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Lenguaje Corporal

     Envueltas en los territorios amatorios y sucumbiendo al poder que estos ejercen, nuestras pieles y corazones nos empujan a expresarnos de infinidad de maneras, anhelando desatar todo lo que nos recorre por dentro. Nuestros cuerpos se desnudan y desanudan, se entrelazan y enredan. Se convulsionan y nos deshidratan. Y, entonces, para reponernos de tanta humedad perdida, bebemos una vez más de los bálsamos que ella guarda entre sus rincones. Y todo comienza de nuevo. En el transcurso de estos estados y estaciones eróticas nos entregamos también mediante signos y señales que nuestros cuerpos, fieles intérpretes de nuestras emociones, lanzan a aquella que yace entre nuestros brazos.


     Estos signos y señales no necesitan adquirir forma verbal y, a veces, ni siquiera pueden describirse o explicarse. Son las miradas, las sonrisas, determinados gestos y son imprescindibles para comunicarnos en nuestros espacios amatorios. Lo que llevamos bajo la piel a veces sale sin que queramos o sin que nos demos cuenta. Otras veces, lo dirigimos a nuestro antojo a fin de expresar deseos y sentimientos. Forma parte de todo el entramado amatorio físico y emocional. Y hace que los encuentros adquieran significados particulares, significados inconfundibles, significados privados. Miradas fugaces, cómplices, sonrisas que contagian sonrisas, suspiros soltados al aire, leves rozamientos de los cuerpos… Todos llevan escondidos mensajes que esperan respuesta, que construyen alianzas silenciosas que no necesitan ser nombradas para existir.

Tan sólo rozó con su mano suavemente mi muslo y de inmediato supe que la tempestad se desataría. Como bestias que ansiaban amamantarse, nos apoderamos salvajes la una de la otra, devorando a cada paso la carne que caliente se contraía.


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Fuente: Tu dedo Corazón

Tipos de Vaginas

Primero hay que aclarar que las vaginas y las vulvas no son sinónimos, se refieren a cosas anatómicamente muy diferentes, lo que vemos a simple vista, el exterior es la vulva (labios internos y externos, clítoris, orificio uretral) y la vagina es el órgano en sí, desde el interior hasta afuera.

Ninguna vagina es igual a otra, algunas tienen los labios muy abiertos, otros son tan pequeños que apenas se alcanzan a notar, el rango de medida los labios es de 2 cm hasta 6 cm. Claro que la forma no afecta el desempeño sexual ni impide practicar cierto tipo de posturas.

La llama olímpica:

El capuchón, es decir, lo que cubre el clítoris, es muy grande, como una llama. El papel de este capuchón, es el mismo que el caso del prepucio en el pene para que nos entendamos. En el caso de la llama olímpica el clítoris está muy cubierto, pero con la excitación crecerá y será fácil de estimular. Como curiosidad mencionar que: algunos clítoris pueden alcanzar los 11 cm y según la forma de la vulva saldrá hacia afuera más o menos.

Bata de cola:

los labios menores tienen forma ondulada y son largos como los volantes de una falda. En este caso el grado de placer será el mismo, no cambia para nada.







Vulva percebe:

el clítoris es grande y abultado, no existirá problema para encontrarlo. Quizá las chicas que tengan este tipo de clítoris se puedan ver beneficiadas a la hora de excitarse, pues al estar más descubierto, cualquier roce sutil puede causar grandes, placenteras y, sobre todo, rápidas consecuencias.



Ojo cerrado:

Los labios menores son estrechos y muy pequeños, conocido vulgarmente como ‘vulva de muñeca’ por su simpleza y características planas.






Mariposa:

Los labios menores son grandes y abiertos como las alas de una bonita mariposa. Parece que se abre al mundo y es muy llamativo visualmente. Su forma no aporta ni quita ningún placer como ocurre con la vulva de bata de cola.






4 cosas que indica el color de tu flujo vaginal

Su presencia es parte de nuestra intimidad, al extremo que pocas veces se reflexiona sobre los cambios que se producen en él, pero, ¿qué indica el cambio de coloración de tu flujo vaginal?

De acuerdo con la American Academy of Family Physicions, el flujo es producido por glándulas dentro de la vagina y el cuello uterino, que producen pequeñas cantidades de líquido, el mismo que fluye diariamente transportando células viejas del revestimiento vaginal. Esta es la manera que tiene el organismo de mantener sana y limpia esta zona.


Color que indica algo más

Cada mujer tiene una percepción propia de lo que es un flujo normal. Sin embargo, existen cambios en la coloración de éste qué puede presentarse en casi todas las mujeres, pero qué indican sobre tu salud. Aquí te presentamos cuatro:

1. Señala cambios naturales. Durante la primera parte del ciclo menstrual -cerca de la ovulación- el flujo es cristalino, como clara de huevo. En esta etapa la fertilidad se encuentra en un nivel alto. En la segunda parte del ciclo -previa a la menstruación- hay un flujo menos abundante, más espeso, oscuro y adherente.

2. Blanco. El de la cándida es uno de los más frecuentes. El flujo cambia a un color blanco y grumoso, como leche cortada, que da picazón y suele pegarse a las paredes de la vagina. Se exacerba en el período pre-menstrual.

3. Amarillo. Producido por parásitos, los más típicos son las tricomonas, que pueden adquirirse por transmisión sexual, dan un flujo amarillo verdoso, que es más frecuente en los días posteriores a la menstruación. La vulva (los órganos genitales femeninos externos) puede estar irritada y dolorida y es posible que el coito produzca también dolor.

