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Y para tí, ¿qué es follar?


¿Desnudos? ¿orgasmo? ¿masturbación? ¿penetración? No hay consenso entre las lesbianas de lo que se entiende por ‘follar’. Sensaciones y necesidades muy personales que se entremezclan con el oscuro pasado de lo que históricamente se ha considerado sexo entre mujeres. Chicas de toda España nos cuentan qué es follar. ¿Y para ti?

Dos chicas se conocen en una discoteca. Toman una copa, bailan y terminan la fiesta encerradas en el baño del local. Se besan en la boca, se quitan los sujetadores, se levantan la camiseta. Se tocan. La mano de una de ella busca el clítoris de su compañera. La compañera prefiere hacer lo mismo con su lengua. Transcurren diez minutos y alguien golpea la puerta. “Salid ya, que aquí tenemos que entrar a hacer pis”. 

Las chicas salen, regresa cada una con su grupo de amigas. “Me he follado a esa en el baño”, dice una. La otra cuenta a sus amigas: “Nos hemos magreado un poco, sin más”.


Follar o no follar. Esa es la cuestión. No todas las mujeres entienden lo mismo por sexo. Esto tiene una herencia, una historia. Durante siglos se consideraba que el sexo entre mujeres no era realmente sexo. En un juicio contra dos mujeres acusadas de comportamientos inmorales, en Escocia en 1811, el juez las exculpó afirmando que “No existe la más mínima posibilidad de que una mujer en la cama con otra mujer mantengan comportamiento inmoral. Si una mujer abraza a otra, no quiere decir nada”.

Mientras algunos códigos penales castigaban los actos sexuales entre varones, las amonestaciones a mujeres eran muy leves, a no ser que existiera cualquier tipo de artilugio utilizado entre ellas con el fin de emular un pene y perpetrar una penetración. Lo que realmente se castigaba, en estos casos, era la desobediencia del rol de género.

“La escasa preocupación por el homoerotismo femenino fue contribuyendo a extender una ignorancia profunda acerca de lo que podían hacer las mujeres unas con otras y de cómo calificar estos actos”, sostiene Beatriz Gimeno en su libro Historia y análisis político del lesbianismo.

La ignorancia de lo que hacen dos mujeres en la cama se extiende hasta nuestros días. Continúa siendo una duda para aquellos que no conciben el sexo sin un miembro masculino. Y, en muchos casos, continúa siendo un tema confuso entre las lesbianas a la hora de buscar un consenso de lo que se entiende por “follar”.

“Una vez una novia me preguntó, ¿con cuántas te has acostado tú antes? Y yo me quedé un poco pillada, porque ahí hablando nos dimos cuenta de que entendíamos cosas muy distintas. Para ella las caricias y masturbaciones eran previos, juegos sexuales, pero no follar. Si no había desnudos u orgasmos ella no consideraba sexo propiamente tal. Follar. Para mi follar se puede hacer con ropa y en un parque, un bar, lo que sea”, comenta Ana María, profesora de 39 años.

“Creo que follar es mucho más que simplemente correrse, un orgasmo no es más que una parte. Es algo realmente difícil de definir, sin embargo, si vemos a dos personas que están follando lo identificamos perfectamente. Es posible que la cuestión sea, ¿dónde comienza a ser sexo? Creo que follar empieza en el momento que los cuerpos de las personas implicadas se entregan al deseo, ya sea con una caricia, un beso, una mirada o una penetración. En el momento en el que todo lo demás desaparece y se despiertan los instintos más básicos”, opina Fátima, de Madrid.

Patricia Huelves, sexóloga de MíraLES, sostiene que definir lo que es “follar” desde un punto de vista sexológico es prácticamente imposible, puesto que es un término más coloquial que técnico. “Desde la sexología podemos aportar es una visión no coitocentrista de la sexualidad: las relaciones eróticas, las prácticas sexuales o lo que llamamos ‘follar’ o ‘hacer el amor’ es mucho más que penes y vaginas. Utilizo como referente el modelo biopsicosocial de la sexualidad. Desde un punto de vista biológico, con la función reproductiva por bandera, follar es coito, penetración vaginal. Pero si atendemos a factores psicológicos y sociales debemos incluir las otras funciones de la sexualidad, igual de importantes: el placer y la comunicación. En relación a estas funciones follar es besarse, meterse mano, rozarse, tocarse, insinuarse, seducirse, masajearse, disfrutar, susurrar, acariciar, masturbar, chupar, fantasear, morder y un larguísimo y casi infinito etcétera”, afirma la profesional.

“Para mi follar implica dos personas, tiene que existir atracción entre las personas y puede ser con o sin penetración, por supuesto, con o sin juguetes. Para mí el acto de follar en si sería mantener sexo con otra persona, sea como sea y creo que no es necesario llegar a correrse puesto que alguna vez nosotras, las mujeres, también hemos tenido gatillazo ¿no?”, comenta Rosa, embarazada de nueve meses.

Yurena, de Canarias, sostiene que para ella el follar es todo. “Todo lo que sea sexo, todo lo que me lleve al orgasmo o no. Con dildos, arneses, sólo con las manos y la boca, desnudas, semidesnudas o mediovestidas, si me hace sudar y vibrar eso es follar para mi”.

