tiene dos prolongaciones internas que se meten en el tejido vaginal y generan un intenso placer cuando son estimuladas. Los vasos sanguíneos y la riqueza en las terminaciones nerviosas lo proveen de una fuente rica de excitaciones.

     Algunas mujeres refieren una mezcla de sensaciones placenteras y dolorosas cuando su clítoris es estimulado en forma directa (por sexo oral, uso de los dedos, o por vibradores), cosa que no sucede durante el coito vaginal (por estimulación del roce del pubis o el pene). Estas mujeres se sienten molestas y se privan de una práctica que podría ser muy placentera.


     Es importante que la mujer esté lubricada para permitir un mejor deslizamiento de los dedos o el vibrador. Otro factor a tener en cuenta es la presión que se ejerce sobre el clítoris, que puede ser demasiada para la sensibilidad del órgano. En todos los casos la mujer debe tener la libertad para pedir o guiar la estimulación de su pareja sobre su cuerpo para dar prioridad a las sensaciones placenteras. El uso de lubricantes al agua y una presión suave sobre el clítoris puede ayudar a encontrar el punto justo de placer, sin dolor o malestar.

Tips para no sentir dolor

El clítoris tiene una alta sensibilidad y en algunas mujeres la estimulación directa provoca dolor. Si es tu caso:

 No ocultes lo que te pasa pensando que es anormal.
 Es indispensable que estés lubricada, caso contrario continúen el juego hasta lograrlo o puedes usar un lubricante íntimo a base de agua.
 Trata de encontrar con tu pareja la estimulación justa, productora de placer.
 Guia a tu pareja hasta encontrar la práctica apropiada.
 No te refugies en pensamientos negativos o en la idea previa de que vas a sentir dolor.
 Masturbándote puedes experimentar cuál es la presión o la práctica más adecuada.
 Relájate, usa las fantasías y pedí lo que te gusta.

Ejercicios de Kegel

   Los ejercicios de Keggel, son ejercicios de contracción y relajación de los músculos alrededor de la pelvis, tanto para hombres como para mujeres. Su uso en el campo es que el ejercitar esos músculos específicos con este tipo de ejercicios, hacen que el impulso por el orgasmo se controle mejor en hombres, y en las mujeres, sea mas intenso.

   Esto sucede por que estos ejercicios de keggel trabajan con el músculo “pubocoxigeo” o también llamado “músculo del amor” que es el encargado de los espasmos del orgasmo.

Dos buenos ejemplos de este ejercicio son:


    Keggel lento: Aprieta los músculos como si intentases detener la orina, tirando de ellos hacia arriba. Contráelos y mantenlos así mientras cuentas hasta 5 respirando suavemente. Luego, relájalos durante 5 segundos más, y repite la serie 10 veces. Intenta aumentar progresivamente el tiempo de contracción y relajación. Empieza por 5 segundos en cada caso hasta llegar a los 20 segundos. Cuanto más tiempo consigas mantener la contracción de los músculos, más fortalecerás tu musculatura pélvica. Keggel rápido: Contrae y relaja los músculos tan rápidamente como puedas hasta que te canses o transcurran unos 2 ó 3 minutos. Comienza con 10 repeticiones, cuatro veces al día hasta alcanzar las 50 repeticiones diarias.

Métodos de Masturbación Femenina (Parte VI)

Tipo 3, Empujando una Almohada u otro Objeto

"Acostada sobre mi vientre con algo pequeño (como un Tampax) en mi vagina y una almohada sujetada con fuerza entre mis piernas, me muevo lentamente hacia arriba y hacia abajo, luego más rápida e intensamente. La secuencia es como ésta - inserto el objeto, me vuelvo sobre la almohada, luego me muevo rítmicamente hasta el orgasmo."


Tipo 3, Empujando Contra un Objeto Mientras se Está Suspendida:

Usualmente se consigue frotando la vulva de frente o de espaldas contra un objeto como el lavamanos o una silla.

"Me pongo sobre una silla con un costado protuberante pero bajo y froto al principio contra él, luego me levanto para estar sobre él, y empujo hacia abajo. Este método permite mucha libertad de movimientos para mi cuerpo, que es lo que quiero."


Tipo 4, Cruzando las Piernas y Apretando los Muslos y los Músculos Pélvicos:
Acostada o sentada con las piernas juntas muy rígidas, apretar los muslos frotando la vulva.

"Me acuesto de espaldas, con las piernas juntas, y me muevo un poco hasta justo antes de acabar; entonces estoy muy rígida, oprimiendo el interior de mi vagina, moviéndome lentamente. Pero es la estimulación clitoridiana y apretar adentro lo que me hace acabar. Aprieto toda el área pélvica de esa manera y los cachetes de mi trasero están fuertemente apretados."

Tipo 4, Con Almohada, Toalla, u Otro Objeto Mantenido Entre Sus Piernas:
Se utiliza una almohada, toalla, sábana y algún objeto firme pero suave, se oprime entre las piernas y se fricciona la vulva con ellas.