4. Gris. Se debe a la presencia de un germen llamado gardnerella, que se transmite sexualmente. El flujo es blanco grisáceo, tiene un fuerte olor fétido, como a pescado. La gardnerella asociada a otros gérmenes llamados anaeróbicos, produce lo que algunos autores llaman la catástrofe ecológica de la vagina. En estos casos se ataca a los anaerobios de los cuales se alimenta la gardnerella.

Observar los cambios que se producen en tu cuerpo no es malo, todo lo contrario. Te ayudan a saber si existe algún problema con tu salud. Trata siempre de acudir a un experto de la medicina. ¡No lo olvides, tu salud está en tus manos!

¿Placer o dolor? El clítoris sensible

     El clítoris es el órgano del placer femenino y gracias a su estimulación se desencadena la respuesta orgásmica. Puede verse como un pequeño botón (“el glande del clítoris”) con su caperuza, coronando la parte superior de los labios menores. Sin embargo, es más grande de lo que parece: tiene dos prolongaciones internas que se meten en el tejido vaginal y generan un intenso placer cuando son estimuladas. Los vasos sanguíneos y la riqueza en las terminaciones nerviosas lo proveen de una fuente rica de excitaciones.

     Algunas mujeres refieren una mezcla de sensaciones placenteras y dolorosas cuando su clítoris es estimulado en forma directa (por sexo oral, uso de los dedos, o por vibradores), cosa que no sucede durante el coito vaginal (por estimulación del roce del pubis o el pene). Estas mujeres se sienten molestas y se privan de una práctica que podría ser muy placentera.


     Es importante que la mujer esté lubricada para permitir un mejor deslizamiento de los dedos o el vibrador. Otro factor a tener en cuenta es la presión que se ejerce sobre el clítoris, que puede ser demasiada para la sensibilidad del órgano. En todos los casos la mujer debe tener la libertad para pedir o guiar la estimulación de su pareja sobre su cuerpo para dar prioridad a las sensaciones placenteras. El uso de lubricantes al agua y una presión suave sobre el clítoris puede ayudar a encontrar el punto justo de placer, sin dolor o malestar.

Tips para no sentir dolor

El clítoris tiene una alta sensibilidad y en algunas mujeres la estimulación directa provoca dolor. Si es tu caso:

 No ocultes lo que te pasa pensando que es anormal.
 Es indispensable que estés lubricada, caso contrario continúen el juego hasta lograrlo o puedes usar un lubricante íntimo a base de agua.
 Trata de encontrar con tu pareja la estimulación justa, productora de placer.
 Guia a tu pareja hasta encontrar la práctica apropiada.
 No te refugies en pensamientos negativos o en la idea previa de que vas a sentir dolor.
 Masturbándote puedes experimentar cuál es la presión o la práctica más adecuada.
 Relájate, usa las fantasías y pedí lo que te gusta.

Ejercicios de Kegel

   Los ejercicios de Keggel, son ejercicios de contracción y relajación de los músculos alrededor de la pelvis, tanto para hombres como para mujeres. Su uso en el campo es que el ejercitar esos músculos específicos con este tipo de ejercicios, hacen que el impulso por el orgasmo se controle mejor en hombres, y en las mujeres, sea mas intenso.

   Esto sucede por que estos ejercicios de keggel trabajan con el músculo “pubocoxigeo” o también llamado “músculo del amor” que es el encargado de los espasmos del orgasmo.

Dos buenos ejemplos de este ejercicio son:


    Keggel lento: Aprieta los músculos como si intentases detener la orina, tirando de ellos hacia arriba. Contráelos y mantenlos así mientras cuentas hasta 5 respirando suavemente. Luego, relájalos durante 5 segundos más, y repite la serie 10 veces. Intenta aumentar progresivamente el tiempo de contracción y relajación. Empieza por 5 segundos en cada caso hasta llegar a los 20 segundos. Cuanto más tiempo consigas mantener la contracción de los músculos, más fortalecerás tu musculatura pélvica. Keggel rápido: Contrae y relaja los músculos tan rápidamente como puedas hasta que te canses o transcurran unos 2 ó 3 minutos. Comienza con 10 repeticiones, cuatro veces al día hasta alcanzar las 50 repeticiones diarias.

Métodos de Masturbación Femenina (Parte VI)

Tipo 3, Empujando una Almohada u otro Objeto

"Acostada sobre mi vientre con algo pequeño (como un Tampax) en mi vagina y una almohada sujetada con fuerza entre mis piernas, me muevo lentamente hacia arriba y hacia abajo, luego más rápida e intensamente. La secuencia es como ésta - inserto el objeto, me vuelvo sobre la almohada, luego me muevo rítmicamente hasta el orgasmo."


Tipo 3, Empujando Contra un Objeto Mientras se Está Suspendida:

Usualmente se consigue frotando la vulva de frente o de espaldas contra un objeto como el lavamanos o una silla.

"Me pongo sobre una silla con un costado protuberante pero bajo y froto al principio contra él, luego me levanto para estar sobre él, y empujo hacia abajo. Este método permite mucha libertad de movimientos para mi cuerpo, que es lo que quiero."


Tipo 4, Cruzando las Piernas y Apretando los Muslos y los Músculos Pélvicos:
Acostada o sentada con las piernas juntas muy rígidas, apretar los muslos frotando la vulva.

"Me acuesto de espaldas, con las piernas juntas, y me muevo un poco hasta justo antes de acabar; entonces estoy muy rígida, oprimiendo el interior de mi vagina, moviéndome lentamente. Pero es la estimulación clitoridiana y apretar adentro lo que me hace acabar. Aprieto toda el área pélvica de esa manera y los cachetes de mi trasero están fuertemente apretados."