Para Mayte, de Tenerife, la definición de follar ha ido cambiando a lo largo de sus 45 años. “Antes tenía el término tan heteronormalizado que lo reducía a la penetración con un dildo o con los dedos. Con el tiempo fui entrando en una sexualidad más lésbica, en la que el concepto de follar empezó a ser mucho más que penetrar, y además lo que entraba ya no lo hacía como sustituto del pene, sino con entidad y morbo propios. Me costó hacer el cambio en mi mente -¿influenciada, entre otras cosas, por la industria de un porno hecho para hombres?-, y liberarme de estereotipos. Hoy por hoy, creo que he follado cuando he alcanzado el orgasmo con mi compañera de cama, independientemente de la forma en que haya llegado a él. ¿Y qué pasa cuando una de las dos no llega, por el motivo que sea? Pues que mido si hemos follado por cómo hemos sudado la camiseta, y por esa sonrisita tonta de satisfacción que se te queda pintada en la cara luego”.

“Para mi follar es un acto sexual entre dos personas que se desean, no tiene por qué incluir ni penetración ni orgasmo, ni desnudos. Pero para si que hay que tener roce con genitales. Puedes restregarte por la pierna de tu amante y conseguir placer. Y a eso le podría llamar follar aunque no me corriese o aunque llevase bragas mientras me restriego. Pero imagino que para personas que tengan limitaciones, por ejemplo una parálisis que haga que pierda la sensibilidad en los genitales, follar puede ser algo diferente. Y que también es válido, que cada una folle como quiera o como pueda”, concluye riendo Isabel, estilista alicantina.

El académico y escritor Raquel Lucas Platero sostiene que follar es excitarse con alguien. “Obtener placer en un sentido amplio. En el BDSM hay mucho placer pero no siempre necesariamente hay orgasmo. Lo que se llama ser ‘stone butch’ implica sexo pero no para ti. En fin, son diferentes experiencias que ponen encima de la mesa el placer, pero no siempre interpretado como orgasmo”.

“Para mí hay una distinción entre follar y hacer el amor. Incluso estando en pareja. Follar sería algo más instintivo, más visceral, más guarro, en el sentido siempre positivo, al tratarse de algo más desinhibido. Considerar que si no hay un pene no es follar me parece una concepción absolutamente cerrada y heteropatriarcal. Hacer el amor para mí es algo que tiene que ver más con la expresión de un sentimiento muy hondo, de un cariño, de una delicadeza, de una sensualidad, de juegos eróticos, que pueden ser más cañeros o menos, pero siempre dentro del amor, del respeto, de la ternura, del goce compartido y lleno de complicidades de todo tipo, desde las más simples hasta las más retorcidas. Insisto en que para mí, follar y hacer el amor son cosas distintas y todas en algún momento caemos en una u otra opción, según el momento, las circunstancias vitales personales o de tu pareja o amante”. Afirma Paz, profesora y escritora catalana.

Virginia, desde Pamplona, también hace la distinción entre follar y hacer el amor. “En sentido ‘bíblico’, para mí es la práctica más salvaje que puedo hacer con una desconocida, llegar al orgasmo como objetivo pero no como fin, según pericia y ocasión. Todas sabemos discernir un cuerpo y una cara bonita, pero no como resultará cuando la deseamos tanto como para acabar acostándonos con ella a nivel de sincronización sexual y es que lo recalco tanto porque coño, me ha pasado. A nivel emocional lo de follar no tiene ninguna carga en ese aspecto, porque para mí es otra cosa sentir algo o hacer el amor”.

Para Rebeca, activista LGTB madrileña, el follar es un cúmulo de sensaciones. “Hay juegos de seducción que te ponen los pezones de punta y hacen arder tu entrepierna. Adrenalina y ganas de poseerla y de que te posea. A veces se queda en agua de borrajas, porque no hay conexión. Expectativas que se van al traste dejándote insatisfecha, no en lo puramente físico sino en alguna parte más profunda de ti. Otras veces, te camelan unos ojos, unos labios, una sonrisa. Los persigues durante tiempo. Tienes fantasías nocturnas y cada vez que la ves poned cara de boba. También hay veces en las que follas sin follar. Creo que muchas de nosotras lo hemos experimentado. De repente notas una mirada clavada en ti, o eres tú quien la mira así a ella. Puro fuego y deseo sexual en el aire, y en ti. Se materializa y el aire se vuelve denso de tanta ferohormona. Y al final no sucede nada, pero tu cuerpo y tu mente terminan tan exhaustas como si lo hubierais hecho de verdad. Alguien me dijo una vez que a esto se le llama follar con la mente”.

“Es un poco limitado pensar que el sexo solo se consigue con un pene o algo que lo iguale, puesto que para mí el encuentro debe ser un fluir químico o un fluir de energías, para que resulte rico y placentero o, si no, por más que se tenga un pene entremedio no resulta una experiencia cien por ciento gozosa. Es rico cuando no se tiene una fórmula para follar y se va dando distinto con cada persona. Lo importante es conocerse uno y estar en sintonía con la otra persona. Para mí el sexo es igual a orgasmo. Con un dedo, la boca, de pie, en la cama. Y bueno, si no se llega, al menos se intenta”, sostiene Constanza, de Chile.