"Doblo una cobija o sábana, ubico parte de ella entre mis piernas, que están estrechamente presionadas, y entonces froto la sábana dentro y sobre mi vulva, especialmente mi clítoris, sin usar las manos, sólo movimientos de cadera y piernas. Empiezo a fantasear una situación y acabo en minutos."

Tipo 5, Masaje de Agua:

Acostada, parada o sentada, apuntas el chorro del agua directamente hacia la vagina, de preferencia el agua debe estar caliente, la presión del agua debe ser fuerte.

"Me masturbo con agua de la ducha únicamente. La apunto a mi clítoris, con las piernas abiertas. A veces engancho una manguera y me siento en el borde de la bañera, y uso una corriente de agua estable y agradable. O me acuesto en la bañera, y dejo el agua de la ducha golpear mi clítoris si es suficientemente fuerte."

Tipo 6, Inserción Vaginal Sola:
Es el movimiento circular o arriba abajo de los dedos dentro de la vagina.

"Usualmente me masturbo con el dedo y toco mis pechos con la otra mano, pero no siempre. A veces, cuando estoy tendida al sol en traje de baño y comienzo a sentirme sexy, termino yendo adentro a masturbarme (cuando estoy sola en la casa). Usualmente uso un movimiento hacia atrás y adelante en mi vagina, o sólo mantengo mis dedos allí un momento. Mis piernas están muy abiertas con mis rodillas levantadas, cerca de mí. A veces me muevo mucho, dependiendo de la intensidad de mis sensaciones del momento."


Anterior | Inicio

Métodos de Masturbación Femenina (Parte III)

Tipo 1B, Estimulación Clitoridiana y Vulvar:
Luego de lubricarse se frota y estimula toda la zona genital.

"Uso principalmente mis dedos. Comienzo por acariciar suavemente mi cuerpo y senos, y órganos genitales. A veces uso dos manos sobre mis genitales, pero no siempre. Trato de esperar hasta sentirme mojada antes de tocarme, porque si no estoy mojada usualmente tengo dificultades en lograr el orgasmo. Así que froto y estimulo mis órganos genitales, suavemente, y levanto mis piernas (completamente separadas) y entonces froto un poco más vigorosamente - lo cual me conduce al orgasmo u orgasmos. Parece necesario elevar mis piernas o no acabo. Frecuentemente me pregunto si otras mujeres son iguales."

Tipo 2A, Estimulación Clitoridiana Acostada Sobre el Vientre:
Te tiendes sobre el vientre, mientras te frotas con el dedo o la almohada.

"Uso mi dedo índice. Me tiendo sobre mi vientre y abrazo una almohada con mi otra mano. Uso un movimiento circular y arriba-abajo sobre mi clítoris y usualmente mantengo mis piernas un poco separadas, pero al llegar cerca del orgasmo, las pongo muy juntas. A veces me muevo mucho y otras veces sólo un poco."


Tipo 2A1, Acostada Sobre el Vientre con Penetración Vaginal Ocasional:

Te masturbas sobre el vientre con las piernas juntas, presionando con los dedos de ambas manos el clítoris (dedos índice y medio), uno encima del otro.

"Me masturbo sobre mi vientre con las piernas juntas, presionando con los dedos de ambas manos sobre mi clítoris (dedos índice y medio), uno encima del otro. A veces acaricio mis pechos o cachetes del trasero con una mano, o inserto mis dedos en mi vagina, pero no usualmente. Me muevo mucho menos que en el coito."



Tipo 2A2, Acostada Sobre el Vientre con Penetración Vaginal:


"Me tiendo sobre el vientre con mis piernas tan abiertas como sea posible y pongo tres almohadas debajo de mí para arquear más mi espalda. Masajeo mi cuerpo en la región genital e inserto el dedo medio de una mano sobre mi vagina y oprimo mi otra mano fuerte contra él, en la región de mi clítoris. De esta manera puedo estimular fuertemente ambos, mi clítoris y mi cérvix. Mi cuerpo comienza a moverse y a contraerse violentamente, al bajar mi cuerpo sobre el dedo y la mano detrás."

Tipo 2B, Estimulación Clitoridiana/Vulvar Acostada Sobre el Vientre:

"Sobre mi vientre con ambas manos ahuecándolas sobre mi área genital externa, con los labios de la vulva cerrados. Aprieto suavemente el área con un dedo, oprimiendo contra la curva posterior de los labios y la palma de mi mano apretando contra el frente y el hueso púbico. Las piernas permanecen cerradas. Cuando mi pareja se me asocia él simplemente se recuesta sobre mi espalda y me ayuda a apretar."