Tipo 4, Con Almohada, Toalla, u Otro Objeto Mantenido Entre Sus Piernas:
Se utiliza una almohada, toalla, sábana y algún objeto firme pero suave, se oprime entre las piernas y se fricciona la vulva con ellas.

"Doblo una cobija o sábana, ubico parte de ella entre mis piernas, que están estrechamente presionadas, y entonces froto la sábana dentro y sobre mi vulva, especialmente mi clítoris, sin usar las manos, sólo movimientos de cadera y piernas. Empiezo a fantasear una situación y acabo en minutos."

Tipo 5, Masaje de Agua:

Acostada, parada o sentada, apuntas el chorro del agua directamente hacia la vagina, de preferencia el agua debe estar caliente, la presión del agua debe ser fuerte.

"Me masturbo con agua de la ducha únicamente. La apunto a mi clítoris, con las piernas abiertas. A veces engancho una manguera y me siento en el borde de la bañera, y uso una corriente de agua estable y agradable. O me acuesto en la bañera, y dejo el agua de la ducha golpear mi clítoris si es suficientemente fuerte."

Tipo 6, Inserción Vaginal Sola:
Es el movimiento circular o arriba abajo de los dedos dentro de la vagina.

"Usualmente me masturbo con el dedo y toco mis pechos con la otra mano, pero no siempre. A veces, cuando estoy tendida al sol en traje de baño y comienzo a sentirme sexy, termino yendo adentro a masturbarme (cuando estoy sola en la casa). Usualmente uso un movimiento hacia atrás y adelante en mi vagina, o sólo mantengo mis dedos allí un momento. Mis piernas están muy abiertas con mis rodillas levantadas, cerca de mí. A veces me muevo mucho, dependiendo de la intensidad de mis sensaciones del momento."


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Métodos de Masturbación Femenina (Parte III)

Tipo 1B, Estimulación Clitoridiana y Vulvar:
Luego de lubricarse se frota y estimula toda la zona genital.

"Uso principalmente mis dedos. Comienzo por acariciar suavemente mi cuerpo y senos, y órganos genitales. A veces uso dos manos sobre mis genitales, pero no siempre. Trato de esperar hasta sentirme mojada antes de tocarme, porque si no estoy mojada usualmente tengo dificultades en lograr el orgasmo. Así que froto y estimulo mis órganos genitales, suavemente, y levanto mis piernas (completamente separadas) y entonces froto un poco más vigorosamente - lo cual me conduce al orgasmo u orgasmos. Parece necesario elevar mis piernas o no acabo. Frecuentemente me pregunto si otras mujeres son iguales."

Tipo 2A, Estimulación Clitoridiana Acostada Sobre el Vientre:
Te tiendes sobre el vientre, mientras te frotas con el dedo o la almohada.

"Uso mi dedo índice. Me tiendo sobre mi vientre y abrazo una almohada con mi otra mano. Uso un movimiento circular y arriba-abajo sobre mi clítoris y usualmente mantengo mis piernas un poco separadas, pero al llegar cerca del orgasmo, las pongo muy juntas. A veces me muevo mucho y otras veces sólo un poco."


Tipo 2A1, Acostada Sobre el Vientre con Penetración Vaginal Ocasional:

Te masturbas sobre el vientre con las piernas juntas, presionando con los dedos de ambas manos el clítoris (dedos índice y medio), uno encima del otro.

"Me masturbo sobre mi vientre con las piernas juntas, presionando con los dedos de ambas manos sobre mi clítoris (dedos índice y medio), uno encima del otro. A veces acaricio mis pechos o cachetes del trasero con una mano, o inserto mis dedos en mi vagina, pero no usualmente. Me muevo mucho menos que en el coito."



Tipo 2A2, Acostada Sobre el Vientre con Penetración Vaginal:


"Me tiendo sobre el vientre con mis piernas tan abiertas como sea posible y pongo tres almohadas debajo de mí para arquear más mi espalda. Masajeo mi cuerpo en la región genital e inserto el dedo medio de una mano sobre mi vagina y oprimo mi otra mano fuerte contra él, en la región de mi clítoris. De esta manera puedo estimular fuertemente ambos, mi clítoris y mi cérvix. Mi cuerpo comienza a moverse y a contraerse violentamente, al bajar mi cuerpo sobre el dedo y la mano detrás."

Tipo 2B, Estimulación Clitoridiana/Vulvar Acostada Sobre el Vientre:

"Sobre mi vientre con ambas manos ahuecándolas sobre mi área genital externa, con los labios de la vulva cerrados. Aprieto suavemente el área con un dedo, oprimiendo contra la curva posterior de los labios y la palma de mi mano apretando contra el frente y el hueso púbico. Las piernas permanecen cerradas. Cuando mi pareja se me asocia él simplemente se recuesta sobre mi espalda y me ayuda a apretar."

Tipo 2B1, Estimulación Clitoridiana/Vulvar Acostada Sobre el Vientre con Penetración:

"Coloco el vibrador sobre mi clítoris y labios menores y entrada vaginal, más a veces una vela en mi vagina. Con las piernas juntas es más fácil, especialmente con los tobillos cruzados (aumenta la tensión muscular y satisface un deseo reflejo de presionar mis rodillas.) Solía tocarme los pechos y el vientre, pero me pareció redundante. Y movía mis manos más que yo, ahora yo me muevo más."