Una respuesta más elaborada entrega Serena, nombre artístico que utiliza como cantante: “Para mi follar es la satisfacción de una necesidad psicológica y fisiológica para conseguir devolverle al cuerpo el estado de equilibrio. Por otra parte es la única que, aún siendo fisiológica, puede no ser realizada sin que con ello el cuerpo sufra consecuencias. Ignorar la sed nos llevaría a la muerte en 76 horas, ignorar la necesidad de sexo no. Para algunas mujeres, es necesario realizar actividades que satisfagan dicho desequilibrio fisiológico sexual, desde la libertad que la imaginación ofrezca, con o sin implicación emocional. Se puede follar con amor, o sin él, con contacto físico duro o tiernas caricias, todo depende de qué necesita cada mujer para devolverle al cuerpo el estado de equilibrio”.

Diana, activista de Alicante, sostiene: “Para mi follar es una fusión de dos mentes en un determinado momento. Dos personas en conexión que saben satisfacerse mutuamente, dejando a un lado los complejos, miedos e inseguridades para dejarse llevar y volar con la otra persona hasta explotar de placer. Pero personalmente, para que esta explosión sea posible, previamente y durante, ha de haber una follada de mente, imaginártelo antes incluso de que suceda, las mentes son maravillosas y la imaginación una de nuestras más potentes armas. Y es que hay miradas y caricias orgásmicas y polvos que te dejan vacía e indiferente. La penetración es una forma más de satisfacer y jugar, como cualquier otra, por lo tanto no es imprescindible. El coño, si es entre dos mujeres, me parece importante, pero como cualquier otra parte del cuerpo: el pecho, el cuello, las piernas, el abdomen, la espalda, los glúteos, la cara. Considero fundamental desnudarse porque puedes sentir a la otra persona, su olor, su tacto, la suavidad de la piel. Poder tocar, lamer, envolverte en toda ella, y que ese mismo deseo de tocar a la otra persona se vuelva tan fuerte que lleguen a estorbar los mismos cuerpos. Follar siempre ha de ser un placer para los sentidos, desde el polvo más sucio hasta el más romántico”.

Noe, de Lanzarote, piensa que follar es el momento de pasión entre dos personas. “No es necesario que hayan desnudos, pero sí que hayan orgasmos, sin eso no hay nada”.

Follar o no follar. Esa es la cuestión. Para algunas es un juego de seducción, roces y miradas. Para otras la implicación de cuerpos desnudos y la coronación de un orgasmo.

Patricia Huelves insiste que es un modelo sexual anticuado y discriminatorio el seguir asociando la erótica y las prácticas sexuales con relaciones heterocéntricas y coitocéntricas. “Follar es lo que cada una busquemos en cada momento: caricias tiernas, un sexo oral muy apasionado, besos intensos, una mastubación lenta y pausada, un povo rápido, una seducción continuada en el tiempo. Follar es todo lo que nuestro imaginario nos permita y todo lo que pretendamos: reproducirnos, comunicarnos, disfrutar y todas las combinaciones posibles de estas cuestiones”, concluye la sexóloga.

Fuente: Mirales

Estimulación de Ambos Clítoris

     La estimulación del clítoris también puede consumarse mutuamente entre las dos amantes. Esta práctica sexual puede resultar muy excitante para ambas, ya que las dos comparten sensaciones en el mismo lugar y al mismo tiempo. Las manos y los clítoris se comunican entre ellos, y antes de iniciar su baile, se hablan de las tristes noches que pasaron a solas, aferrándose a su húmedo recuerdo.

Se cruzaron nuestras vidas y se cruzaron nuestras manos para así llegar hasta la ropa interior de la otra. Prescindimos de las palabras y nos valimos de los gemidos. Juntamos las miradas durante todo el ascenso a la locura. Revolucionamos los sentidos. Desfallecimos de sexo. Desfallecimos de amor.


     Puede experimentarse de diferentes modos: cara a cara es una de las más apetecibles. La visión de las expresiones faciales y de los movimientos corporalesde placer de la pareja sexual puede intensificar la excitación de ambas. Esta postura puede llevarse a cabo estando las dos amantes tumbadas, de pie, de rodillas, sentadas y en cualquier lugar en el que las manos no puedan soportar el permanecer más tiempo separadas de sus amados clítoris. También puede practicarse estando una a espaldas de la otra. Aquella que abraza la espalda de su compañera rodea su cintura con el brazo, estimulándola desde atrás. La otra extiende su brazo hacia atrás, estimulando el clítoris de la amante aunque éste escape a su visión.


Ambas pueden disfrutar de esta práctica tumbándose de lado y de manera inversa, como en la posición del 69. Cada una de las caras y las manos se encuentran de frente con los genitales de la amante. Y da comienzo el cortejo de los clítoris. En estos dulces avatares, el órgano carnal exige un precio por su conquista: la promesa de que éste no sea el último de sus encuentros.



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Fuente: Tu dedo Corazón

Estimulación Manual del Clítoris


     Nuestro clítoris es un órgano muy sensible donde la sangre fluye y se convoca, capaz de ofrecernos sensaciones incomparables, de procurarnos orgasmos escalofriantes ahí donde nuestras terminaciones nerviosas se concentran de manera casi ilimitada.

     Sus características lo convierten en una zona erógena dotada para regalarnos placeres sexuales absolutos. Pero el clítoris no sólo está conformado por la parte que podemos ver de él. Internamente continúa, aunque no sea visible al estar tapado por los labios mayores. Su parte oculta también es sumamente excitable, por lo que su estimulación desde el exterior, desde la superficie, es muy recomendable para acrecentar las sensaciones de placer.

