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Estimulación Vaginal

     La vagina es un órgano sexual con gran capacidad erógena. Está cargada de terminaciones nerviosas, principalmente en el primer tercio cercano a su entrada. En las zonas más recónditas de la vagina también tenemos sensibilidad, aunque ésta es mucho menor. Llamar a su puerta y adentrarse en sus oscuridades empapadas puede resultar una visita llena de placeres. La estimulación vaginal puede realizarse introduciendo uno o varios dedos. Utilizar algún tipo de juguete o accesorio para la penetración también podrá ofrecer a nuestra amante multitud de sensaciones satisfactorias.

     Para que la estimulación vaginal resulte muy placentera es necesario asegurarse de que nuestra compañera se encuentra muy excitada y, por tanto, lubricada. De esta manera, la penetración no resultará dolorosa. Para conseguir que lubrique lo suficiente, habrá que dedicar tiempo a despertar su libido, estimulando otras partes del cuerpo hasta que su excitación sea más que evidente. Si nunca antes se ha practicado la estimulación vaginal se puede experimentar, debido al nerviosismo, molestia o dolor al introducir uno o varios dedos. Cuando estamos incómodas o nerviosas, nuestras paredes vaginales se cierran, impidiendo el paso a su interior.


     Si esta primera vez aparece sangrado en la vagina, no hay que alertarse, ya que seguramente se deba a que el himen no se había roto anteriormente. Este sangrado no tiene por qué ser muy abundante y las molestias en la vagina desaparecerán a los pocos minutos si ambas amantes se encuentran relajadas. Una buena forma de iniciar esta práctica es introduciendo únicamente un dedo hasta el primer tercio de la vagina —que es la parte más sensible—, siempre y cuando esté lo suficientemente lubricada. Una vez que la compañera sexual se encuentra cómoda y pide más, se podrá continuar introduciendo el dedo, hasta que la vagina se apodere de él sin compasión.


Dime, dime qué quieres…
Quiero tu dedo corazón.
Quiero tu dedo, corazón…


     La combinación de la estimulación vaginal junto con otras prácticas sexuales,como el sexo anal o la estimulación (oral o manual) del clítoris, puede provocar un elevado placer. El cuerpo recoge la diversidad de sensaciones que le llegan y se va perdiendo lentamente entre ellas. La estimulación vaginal puede realizarse con movimientos circulares, hacia arriba y hacia abajo, o centrándose en algún punto o área de la vagina. Igualmente, la presión que se ejerce puede ser muy diversa: gradual; delicada, durante toda la actividad estimulatoria, o únicamente en las primeras penetraciones; o con un movimiento firme y profundo.

     La estimulación vaginal puede hacerse también introduciendo la lengua en su interior. La anhelante cavidad aclamará los suaves movimientos de su húmeda aliada sexual. Asimismo, la estimulación vaginal puede practicarse aunque una de las dos amantes, o las dos, estén menstruando en ese momento. Distinto es que no nos guste o no nos apetezca debido a las molestias físicas que puede ocasionar, o a que la presencia de sangre durante la práctica sexual pueda suponer un encuentro incómodo o poco higiénico.

     Hay amantes a las que no les supone molestia de ningún tipo mantener relaciones sexuales durante la menstruación, valorando la regla como parte de la naturaleza femenina. Hay otras mujeres que prefieren esperar a que pasen los primeros días de la regla o a que el sangrado concluya totalmente. Todo depende de los gustos, de los apetitos carnales… y de la capacidad para aguantar sin tocarla.


Cuando te fuiste, tuve que 
chupar mis manos y cada uno 
de los dedos que aún
conservaban tu sangre para que 
de ese modo me llegara a las 
entrañas. Tu sangre que es mi 
sangre. Aquella que bombea tu 
corazón. Y ahora el mío.


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Fuente: Tu dedo Corazón

69 (Sesenta y Nueve)

     El 69 es un cunnilingus o sexo oral en el que las dos mujeres estimulan y son estimuladas al mismo tiempo. Cada boca deslenguada yace en el clítoris de la amante, de modo que ambas ofrecen y reciben estimulación y placer de manera simultánea. Para aquellas que disfrutan enormemente del sexo oral, el 69 suele suponer una de sus prácticas sexuales preferidas, ya que se comparten sensaciones de entrega y de rendición durante el turbulento diálogo de los cuerpos.