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Métodos de Masturbación Femenina (Parte II)

Tipo 1A, Estimulación Clitoridiana Indirecta:
Usar las yemas de los dedos o vibrador para estimular la zona que rodea al clítoris.

"Para mí es importante estar excitada mentalmente o fantasear para masturbarme. Para mí también es importante estar sola. Uso las yemas de los dedos para la estimulación real, pero es mejor comenzar con golpecitos o frotando ligeramente sobre el área general. Al aumentar la excitación comienzo a estimularme sobre el clítoris y finalmente alcanzo el clímax con un movimiento rápido corcoveante sobre el capuchón clitoridiano. Usualmente mis piernas están separadas, y de vez en cuando también estimulo mis pezones con la otra mano."



Tipo 1A, Estimulación Clitoridiana Directa:
Frotar directamente el clítoris y tus labios con tus dedos u otro objeto

"Uso mi dedo medio, humedecido, para estimular y frotar encima y alrededor de mi clítoris. Mi otra mano tira los labios hacia atrás, manteniendo una débil tensión sobre el área del clítoris. Alterno este frotamiento rápido del clítoris frotando más lentamente la entrada de la vagina. (Realmente, 'frotar' es difícilmente la palabra correcta, porque es un toque muy ligero hasta justo antes del orgasmo, para cuando estoy muy mojada.) Mis piernas están muy abiertas, mis rodillas levantadas - no muevo mucho el torso hasta el orgasmo, cuando hay fuertes espasmos en mi torso y pelvis."

Tipo 1A1, Estimulación del Clítoris y Penetración Vaginal Ocasional:
Las dos anteriores alternado de vez en cuando penetración con los dedos u otro objeto.

"Usualmente me masturbo estimulando suavemente la región del clítoris, no directamente éste, sino sobre la piel arriba y a su alrededor; después ubico los dedos alrededor del clítoris y los muevo hacia atrás y hacia adelante rítmicamente y con un poco de presión. Así, para lograr el orgasmo, la presión es un factor, el movimiento rítmico otro, y proteger al clítoris de la estimulación directa es otro. Esto último es llevado a cabo usando la piel de alrededor para estimular el clítoris. Finalmente, tensionando mi ano y concentrándome en tener un orgasmo lo consigue. A veces hinco mi dedo en mi vagina porque esto parece estabilizar el clítoris y es un poco excitante. Mis piernas están abiertas. No me muevo mucho."

Tipo 1A2, Estimulación del Clítoris y Penetración Vaginal Siempre:
Con un dedo o frotándote contra algo estimulas el clítoris y los otros se introducen en la vagina.

"Primero uso mis dedos para penetrar mi vagina, para agrandar la sensación en toda el área, pero después para tener el orgasmo primero ligeramente y luego más firmemente froto mi clítoris con movimientos circulares o hacia arriba y hacia abajo. Con mi otra mano generalmente estoy dando vuelta las páginas del libro pornográfico que estoy leyendo. Sí, es complicado. Tengo las piernas abiertas."


Tipo 1A3, Estimulación del Clítoris con Penetración Vaginal en el Orgasmo:

Estimulación del clítoris, cuando sientes el orgasmo introduces el dedo para sentir las contracciones.

"Justo después del clímax suelo poner algunos dedos dentro de la entrada de mi vagina para sentir las contracciones - no sólo para ver si ocurren, sexualmente es muy satisfactorio."

Tipo 1A4, La Palma Sobre el Clítoris, los Dedos Dentro de la Vagina:
Se masajea el monte con la palma de la mano mientras se utilizan los dedos para introducirlos en la vagina.

"Uso una mano y agarro el monte, froto por encima mi mano hasta sentir una sensación caliente, entonces abro mis labios con un dedo, y lo hago humedecerse moviéndolo arriba y abajo, entonces inserto un dedo en mi vagina y lo muevo arriba y abajo muy rápido mientras la palma frota el monte. Mis piernas están bien abiertas. "

Tipo 1A5, Estimulación Clitoridiana y Penetración Anal:
Usualmente son movimientos circulares sobre el área pubiana con una mano tocándose el ano con la otra mano, a veces insertando un dedo u otro objeto en el recto.

"A veces uso mis dedos sobre mi clítoris con uno adentro de mi vagina, y uno sobre el área anal o justo sobre el clítoris. Usualmente uso dos tamaños de vibradores - uno pequeño para mi ano y uno grande para mi vagina. Una mano la uso para el clítoris, la otra sostiene a los dos vibradores en su lugar. Las piernas usualmente están separadas. Movimientos Circulares."




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Métodos de Masturbación Femenina

   Los siguientes son métodos de masturbación que las mujeres informaron usar en el libro The Hite Report de Shere Hite.

   Los datos fueron recogidos entre 1972 y 1976. Mientras que los métodos probablemente no hayan cambiado, el número de mujeres que utilizan una técnica en particular pueden haberlo hecho, porque la actitud de las mujeres hacia sí mismas y hacia sus cuerpos han cambiado en el tiempo.

   Además, las mujeres tienen hoy un acceso mucho más fácil a ayudas sexuales como vibradores y dildos que el que tenían hace veinte años. Los métodos descriptos pueden ayudar a conducir a las mujeres en el proceso de aprender a masturbarse, y a aquellas mujeres que buscan explorar nuevas maneras de alcanzar el orgasmo durante el sexo en solitario. También puede ayudar a las mujeres que sienten que son las únicas que se masturban de una manera poco usual, o al menos de las que se habla poco, para que se sientan "normales." En todo caso vemos la extrema diversidad de las técnicas.