     Podemos tentar eróticamente el clítoris con nuestra mano adoptando muchas posturas sexuales. Ya que los cuerpos pueden juntarse de mil formas, en muchas de estas uniones las manos podrán deslizarse en busca de este órgano fiel que seguramente las espera con impaciencia.

"Por suerte, me desperté a tiempo para ver cómo se vestía. Los pocos rayos de sol que asomaban por mi ventana parecían también haber adivinado que se despertaría. Y es que, al igual que yo, centraban su mirada sólo en ella. Enseguida mis manos, que buscaban la luz, se dieron cuenta de que sus bragas sobraban de nuevo."

     Muchas veces preferimos la combinación de la estimulación del clítoris junto a la de otras zonas erógenas como los pechos, la espalda, el cuello, la boca o bien la vagina o el ano. No existen reglas y las posibilidades de hacer bellas manualidades con el clítoris y el resto del cuerpo son innumerables. En la enredadera de las pieles todo vale. No hay una pauta concreta cuando estimulamos el clítoris de nuestra amante, ya que a cada una nos gusta de una manera particular. Pero sí existen determinados consejos que hay que tener en cuenta a la hora de intimar con él:

• En algunas ocasiones, podemos no sentir excitación o incluso sentir molestias al pasar inmediatamente a la estimulación del clítoris. Si dedicamos tiempo previo a estimular diferentes zonas erógenas y en especial las que se encuentran cercanas al clítoris, conseguiremos que la excitación aumente. Así, acrecentaremos la sensibilidad en todo el cuerpo y en nuestro objeto de deseo.
• Realizar una estimulación completa, puesto que existen terminaciones nerviosas en cada parte del clítoris, no únicamente en la visible.
• Mantener el mismo ritmo y presión una vez que está llegando al orgasmo.

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Fuente: Tu dedo Corazón

Masturbación

     La masturbación es la autoestimulación del cuerpo y los genitales a fin de obtener placer sexual. Es una práctica sexual con una misma. Masturbarse no sólo es satisfactorio sino también muy recomendable. La masturbación ha sido uno de los temas tabúes de la sexualidad femenina, pero hoy podemos decir con seguridad que masturbarse es bueno y no algo de lo que avergonzarse. Es imprescindible tener conocimiento del propio cuerpo y de cómo responde ante los diferentes estímulos sexuales. Hay que dedicarle tiempo a nuestro cuerpo, dejarle hablar y escucharlo sin prisa para así poder descubrir lo que le gusta y cómo le gusta: movimientos, ritmos y presión de las estimulaciones en cada una de sus zonas.


     Todo este aprendizaje no nos aportará únicamente una fuente importante de placer, sino que ayudará a mejorar nuestra sensibilidad sexual y a disfrutar de relaciones más enriquecedoras. Porque, si no tenemos conocimiento de nuestro cuerpo, ¿cómo vamos a hacerle disfrutar de mil maneras posibles y cómo vamos a conseguir que otra persona sea capaz de lograrlo? Pero no sólo es necesario conocer la forma particular que tiene nuestro cuerpo de comportarse ante el sexo. Para poder comprenderlo, también debemos realizar un meticuloso acercamiento hacia todo su físico, recorriendo cada poro de nuestra piel sin olvidarnos, por supuesto, de los órganos genitales.

     La exploración de los genitales es un ejercicio sumamente aconsejable para todas. Normalmente, no observamos con detenimiento esta zona oculta ni todo lo que posee, bien por pudor o bien porque se considera innecesario. Pero éste es el primer paso para el autoconocimiento del cuerpo. Es asombroso todo lo que tienen escondidos nuestros genitales esperando a que lo descubramos...

"Hace poco, tumbada en la cama, al sentir mi sexo algo irritado le pregunté a mi amante: «¿Tengo algo ahí?» A lo que me respondió: «No, parece que está todo bien, ¡pero tienes un lunar aquí!» Mi contestación inmediata: «Sí, ya lo sé» le dejó una cara de extrañeza durante algunos segundos. Pero si conozco el lunar que tengo alojado en mi costado, ¿cómo no voy a tener noción del que reside junto a mi clítoris?"

     De este modo, si el conocimiento y la comprensión de toda nuestra superficie carnal es el primer paso, la masturbación debe ser el siguiente. Para aquellas mujeres que nunca lo han experimentado, lo ideal sería un acercamiento progresivo, aunque el ritmo con el que intimamos con nuestro cuerpo tenemos que marcarlo nosotras, dependiendo de nuestras apetencias. No hay una pauta establecida para algo tan personal y privado. De la misma manera, es importante saber qué podemos sentir con todo nuestro cuerpo, con cada uno de sus rincones. La masturbación suele estar limitada a los órganos genitales, descuidando la exploración de muchas otras partes que nos pueden aportar satisfacciones únicas. Asimismo, no es contradictorio seguir masturbándose en privado cuando tenemos una pareja con la que mantenemos relaciones sexuales.

     Masturbarse no significa que nuestra vida sexual no sea satisfactoria: son dos cosas distintas y no excluyentes. Podemos disfrutar de una sexualidad activa y placentera con otra mujer y también con nosotras mismas. La masturbación es algo nuestro, personal y privado, con nuestro cuerpo y nuestras fantasías. Y también con nuestros recuerdos.

"Tú cambiaste las normas de mi cuerpo. Y hoy tengo nostalgia de ti.
Como con voluntad propia, mi incestuosa mano desciende lentamente entre los surcos privados que anoche eran tuyos. Suave recoge la llamada de una piel que urgida la espera, y llega hasta las humedades descontroladas de mi entrepierna, agitándolas mientras repito cien veces tu nombre."