Los recovecos concurridos, bocas y sexos llenos de mezcolanza tuya y mía, formaban pares emparejados, que intercambiaban deseos líquidos.

     Esta práctica sexual puede realizarse de distintas formas: con una amante tumbada en horizontal y con la otra sobre ella, haciendo coincidir cada boca con el pubis de la pareja, o bien con ambas ladeadas, de manera que el peso del cuerpo de una de las dos no recaiga sobre la otra.

     Lo importante durante esta práctica es mantener un equilibrio entre lo que se está llevando a cabo para excitar a la compañera sexual y el placer que al mismo tiempo se está recibiendo. Es posible que limitar la atención a la forma en la que se estimula a la amante pueda hacer que nos distraigamos de nuestras propias sensaciones corporales. De la misma manera, si nos centramos únicamente en nuestro placer, posiblemente estaremos descuidando que la estimulación oral dirigida a nuestra amante le esté resultando placentera. Podríamos decir que el clásico 69 se realiza de manera oral, aunque también es posible realizar esta postura estimulando los genitales de la compañera manualmente.

     El 69 es el arte oral de sentir y hacer sentir al mismo tiempo. Las lenguas prisioneras en los sexos de las amantes provocan un autentico carnaval de los sentidos. Las bocas se alimentan del sabor de las intimidades entregadas. Es el momento de amor físico en el que los gemidos son tapados por pubis que exigen una lengua experta que no desperdicie su talento y continúe lamiendo hasta el clímax.



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Fuente: Tu dedo Corazón

No me gusta el sexo oral

Hay lesbianas a las que no les gusta dar placer oral, sí, sí, como lo oís. También las hay que, por el contrario, no quieren recibirlo. Misma conducta a la inversa, diferentes motivos. ¿Qué podría llevar a una lesbiana de pelo en pecho a odiar el sexo oral? Es una pregunta que me han hecho muchas personas y estoy dispuesta a llegar al fondo de la vagin… digo de la cuestión para averiguarlo.

Lesbianas que no quieren dar placer oral

Motivo número 1: el sabor es desagradable.

Eso tenemos que admitirlo todas, el sabor de nuestras compañeras no tiene por qué ser el mejor del mundo, depende mucho de cada persona. Cada una tenemos un sabor diferente, aunque parecido, que no tiene que ver en absoluto con la higiene personal. Aquí no entra cuántas veces te lavas, sino cuál es tu sabor propio y característico. Consejo: Si tuviste una mala experiencia, pero has cambiado de compañera, quizá quieras volver a intentarlo. Si sigues con la misma, prueba con los lubricantes de sabores. Reducirán el olor y, a decir verdad, ¡algunos están deliciosos!

Motivo número 2: el olor tira para atrás.

Si este es tu motivo, no te juzgo. Tiene que ser muy desagradable meter tu boca en un sitio que huele igual que una pescadería a la que no le han hecho una inspección de sanidad. Aunque puede haber una explicación para semejante hedor:

  • Su olor corporal es muy fuerte, lo cual no tiene demasiada solución, salvo que se lave justo antes de practicar sexo oral o lo practiquéis en la ducha (quizá esto reduzca un poco ese olor).
  • La tía es un poco cerda y no se lava muy a menudo; esto tiene una solución muy sencilla, ¿sabes cuál es verdad?
  • Quizá tu pareja sufra vaginosis bacteriana, una afección que provoca un “olor a pescado” muy característico. Consejo: El médico podrá echarte una mano con ello (no literalmente, claro) y tomad precauciones, podría infectarte a ti también.

Motivo número 3: me da repelús

Puede que simplemente los genitales no te gusten físicamente, te tiren para atrás de hecho. Es más común de lo que parece. No a todo el mundo le gusta la forma de sus genitales o los de su pareja (para qué engañarnos, no tienen una forma demasiado atractiva). Consejo: Prueba a mirar tus genitales, a conocerlos, quizá aceptando los tuyos aceptes los de tu pareja. Otra opción puede ser vendarse los ojos. No verás nada y además puede convertirse en un juego bastante divertido. Piensa sobre ello, quizá te guste esta idea.