Métodos de Masturbación Femenina:

Métodos de Masturbación Femenina (Parte II)
Métodos de Masturbación Femenina (Parte III)
Métodos de Masturbación Femenina (Parte VI)

Higiene Intima

    Es imprescindible la buena higiene sexual diaria para evitar cualquier tipo de infección que perjudique nuestra salud y bienestar sexual. La higiene genital es tan importante como el acto mismo del sexo. Denota no solo limpieza, sino también respeto hacia nuestro cuerpo y respeto hacia la otra persona, porque no es nada agradable estar con alguien cuya zona genital huela mal o se note sucia, al igual que sería incómodo y vergonzoso ver a quien te acompaña mostrando asco o incomodidad por el problema de tu poca higiene en los órganos sexuales.

   Si bien es cierto, la higiene genital es básica, los extremos en la misma también son malos. Tanto la limpieza insuficiente como la limpieza extrema no son recomendables. La primera opción porque da pie a la formación de infecciones y albergue a gran cantidad de microorganismos indeseables que causaran síntomas incómodos como olores fuertes, picazón, ardor, entre otros. Mientras que la limpieza excesiva también conlleva sus por menores ya que puede acabar con la flora propia de la vagina que se encarga de defenderla contra bacterias e infecciones, dejándola reseca y causando por ende, dolor durante el coito.

   Para nosotras, la higiene íntima es requerida todos los días. Debe ser cuidadosa pero a la vez meticulosa. A continuación, una serie de recomendaciones fáciles y básicas para mantener la salud de los genitales femeninos:

• En el baño, debe dejar que el chorro de agua caiga sobre sus genitales externos en abundancia.

• Los genitales externos debe lavarlos con agua y jabón neutro.

• Nunca se debe usar jabón ni ningún otro tipo de producto dentro de la vagina.

• Evitar las conocidas “duchas vaginales”, ya que son dañinas para el PH interno de la vagina y para la flora y recubrimiento de la misma.

• Luego del baño, es fundamental que seque completamente la zona genital, preste especial atención a los pliegues glúteos e inguinales. Es muy importante, ya que si queda humedad, se forma el ambiente perfecto para la proliferación de hongos y bacterias.

• Se recomienda que después del acto sexual se tome un vaso de agua y orine.

• Es aconsejable también lavarse, de ser posible, luego de la relación sexual, sino se puede, lo bueno sería que al menos seque la zona para limpiarle de los fluidos no propios.

• Recuerde que la forma correcta de limpiarse luego de orinar o defecar, es de la vagina hacia el ano, es decir, de adelante hacia atrás, para evitar que las bacterias del ano lleguen a la susceptible mucosa vaginal.


Productos en la Higiene Genital


   Mantener una buena higiene genital es esencial para vivir una vida sexual amena tanto con nosotros mismos como con nuestra pareja, sin embargo, si nos obsesionamos con ella, también podemos tener consecuencias indeseables. Los productos por excelencia para lavar y mantener nuestra zona genital limpia son el agua y el jabón. Si bien es cierto, en el mercado se encuentran variadas opciones para la higiene intima femenina. Pero, la mayoría de estos productos no son recomendados por que cuentan con una acidez muy alta o muy baja en relación al pH vaginal, lo cual provocaría irritaciones o infecciones, o el crecimiento de hongos. Lo recomendado será siempre solo el agua y el jabón y si desea usar algún producto extra, mejor consúltelo con su ginecólogo previamente.

Squirting: La Eyaculación Femenina

¿Has escuchado hablar alguna vez del squirting? años atrás mucha gente hubiera dicho que no, pero hoy en día parece que se está poniendo de moda.


     El squirting es la palabra inglesa con la que se define eyaculación femenina. Algunas mujeres tienen la facilidad de poder eyacular de una manera parecida a los hombres, expulsando gran cantidad de líquido, cuando se estimula el punto correcto.

     Parece que esta particularidad está a la orden del día. Hace algunos años no solía ser algo que atrajera a muchos hombres ni mujeres, o al menos eso parecía, era un tema bastante desconocido y tabú. Pero como con todo, las cosas cambian y la mentalidad de la gente se abre a nuevas experiencias. Aún siguen existiendo muchas conjeturas sobre que es realmente el squirting. Mucha gente más que verlo como una eyaculación femenina, cree que únicamente se trata de pérdidas de orina, tal vez de ahí venga la poca aceptación y los prejuicios al respecto. Hay que dejar claro que este líquido no es orina, ni tampoco es el flujo habitual que tienen las mujeres cuando están excitadas. Con la estimulación del conocido punto G, se puede lograr el squirting. En su ubicación, quedan situadas muy cerca las glándulas uretrales, las responsables de segregar este tipo de fluido.

     A pesar de que lo habitual es que estas secreciones pasen desapercibidas durante la relación sexual, lo cierto es que las mujeres que tienen estas glándulas más desarrolladas pueden experimentarlo de forma más evidente, pudiendo llegar a ser “incómodo aunque muy placentero”, aseguran los expertos, si no se tiene la suficiente confianza con la compañera de alcoba.

 

     Este fluido no se parece al típico flujo vaginal, la textura es mucha más líquida, el color es casi transparente, su sabor es distinto y la cantidad es mucho mayor. Su composición es básicamente de glucosa, fructosa y fosfatasa ácida prostática y proviene directamente de la uretra.

     Las mujeres que tienen facilidad para ello, lo notaran rápidamente al estimularse, las que no la tengan y quieran probarlo, deben ir con cuidado ya que es una zona sensible. Hay que remarcar que según los especialistas, el squirting no hace que el orgasmo sea más placentero, únicamente es una forma más de hacer disfrutar a nuestro cuerpo y vivir nuevas experiencias.