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Fuente: Tu dedo Corazón

28 alucinantes Posiciones Sexuales para Lesbianas (Parte II)

Cosmopolitan, la famosa revista femenina estadounidense, acaba de sorprender con el artículo “28 alucinantes posiciones sexuales lesbianas”. Dibujos con líneas modernas y fuerte colorido ilustran las 28 posiciones. A cada una le dan un título y las instrucciones para realizarla. Adicionalmente le asignan un grado de dificultad. Algunas de las posiciones requieren de juguetes sexuales.

“Damas amantes de damas – jamás harán el sexo de la misma forma”.

The Rockin' Rockette


How to: Get your legs in the air! Lie on your back and have your partner kneel behind you. From there she can kiss, lick, and suck on your clitoris while penetrating you with her free hand or a dildo.

Difficulty: ❤❤❤

The Wicked Warm-Up


How to: Kneel in front of your standing partner and have her drape one leg over your shoulder while you go down on her.

Difficulty: ❤❤❤

Tantric Tête-à-Tête


How to: Face each other, sitting, with your legs spread. Use a vibrator on her clitoris or just use your fingers. It's all about figuring out what really turns the other person on, so try everything, but if she starts making her O-face, don't stop. 

Difficulty: ❤

The Strap-On Sizzle


How to: This position requires a strap-on harness and dildo. Once you're geared up, enter her missionary style, but let your nipples brush against each other with every thrust.

Difficulty: ❤❤❤

The Bermuda Triangle


How to: Stand behind her and reach around with one hand to finger her. Massage her breast with the other hand, and, if she's really getting into it, have her play with her other nipple. The trifecta will drive her wild.

Difficulty: ❤❤

The Belly Dancer


How to: Have your partner lie on her back and sit on her so your clits rub together. Rest your hands on her upper thighs for support while you grind against her.

Difficulty: ❤❤

The Classic 69


How to: Have your partner lie down on her back. Kneel over her head, facing her feet. Stay here if you're feeling selfish, but if you're a giver, bend forward and lick, kiss, and suck gently on her clitoris, while she does the same to you.

Difficulty: ❤❤❤

The Erotic Maypole


How to: Stand facing each other and each wrap your left legs around the other person. Hug her close for support while she fingers you.

Difficulty: ❤❤❤❤

The Sultry Spoon


How to: Lie in spooning position behind your partner and reach your top arm over to finger her clitoris. If you want to get in on the fun, have your partner reach back and finger you too. Feel your way around makes it that much hotter.

Difficulty: ❤

The Hot Hair Salon


How to: Kneel behind your (also kneeling) partner and lightly tug on her hair while you reach around and finger her clitoris.

Difficulty: ❤❤

Ride 'Em Cowgirl


How to: Have your partner lie on her back with a pillow under her hips. Then, facing her, straddle one of her legs and use yours to rub against her clitoris.

Difficulty: ❤❤❤

The Hot Wrap


How to: Lie on your back and have your partner lie on top of you, also on her back. Reach around and stimulate her clitoris with a vibrator while she plays with her nipples.

Difficulty: ❤❤

Over the Edge


How to: Have your partner create a bridge, with her upper back on the bed and her feet on the floor. Straddle one of her legs (put your outside knee on the bed and hold her hands for leverage) and grind your pubic bone against hers.

Difficulty: ❤❤❤❤

The Bridge to Pleasuretown


How to: Have your partner lie on her back with two pillows under her hips. Kneel between her legs, drape her legs over your shoulders, and go to town.

Difficulty: ❤❤

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Fuente: Cosmopolitan

28 alucinantes Posiciones Sexuales para Lesbianas (Parte I)

     Cosmopolitan, la famosa revista femenina estadounidense, acaba de sorprender con el artículo “28 alucinantes posiciones sexuales lesbianas”. Dibujos con líneas modernas y fuerte colorido ilustran las 28 posiciones. A cada una le dan un título y las instrucciones para realizarla. Adicionalmente le asignan un grado de dificultad. Algunas de las posiciones requieren de juguetes sexuales.

“Damas amantes de damas – jamás harán el sexo de la misma forma”.

The Laconic Lounger

How to: Have your partner lie on her back with two pillows under her upper back. Kneel between her legs and draw slow circles around her clitoris with one hand. Use your free hand to massage her breasts, or just have a hot makeout sesh.

Difficulty: ❤

The Breast Enhancement

How to: Kneel facing your sitting partner and lean in until your nipples are touching. Then rub her clit, either with your hand or with a vibrator, stopping occasionally to kiss her breasts and nipples.

Difficulty: 

The Rocket

How to: You know the Beyoncé song that starts, "Let me sit this aaaaass on you"? That's what you're going for here. Kneel over her shoulders and let your butt brush against her nipples while she gets intimate with your clitoris.

Difficulty: 

The Double Duty

How to: Have your partner get on all fours with her pelvis tilted up. Kneel over her calves, rubbing your clitoris against her leg. Start by licking her clitoris and vulva, but if she's up for it move on to anilingus. The contrast will blow her mind.

Difficulty: 

The Kinky Jockey

How to: Have your partner get on all fours, then straddle her hips. Tug on her hair while you rub your clitoris against her tailbone. Getting a littleFifty Shades of Grey is always hot.