Tipo 2B1, Estimulación Clitoridiana/Vulvar Acostada Sobre el Vientre con Penetración:

"Coloco el vibrador sobre mi clítoris y labios menores y entrada vaginal, más a veces una vela en mi vagina. Con las piernas juntas es más fácil, especialmente con los tobillos cruzados (aumenta la tensión muscular y satisface un deseo reflejo de presionar mis rodillas.) Solía tocarme los pechos y el vientre, pero me pareció redundante. Y movía mis manos más que yo, ahora yo me muevo más."

Anterior | Siguiente

Métodos de Masturbación Femenina (Parte II)

Tipo 1A, Estimulación Clitoridiana Indirecta:
Usar las yemas de los dedos o vibrador para estimular la zona que rodea al clítoris.

"Para mí es importante estar excitada mentalmente o fantasear para masturbarme. Para mí también es importante estar sola. Uso las yemas de los dedos para la estimulación real, pero es mejor comenzar con golpecitos o frotando ligeramente sobre el área general. Al aumentar la excitación comienzo a estimularme sobre el clítoris y finalmente alcanzo el clímax con un movimiento rápido corcoveante sobre el capuchón clitoridiano. Usualmente mis piernas están separadas, y de vez en cuando también estimulo mis pezones con la otra mano."



Tipo 1A, Estimulación Clitoridiana Directa:
Frotar directamente el clítoris y tus labios con tus dedos u otro objeto

"Uso mi dedo medio, humedecido, para estimular y frotar encima y alrededor de mi clítoris. Mi otra mano tira los labios hacia atrás, manteniendo una débil tensión sobre el área del clítoris. Alterno este frotamiento rápido del clítoris frotando más lentamente la entrada de la vagina. (Realmente, 'frotar' es difícilmente la palabra correcta, porque es un toque muy ligero hasta justo antes del orgasmo, para cuando estoy muy mojada.) Mis piernas están muy abiertas, mis rodillas levantadas - no muevo mucho el torso hasta el orgasmo, cuando hay fuertes espasmos en mi torso y pelvis."

Tipo 1A1, Estimulación del Clítoris y Penetración Vaginal Ocasional:
Las dos anteriores alternado de vez en cuando penetración con los dedos u otro objeto.

"Usualmente me masturbo estimulando suavemente la región del clítoris, no directamente éste, sino sobre la piel arriba y a su alrededor; después ubico los dedos alrededor del clítoris y los muevo hacia atrás y hacia adelante rítmicamente y con un poco de presión. Así, para lograr el orgasmo, la presión es un factor, el movimiento rítmico otro, y proteger al clítoris de la estimulación directa es otro. Esto último es llevado a cabo usando la piel de alrededor para estimular el clítoris. Finalmente, tensionando mi ano y concentrándome en tener un orgasmo lo consigue. A veces hinco mi dedo en mi vagina porque esto parece estabilizar el clítoris y es un poco excitante. Mis piernas están abiertas. No me muevo mucho."

Tipo 1A2, Estimulación del Clítoris y Penetración Vaginal Siempre:
Con un dedo o frotándote contra algo estimulas el clítoris y los otros se introducen en la vagina.

"Primero uso mis dedos para penetrar mi vagina, para agrandar la sensación en toda el área, pero después para tener el orgasmo primero ligeramente y luego más firmemente froto mi clítoris con movimientos circulares o hacia arriba y hacia abajo. Con mi otra mano generalmente estoy dando vuelta las páginas del libro pornográfico que estoy leyendo. Sí, es complicado. Tengo las piernas abiertas."


Tipo 1A3, Estimulación del Clítoris con Penetración Vaginal en el Orgasmo:

Estimulación del clítoris, cuando sientes el orgasmo introduces el dedo para sentir las contracciones.

"Justo después del clímax suelo poner algunos dedos dentro de la entrada de mi vagina para sentir las contracciones - no sólo para ver si ocurren, sexualmente es muy satisfactorio."

Tipo 1A4, La Palma Sobre el Clítoris, los Dedos Dentro de la Vagina:
Se masajea el monte con la palma de la mano mientras se utilizan los dedos para introducirlos en la vagina.

"Uso una mano y agarro el monte, froto por encima mi mano hasta sentir una sensación caliente, entonces abro mis labios con un dedo, y lo hago humedecerse moviéndolo arriba y abajo, entonces inserto un dedo en mi vagina y lo muevo arriba y abajo muy rápido mientras la palma frota el monte. Mis piernas están bien abiertas. "

Tipo 1A5, Estimulación Clitoridiana y Penetración Anal:
Usualmente son movimientos circulares sobre el área pubiana con una mano tocándose el ano con la otra mano, a veces insertando un dedo u otro objeto en el recto.

"A veces uso mis dedos sobre mi clítoris con uno adentro de mi vagina, y uno sobre el área anal o justo sobre el clítoris. Usualmente uso dos tamaños de vibradores - uno pequeño para mi ano y uno grande para mi vagina. Una mano la uso para el clítoris, la otra sostiene a los dos vibradores en su lugar. Las piernas usualmente están separadas. Movimientos Circulares."




Anterior | Siguiente