     En lo que todos los expertos parecen mostrarse con unidad de criterio es la forma de conseguir un squirting. Según los médicos que han estudiado este fenómeno sexual femenino, la manera de experimentarlo durante el orgasmo se consigue estimulando el punto de Gräfenberg, más conocido como “punto G” pues, cuando la mujer está excitada, las glándulas de Skene se llenan de líquido y, como con el orgasmo, la pelvis se contrae y aprieta los diferentes órganos de la zona, entre los que se encuentran estas glándulas, produciéndose el rebosamiento y posterior salida de la consabida sustancia líquida.

Cómo reconocer el Orgasmo Femenino

     Entre los mitos más comunes de la sexualidad se encuentra aquel que dice que “las mujeres solemos fingir un orgasmo tan bien, que nunca podrás diferenciarlo de uno verdadero”. Lo primero es verdad (fingimos muy bien), pero lo segundo (reconocerlo) es absolutamente factible.

     Es fundamental antes de abordar estas claves, que reconozcas que todas las mujeres somos distintas. Los tiempos y la manera de obtener placer son personales y particulares de cada una. A tal punto, que muchas veces una misma mujer puede sorprender con reacciones que hasta el momento no le conocías.

   Es por eso que te dejaré algunas claves para que puedas identificar un verdadero orgasmo femenino, esos que no se olvidan. Cuatro son los aspectos que debes tener en cuenta:

Monotonía: es la rigidez que se produce en las extremidades. Se observa en el rostro, en las piernas, se crispan los dedos de sus manos. Algunas personas suelen confundir estas reacciones con dolor provocado por la penetración.

Rubor Sexual: la mayor irrigación sanguínea y un aumento en la temperatura corporal, provocan al momento del orgasmo un súbito acaloramiento que termina en mejillas sonrojadas, senos, abdomen y otras partes del cuerpo.

Eyaculación: algunas mujeres al momento del orgasmo expelen un líquido semi viscoso desde su vagina conocido como “eyaculación femenina“. No es un síntoma común a todas las mujeres.

Contracción muscular involuntaria: Necesidad de arquear su espalda, erguir su cuello o extender sus brazos.

   A menos que te relaciones con una actriz ganadora de un Oscar, será muy difícil gemir mientras trata de producir todos estos síntomas al unísono.

El Placer Multiplicado: Multiorgasmo

   Los multiorgasmos u orgasmos múltiples son el “Santo Grial” del sexo. Técnicamente, ocurren en sucesión, sin una completa pérdida del deseo sexual entre medio. Las mujeres fueron bendecidas con la habilidad de tener orgasmos múltiples casi naturalmente. Pero no muchos hombres están al tanto de que, con el entrenamiento adecuado, también pueden experimentarlos.


   Como decía al principio, multiorgasmos se refiere a orgasmos que ocurren rápidamente, uno después del otro, tal vez separados sólo por unos segundos. Cuando las mujeres tienen orgasmos múltiples, ellas “rebotan” de atrás para adelante desde una gran excitación al orgasmo, hasta que sienten que desean parar. Esto puede ocurrir cuando están solas, cuando están con alguien, y con o sin un vibrador.

     Psicológicamente, las mujeres pueden ser excitadas y alcanzar el orgasmo una y otra vez. A menudo las mujeres no tienen más de un orgasmo debido a que, una vez que logran el primero, la estimulación de parte de sus parejas se detiene. Muchas mujeres, sin embargo, se sienten satisfechas con un orgasmo, mientras que otras necesitan más. Lograr orgasmos múltiples o multiorgasmos depende del control que tengas sobre tu cuerpo mientras tienes relaciones sexuales.

Orgasmo Femenino

   En casi todas las culturas el orgasmo fue un bien preciado y una meta anhelada como fuente de satisfacción erótica. Considerado como el clímax de la excitación sexual, fue, por ello mismo, promovido, perturbado o reprimido y censurado. El hecho básico relacionado con el orgasmo es el del placer; aunque muchos se preguntarán si acaso no estaría más relacionado con el aspecto reproductivo. En el caso del varón lo es sólo parcialmente, puesto que él tendrá incontables orgasmos, pero pocos de ellos destinados a generar hijos, y en las mujeres no es necesario para que se produzca el embarazo.

   El orgasmo es un breve episodio de liberación física del aumento previo de la tensión muscular, de la congestión sanguínea pélvica y de la sensación corporal de excitación, y la percepción subjetiva de este clímax. Esta liberación energética se evidencia por descargas musculares rítmicas a nivel genital; aunque también comprometen el resto del cuerpo. Estas contracciones son sumamente placenteras para ambos sexos y producen una sensación de alivio y relajación. Después de ellas al hombre y a la mujer los invade una sensación de placidez, bienestar y afecto mutuo.

   El orgasmo es una sensación absolutamente subjetiva: es como sentir que toda la existencia se condensa en un instante, se expande y explota en un grito de plenitud y triunfo. Es como perderse en el infinito y salir de él, es ganar energía, fuerza, vitalidad; es como sumergirse en un oleaje profundo y rítmico que nos arroja a la superficie clara y vital.


Ejemplos de Masturbación

   Los siguientes métodos descriptivos pueden ayudar a guiar a las mujeres en el proceso de aprender a masturbarse. También puede ayudar a aquellas mujeres que busquen explorar nuevas maneras de alcanzar el orgasmo durante el sexo en solitario. Sea cual sea el método, para masturbarse satisfactoriamente, es importante desearlo, fantasear y excitarse. Recuerda, no tengas prisa, crea tu ambiente ideal, fantasea y usa tu imaginación.