Difficulty: 

Defying Gravity

How to: Have your partner sit in a chair (or on the couch). Facing away from her, kneel, straddling her. Bend over so your hips are in the air and touch your hands to the ground for support. Now she has all-access for oral sex.

Difficulty: ❤❤❤❤❤

The Lazy Girls's 69

How to: Lie on your sides facing each other's crotches. Go down on each other — just like a 69, but on your side. You can even rest your head on her inner thigh. Simultaneously getting each other off without the neck strain? Yes, please!

Difficulty:❤❤❤

The Passionate Pole Dancer

How to: Sit on a slightly reclined chair with one knee bent up and your foot resting on the edge of the chair. Have your partner straddle your raised leg and grind her clitoris against your thigh.

Difficulty: 

Back That Ass Up

How to: Have you partner get on all fours and kneel right behind her, grinding your hips against her butt. Reach around and finger her clitoris with one hand (the other is free to help out, engage in some nipple play, or tug on her ponytail). 

Difficulty: ❤❤

Good Cop, Naughty Cop

How to: Kneel right behind your partner, give her a pillow to cushion her head and bend her over so her hips are in the air. If she prefers manual stimulation you can take that route, or gear up with a strap-on and penetrate her doggy style. 

Difficulty: ❤❤❤❤


The Tawdry Tire-Swing

How to: Sit on your partner's lap with your back to her. From here, she can finger you and you can finger her, all while you swing your hips back and forth along her pelvis.

Difficulty:

The Classic Scissor

How to: Have your partner lie on her side and straddle one of her legs so your clits rub together. Grind on. It's a classic for a reason.

Difficulty: ❤❤

The Espresso

How to: This position is steamy and intense — maybe even too intense for some. Kneel facing each other with your knees intertwined and your bodies touching. Slowly grind against each other's thighs while you make out.

Difficulty: ❤

The Sexy Spider

How to: Have your partner sit on a chair. Straddle her so you're facing each other and start with a steamy makeout session. From here she can reach around and penetrate you with her fingers or you can grind your pubic bone against hers.

Difficulty: ❤❤

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Fuente: Cosmopolitan

¿Placer o dolor? El clítoris sensible

     El clítoris es el órgano del placer femenino y gracias a su estimulación se desencadena la respuesta orgásmica. Puede verse como un pequeño botón (“el glande del clítoris”) con su caperuza, coronando la parte superior de los labios menores. Sin embargo, es más grande de lo que parece: tiene dos prolongaciones internas que se meten en el tejido vaginal y generan un intenso placer cuando son estimuladas. Los vasos sanguíneos y la riqueza en las terminaciones nerviosas lo proveen de una fuente rica de excitaciones.

     Algunas mujeres refieren una mezcla de sensaciones placenteras y dolorosas cuando su clítoris es estimulado en forma directa (por sexo oral, uso de los dedos, o por vibradores), cosa que no sucede durante el coito vaginal (por estimulación del roce del pubis o el pene). Estas mujeres se sienten molestas y se privan de una práctica que podría ser muy placentera.


     Es importante que la mujer esté lubricada para permitir un mejor deslizamiento de los dedos o el vibrador. Otro factor a tener en cuenta es la presión que se ejerce sobre el clítoris, que puede ser demasiada para la sensibilidad del órgano. En todos los casos la mujer debe tener la libertad para pedir o guiar la estimulación de su pareja sobre su cuerpo para dar prioridad a las sensaciones placenteras. El uso de lubricantes al agua y una presión suave sobre el clítoris puede ayudar a encontrar el punto justo de placer, sin dolor o malestar.

Tips para no sentir dolor

El clítoris tiene una alta sensibilidad y en algunas mujeres la estimulación directa provoca dolor. Si es tu caso:

 No ocultes lo que te pasa pensando que es anormal.
 Es indispensable que estés lubricada, caso contrario continúen el juego hasta lograrlo o puedes usar un lubricante íntimo a base de agua.
 Trata de encontrar con tu pareja la estimulación justa, productora de placer.
 Guia a tu pareja hasta encontrar la práctica apropiada.
 No te refugies en pensamientos negativos o en la idea previa de que vas a sentir dolor.
 Masturbándote puedes experimentar cuál es la presión o la práctica más adecuada.
 Relájate, usa las fantasías y pedí lo que te gusta.

Penetración Vaginal

   Puede realizarse tanto con un dedo, con varios o con el puño entero. Es importante no penetrar a la compañera sexual hasta que este sumamente excitada y, por tanto, lubricada, de forma que la penetración no resulte molesta o dolorosa, sino muy satisfactoria. Provoca un elevado placer y puede combinarse con el sexo oral o la estimulación clitoriana. Utilizar algún tipo de juguete o accesorio para la penetración también llenara de multitud de sensaciones placenteras a la amante. Esta alternancia, el cambiar a la hora de realizar la penetración, o cualquier otra practica sexual, hará que ambos disfruten de una vida sexual rica y variada.

Ver Técnicas de Estimulación Vaginal:

♦ Masaje Labial: Coloca una mano bien lubricada sobre los labios de su vagina con los dedos hacia en ano. Avanza hacia el ombligo y alterna ambas manos. Explora los labios internos y externos con tus dedos. Suavemente arrastra uno y después el otro. Frota los labios exteriores suavemente con tu pulgar e índice, y después los labios interiores.

♦ Y Uno, y Dos, y Tres: Inserta tus dedos índice y medio dentro de ella y arquea tu pulgar como si estuvieras "haciendo dedo", penétrala hasta que tu pulgar toque el clítoris. Puedes usar una variedad de movimientos lineales y circulares en esta posición. También puedes hacer vibrar tu mano.

♦ Casi Casi: Si ella tiene un sitio en el cual le gusta ser acariciada o lamida, hazlo bien cerca, pero no exactamente en ese punto, excepto muy ocasionalmente. Esto hace que ella tarde más en alcanzar el orgasmo, pero probablemente sea mucho más intenso en el momento en que llegue.

♦ Presione Aquí Para Comenzar: Inserta un dedo suave y profundamente en la vagina y cuando esté lista y lubricada, inserta un segundo dedo. Coloca tu pulgar cubriendo el ano. No lo penetres. Presiona el ano ligeramente mientras mueves tus dedos.

♦ Cuente Hasta Diez: Coloca la palma de tu mano en su monte de Venus (donde esta el vello púbico), y coloca tus dedos ligeramente sobre los labios vaginales. Coloca tu pulgar en el muslo. Ligera pero firmemente presiona tu palma contra el monte de Venus y comienza a mover tu mano en un movimiento circular. Tu palma no debe hacer deslizar la piel en este proceso. En cambio, debes notar que la piel de ella se mueve por debajo. Repite hasta que haya hecho diez círculos. Levanta tus dedos y golpea muy ligeramente los labios vaginales a un ritmo de una vez por segundo hasta que llegue a diez golpes. Nota que son golpes muy, muy suaves; no deben doler. Después, descansa tu mano por cinco a diez segundos. Repite los círculos, repite los golpes, descansa nuevamente, repite los círculos, etc.

♦ Reloj Cervical: La cerviz se suele ubicar en la parte superior interna de la vagina. La cerviz se siente como una pequeña protuberancia de piel. En algunos casos puede tener una ranura pequeña en la mitad, tal como un mentón. Cuidadosamente estimula el área que rodea la cerviz. Ella disfrutará de este masaje y posiblemente quiera que lo hagas más a menudo; o tal vez, no lo disfrutará para nada.

♦ Dedos en los Labios: Debido a que la piel del clítoris es mucho más sensible que cualquier parte de los genitales, no querrás que la piel de tus dedos lo lastimen. Suavemente empuja y separa la piel que rodea al clítoris cuando toques los genitales femeninos. Usando los labios vaginales como protección podrás darle estimulación placentera sin la fricción dolorosa.

♦ Desde Afuera: Coloca tu mano libre en la parte inferior del abdomen de ella. Experimenta aplicando distintos tipos de presión con la mano de arriba mientras tienes los dedos de tu otra mano dentro de la vagina.

♦ Copión: Una forma excelente de aprender como darle placer es colocar tus dedos sobre los de ella mientras ella se masturba. Después háganlo al revés, con los dedos de ella actuando como guía para los tuyos.

♦  Desde el Borde: Otra forma de masaje genital se puede hacer colocando el labio vaginal bien lubricado entre el pulgar y el índice. Pellizca muy ligeramente y tira suavemente hacia afuera de su cuerpo. Tus dedos terminaran en el aire a unos tres o cinco centímetros del cuerpo de ella, tal cual como si los hubieras arrastrado desde el borde de una mesa. Si a ella le gusta repítelo varias veces.

♦ Solo por Invitación: Comienza con unas leves caricias que apenas toquen sus muslos internos y vello púbico. No avances hasta que ella alce su pelvis hacia arriba. Acaricia los labios vaginales hasta que su vagina se abra e invite a tus dedos a entrar.

♦ Trazador Labial: Aplica abundante lubricación, puede ser mejor que comiences con uno de los labios externos. Coloca el labio entre tu pulgar e índice, agarrándolo en la base inferior donde se une al cuerpo. Recorre con tus dedos desde la parte inferior hasta la parte superior. Repítelo cuantas veces ella lo desee. Cuando este mejor lubricado hazlo con el labio interior.

♦ Aquí y Ahora: Inserta tu dedo índice dentro de la vagina muy lentamente. Déjalo quieto. Luego deslízalo hacia adentro y hacia afuera.

♦ Luna Creciente: Inserta tu pulgar en la vagina, cubre con tu mano el clítoris y deja que tus dedos se posen en su monte de Venus. Alterna la estimulación entre el punto G interno (techo de la vagina), el clítoris y el punto G externo (encima de la vejiga).

♦ Timbre: Presiona firmemente en el punto G, como pulsando un timbre. Presiona, suelta, presiona, etc.

♦ Cuatro Direcciones: Con dos dedos presiona firmemente arriba, al lado, abajo, al lado en la vagina, ocho veces cada lado.

♦ Toque y Cosquillas: Toca el clítoris muy ligeramente.

♦ Pellizque y Hale: Suavemente pellizca y hala del clítoris.

♦ Rápido y Profundo: Ella puede querer penetraciones rápidas y profundas. Asegúrate de que siempre este relajada, no dejes que se ponga rígida.

♦ Rodee el Clítoris: Con tu dedo índice haz círculos pequeños, parando en cada vuelta.

♦ Puerta del Templo: Con un dedo acaricia la abertura vaginal lo más suavemente posible. Haz que ella quede "hambrienta".

♦ Círculo: Con tu dedo índice haz círculos desde el perineo (área entre la vagina y el ano) hasta más arriba del clítoris.