"Comienza con palmaditas o movimientos de fricción ligeros sobre toda el área vaginal. Al aumentar la excitación comienza a acariciar arriba del clítoris con la punta de tus dedos, como muestra la imagen a la derecha. Finalmente alcanza el clímax con un movimiento rítmico rápido sobre el capuchón del clítoris. Es mejor que tus piernas estén separadas. Puedes estimular tus pezones o las partes del cuerpo que desees con la otra mano."

"Usa los dedos frotando alrededor de la base del clítoris, y cuando estés cerca del orgasmo, mueve los dedos en forma circular en la parte superior del clítoris. Tus piernas están siempre separadas, y alterna las manos si con una sola se te cansa. Con la otra mano acaricia los pechos o sólo descansa."

"Usa únicamente los dedos. La mano izquierda mantiene los labios mayores de la vagina abiertos, y los dedos índice y mayor de la mano derecha frotan el lado derecho de mi clítoris. A veces frota hacia arriba y hacia abajo, otras frota según movimientos circulares lentos. Las piernas están cerradas, muy tirantes y en línea recta."

"Usa el tercer dedo de una mano, humedecido, para estimular y frotar por arriba y alrededor del clítoris. Con la otra mano tira hacia atrás los labios de la vagina, manteniendo una suave tensión sobre el área clitoridiana. Alterna el frotamiento del clítoris rápido con un toque o golpecito muy ligero. Abre bien las piernas, y pon arriba las rodillas."

"Pon un dedo sobre tu clítoris y con la otra mueve un objeto dentro y fuera de la vagina. Ten las piernas separadas al principio hasta llegar al orgasmo, y entonces júntalas. Primero frota el clítoris y después inserta el objeto. Cuando llega el orgasmo, cierra las piernas con el objeto en ti tan adentro como puedas."

"Primero usa los dedos para penetrar la vagina. Para aumentar la sensación en el área, y para llegar al orgasmo, frota ligeramente y después más firmemente el clítoris en un movimiento circular o hacia arriba y hacia abajo. Con la otra mano, estimula otras partes de tu cuerpo. Piernas separadas."

"Sostiene ambas manos entre las piernas muy juntas y empuja suavemente todo tu cuerpo. Justo después del clímax pon algunos dedos dentro de la entrada de la vagina para sentir las contracciones, puede resultar sexualmente muy satisfactorio."

"Mueve suavemente la región clitoridiana, no el clítoris directamente, sino encima del prepucio y a su alrededor; entonces pon los dedos alrededor del clítoris y los mueves hacia atrás y adelante rítmicamente y con un poco de presión. Así, para alcanzar el orgasmo, la presión es un factor, el movimiento rítmico otro, y la protección del clítoris de la estimulación directa es otro. Esto último se obtiene utilizando la piel circundante para estimular el clítoris. Puedes poner un dedo en la vagina para estabilizar el clítoris y hacerlo más excitante. Las piernas permanecen abiertas."

"Comienza frotando el clítoris en un costado, con un dedo. Después mueve el dedo hacia arriba y hacia abajo a lo largo de la hendidura entre las piernas. Una pierna usualmente está con la rodilla levantada, la otra, abierta, sobre la cama. Mueve la parte inferior de mi cuerpo hasta encontrar el movimiento descendiente del dedo. Puedes mover el dedo dentro y fuera de mi vagina, como atornillando."

Técnicas para la Masturbación Femenina III

 

   Una pieza audiovisual que explica distintas formas en una mujer puede masturbarse.
Este vídeo fue realizado por trea alumnas de grado de la Universidad de Enfermería Rey Juan Carlos

Técnicas para la Masturbación Femenina II

     Se habla tan poco de la masturbación femenina que una práctica que se puede considerar íntima y natural, en las mujeres es totalmente secreta.

     Se sabe tan poco de ella que muchas mujeres crecen con la sensación de ser las únicas que lo hacen, hasta que la realidad salta ante sus ojos. Es precisamente, ese aprendizaje del autoplacer en solitario y en silencio, sin referencias, lo que impide a muchas mujeres sentirse seguras de lo que están haciendo. Por eso, con frecuencia, tienen la sensación de que, quizás, podrían hacer las cosas mejor de cómo lo hacen.


Los Puntos Clave

     El clítoris es la parte más sensible y placentera del cuerpo de la mujer. El estímulo directo del clítoris lleva la mayoría de veces al orgasmo.

     Puede realizarse de diferentes maneras, prueba y descubre cual es tu preferida: puedes hacer movimientos giratorios, poniendo tu dedo pulgar e índice alrededor del clítoris y haciéndolo girar suavemente entre tus dedos; darle un masaje circular y presionándolo con tus dedos; también puedes darle golpecitos (para ello, con una mano debes echar los labios vaginales hacia atrás para que el clítoris quede muy expuesto y con un dedo de la otra mano darle ligeros y suaves golpecitos). Algunas mujeres disfrutan más con una presión directa del clítoris, mientras que otras prefieren acariciar los laterales.

     En la vagina, prueba a rastrear los pliegues y el área que la rodean. Presta atención a los pliegues internos sensibles, llamados labios menores. Pero el camino más seguro para llegar al mejor orgasmo es no concentrarse en un solo punto del cuerpo. Recuerda que en el clítoris no empieza y termina el placer de una mujer. Estimular el clítoris y la vagina a la vez y si es posible, jugar también con otras partes erógenas del cuerpo es la vía más segura al clímax.