♦ Los Dedos Mágicos: Usa tus tres dedos más largos, con tu dedo medio deslizándose por la apertura de la vagina y tus otros dos (índice y anular) por el borde de los labios vaginales externos. Puedes, de vez en cuando, insertar el dedo medio dentro de la vagina.

♦ Twist: Usando uno o más dedos masajea hacia adentro y hacia afuera de la vagina rotando tu muñeca.

Técnicas Manuales para el Orgasmo Clitorideo

La Mariposa De Venus:



A continuación se ilustra la posición de las dos manos de la Mariposa de Venus, que se hace mejor cuando estas sentada junto a tu pareja. El término tiene algo de mito urbano que, por lo que dicen, proviene de los guionistas de la famosa serie La Ley de Los Ángeles. Aunque en la serie nunca desvelaron lo que era la famosa mariposa, ha habido muchos que ha utilizado el término, y aquí te ofrezco una opción de las llamadas “manuales” de los Schwartz. El pulgar y los dedos de la mano inferior acarician las nalgas, permaneciendo en contacto con el cuerpo, pero sin introducir ninguno de ellos, ni en la vagina ni en el ano. El dedo corazón de la activa mano superior irá haciendo el movimiento de untar mantequilla, arriba y abajo del área del clítoris. Los Schwartz proponen imaginar que el dedo corazón es la delicada ala de una mariposa. Asegúrate de utilizar el lubricante suficiente para que no reseque.


Hacen Falta Tres:



Utiliza tres dedos juntos, inclinados sobre los labios; usa el dedo corazón para acariciar el clítoris y ocasionalmente deslizarlo hacia el interior de la vagina. Se pueden también utilizar el índice y el anular para juntar los labios externos, presionando lateralmente. También se puede acariciar con movimientos de adelante hacia atrás y/o apretujar, con una vibración arriba y abajo.


El Nudo “Y”:



Para hacer el movimiento del Nudo Y, tienes que separar los labios con dos dedos de una mano y, con la otra mano encima, coloca el dedo corazón, o dos dedos, encima del clítoris para acariciarlo con movimientos laterales, arriba y abajo, o circulares. Esta técnica está muy bien porque no fatiga tus manos. Ella también siente una sensación más agradable porque la cubren las manos, en vez de tan sólo un dedo. Puedes también desde arriba, insertar un dedo y doblarlo adentro y hacia fuera de la vagina.


El Escultor:



El movimiento del Escultor tiene dos estilos diferentes: el estático y el dinámico. Las mujeres los llaman los movimientos “llévame a casa”. Tu mano debe adoptar la forma de una gran C. Para orientar tu mano, imagina un reloj sobre la vulva de tu pareja y coloca el pulgar para entrar a las seis.

 El dedo pulgar es introducido en la vagina, y la zona interior de los nudillos, por el lado de la palma, es la que va a crear la sensación sobre el clítoris.

 La cara interior del pulgar insertado puede presionar sobre el punto G, y esta sensación se puede intensificar todavía más utilizando la otra mano para presionar ligeramente sobre el abdomen, sobre el vello púbico. El amante debe poder sentir la ligera presión de su pulgar a través de la pared abdominal. Haz un movimiento circular de balanceo con la mano en forma de C para extender la C y presionar sobre la zona púbica. A muchas mujeres les gusta esta presión mientras están estimuladas.

Estimulación oral de Vagina y Clitoris

   Se trata de lamer, chupar y besar el clítoris, labios externos e internos y vagina de la amante. Descubrir y recrearse con y el olor sabor que estos ofrecen puede resultar una practica muy excitante. “Comer” el pubis y, en especial, el clítoris de la compañera es una de las experiencias sexuales que ofrece mayor placer ya que tanto el clítoris como la lengua son dos de las zonas táctiles mas sensibles. La lengua, diestra para crear movimientos y ritmos se convierte en un instrumento de estimulación muy intenso.

   El cunnilingus no es una habilidad natural con la que se nace, es una técnica que, como todo, se aprende, y necesita de un tiempo para saber de que manera a tu pareja le resulta más placentera la estimulación. Cada mujer es diferente, además sus gustos y apetencias pueden ir variando de manera que, aunque se haya aprendido expertamente como estimular el pubis de la pareja, puede apetecerle según el momento cambiar la manera en la que es estimulada.



   En la mayoría de estas técnicas tu boca estará justamente en su Vulva, casi nunca extenderás tu lengua como se ve en los vídeos porno. La Lengua Porno, como le llaman algunos, no es una buena técnica sexual. Se usa a favor de la cámara y para el espectador del vídeo porno (para conseguir buenos ángulos con la cámara), no para beneficiar a la actriz. Una lengua en una boca húmeda y caliente se siente mucho mejor que una extendida a todo lo que da. Además cuando la lengua se encuentra dentro de tu boca tienes mucho mejor control, destreza y velocidad cuando es necesario. La única excepción es cuando usan algunos pases largos al iniciar, pero luego continuarás con técnicas de boca completa. Usarás muchas de las mismas técnicas que hemos explicado anteriormente pero algunas varían ligeramente así que estúdialas con atención junto con las nuevas técnicas.

   Inicia con los pases de calentamiento primero y luego prosigue con la estimulación indirecta del clítoris. Finalmente sigue con la estimulación directa del clítoris (a menos que tu compañera sea muy sensible para la estimulación directa del clítoris), utiliza las Técnicas de Estimulación de Vagina y Clítoris.