     Masturbarse es una inmejorable vía de encontrar los puntos más sensibles de la vagina. Recientes estudios afirman que existen dos zonas muy sensibles, una en la parte superior de la pared interior (punto G) y otra en la parte inferior de la pared posterior. Buscar las zonas erógenas vaginales con la ayuda de tus dedos es una buena forma de conocer tu cuerpo y de disfrutar con ello.



Técnicas para la Masturbación Femenina

Para la mujer, la masturbación permite conocer las zonas más sensibles de su cuerpo y aprender a excitarse. Es cierto. Las mujeres también se masturban. Aunque debido a una mala educación sexual, la masturbación de la mujer se ha convertido en un tema mucho más tabú que la masturbación masculina.


  • Comienza tocando el área vaginal, conforme te vas excitando acaricia la zona arriba del clítoris con tus dedos, termina alcanzando el clímax con un movimiento rítmico sobre el capuchón del clítoris. No olvides que con la otra mano puedes acariciar tus pechos u otra parte del cuerpo.

  • Con tus dedos puedes frotar alrededor de la base del clítoris, al acercarse el orgasmo mueve circularmente tus dedos en la parte superior del mismo. Puedes alternar tus manos para que no te canses, aprovecha y acaricia el resto de tu cuerpo con la mano que te queda libre.

  • Humedece uno de tus dedos y juega con él por tu toda tu área genital. Introdúcelo en tu vagina y busca el punto g; pásalo por tu clítoris y los labios mayores. Con la otra mano puedes separar los labios o tirarlos hacia atrás para que haya una ligera tensión en el clítoris.

  • Una de tus manos mantiene los labios vaginales abiertos y dos dedos de la otra mano frotan el clítoris, puedes hacer movimientos hacia arriba y abajo y movimientos circulares. Mantén las piernas cerradas.

  • Acuéstate sobre la espalda con las piernas semiabiertas. Con dos dedos juntos acaricia el clítoris con movimientos cortos. Al estar cerca del orgasmo abre las piernas y eleva la pelvis (despega tus nalgas del la superficie).

  • Con tus piernas separadas, pon un dedo sobre tu clítoris y con el otro vas a jugar con un objeto introduciéndolo y sacándolo de tu vagina. Al ir llegando al orgasmo frota el clítoris y luego introduce el objeto. Cuando se de el clímax cierra las piernas fuertemente con el objeto dentro tuyo.

  • Introduce un dedo profundamente en la vagina y con el dedo pulgar mantén en contacto el clítoris. Empuja todo tu cuerpo hacia arriba, mientras te masturbas.

  • Utiliza la palma de tu mano para colocarla arriba del clítoris e inserta los dedos en la vagina. Acaríciate con masajes suaves.

  • Acaricia la abertura vaginal, luego introduce dos o tres dedos. Con la palma de la mano da ligeros golpes suaves sobre el clítoris. Tus piernas deben estar cerradas en esta técnica.

  • Estimula tu área púbica mientras con tu otra mano estimulas el ano, puedes probar introduciendo un dedo u objetos en él.

  • Mastúrbate boca abajo con las piernas abiertas. Estimula el clítoris fuertemente con movimientos hacia arriba y hacia abajo. La otra mano puede acariciar tus pechos. Debes mover todo tu cuerpo, hacia arriba y hacia abajo y en movimientos circulares. Cuando llegue el orgasmo cierra las piernas y levanta tu cuerpo.

  • Haz un bulto con ropa o almohadas y acuéstate sobre el boca abajo, de modo que este bulto haga presión sobre tu clítoris. Mueve tus caderas circularmente o haciaarriba y abajo hasta que alcances el orgasmo. Tus piernas pueden estar abiertas o cerradas.

  • Cuando hayas alcanzado el orgasmo introduce tus dedos en la vagina para que sientas las contracciones, lo cual es muy agradable.
  • Cómo estimular el Punto G

       La estimulación del punto G mediante el uso de dedos o lengua es posible gracias a la presión combinada de empujar el clítoris hacia abajo mientras se arquea la lengua o el dedo hacia arriba en un movimiento de llamada. El dedo o la lengua deben estar entre 2,5 y 7,5 centímetros dentro de la vagina para que de resultado. Sin embargo, cada mujer puede necesitar una forma diferente de estimulación.


  • El punto G se puede encontrar con los dedos, pero es difícil lograr una adecuada estimulación a través de la masturbación manual.

  • Se encuentra en la pared vaginal que está situada detrás del vello púbico, a 1 ó 2 centímetros de la entrada de la vagina.

  • La introducción de un vibrador en la vagina puede ayudar a localizar y estimular el punto G y produce una sensación de plenitud. Se puede realizar exclusivamente o en combinación con la estimulación anal y/o del clítoris.

  • Punto de Gräfenberg: El Mítico Punto G

       El punto de Gräfenberg, más conocido como punto G, llamado así en honor de su descubridor, el ginecólogo alemán Ernest Gräfenberg, es una pequeña zona del área genital de las mujeres localizada detrás del hueso púbico y alrededor de la uretra.

       Se dice que la estimulación del punto G (a través de la pared frontal de la vagina) propicia un orgasmo más vigoroso y satisfactorio, y es posiblemente la causa de la eyaculación femenina.



       El punto G puede no ser solamente un punto discreto. De hecho, algunos científicos defienden que se trata del conjunto de profundos nervios del clítoris cuando pasan a través de los tejidos para conectar con la columna vertebral. El clítoris tiene profundas raíces y puede cambiar de tamaño y ligeramente de posición a medida que los niveles hormonales cambian en las diferentes etapas de la vida una mujer.