Motivo número 4: no disfruto haciéndolo

Es un motivo tan válido como cualquier otro. Hay prácticas que no tienen por qué gustarte aunque a otras personas sí. Las relaciones sexuales están para ser disfrutadas y vividas en libertad, sin ningún tipo de presión o coacción por parte de nadie. Si tu pareja te pide que lo hagas pero tú no quieres porque no te gusta, deberéis hablarlo; en estas cosas, la comunicación es primordial. Si no lo acepta, tendréis que buscar una solución que no os desagrade a ninguna de las dos.

Motivo número 5: creo que no voy a saber hacerlo.

Si lo que te da miedo es no satisfacer a tu pareja, es el problema que más fácil solución tiene. Pídele a tu pareja que te enseñe cómo quiere que se lo hagas, puede convertirse en un juego muy divertido, maestra y aprendiz, y será una manera de quitarte ese miedo (entre otras). ¿A qué estás esperando para que te den una lección?


Lesbianas que no quieren recibir placer oral

Motivo número 1: sentirse desprotegida.

En el sexo nos entregamos en totalidad, damos nuestra confianza a la otra persona. Y ahí reside el problema, muchas mujeres tienen miedo de entregarse a la otra persona. ¿Por qué? Por lo general, son personas que tienen miedo de perder el control, de dejarse llevar y sienten que serán vulnerables, que la otra persona romperá la coraza que las protege. La solución a esto pasa por aprender a dejarse llevar, aprender que no todo podemos controlarlo. Suena fácil, pero no siempre lo es. Si sientes que eres incapaz, acude a un/-a sexólogo/-a que te ayude a ello.

Motivo número 2: no consigo abandonarme

A muchas mujeres les cuesta abandonarse en el sexo y su cabeza acaba yéndose al supermercado o a las tareas que tienen que hacer hoy. El problema reside en no saber abandonarse a las sensasiones, no saber disfrutar de la relación sexual. Quizá un masaje previo ayude a meterte en faena. Si no lo consigues, quizá es hora de acudir a un/-a sexólogo/-a.

Motivo número 3: no me gusta la sensación.

Por supuesto, no tiene por qué gustarte. Cada cuerpo es un mundo y, como tal, cada cuerpo tiene una manera diferente de disfrutar. Si has descartado cualquiera de las otras opciones, quizá simplemente la sensación no te guste o sea demasiado intensa. En el primer caso, no pasa nada, seguro que tienes muchas más maneras de disfrutar. En el segundo caso, si aun siendo demasiado quieres intentarlo, prueba a que tu pareja lo haga de una manera más externa, sin tocar directamente el clítoris.

Como veis, hay tantas razones como personas. Estas son sólo algunas de las muchas razones que pueden llevar a una mujer a rechazar el sexo oral. Esto no las convierte en bichos raros, simplemente tienen otras maneras de disfrutar. Si crees que es por algo que tiene solución, quizá debas explorarla; si estás convencida de que no quieres, ¡disfruta del placer que nos brinda el resto del cuerpo!

Y tú, ¿eres de las que disfruta del sexo oral o no?

Fuente: A vueltas con el Sexo

Tipos de Vaginas

Primero hay que aclarar que las vaginas y las vulvas no son sinónimos, se refieren a cosas anatómicamente muy diferentes, lo que vemos a simple vista, el exterior es la vulva (labios internos y externos, clítoris, orificio uretral) y la vagina es el órgano en sí, desde el interior hasta afuera.

Ninguna vagina es igual a otra, algunas tienen los labios muy abiertos, otros son tan pequeños que apenas se alcanzan a notar, el rango de medida los labios es de 2 cm hasta 6 cm. Claro que la forma no afecta el desempeño sexual ni impide practicar cierto tipo de posturas.

La llama olímpica:

El capuchón, es decir, lo que cubre el clítoris, es muy grande, como una llama. El papel de este capuchón, es el mismo que el caso del prepucio en el pene para que nos entendamos. En el caso de la llama olímpica el clítoris está muy cubierto, pero con la excitación crecerá y será fácil de estimular. Como curiosidad mencionar que: algunos clítoris pueden alcanzar los 11 cm y según la forma de la vulva saldrá hacia afuera más o menos.

Bata de cola:

los labios menores tienen forma ondulada y son largos como los volantes de una falda. En este caso el grado de placer será el mismo, no cambia para nada.







Vulva percebe:

el clítoris es grande y abultado, no existirá problema para encontrarlo. Quizá las chicas que tengan este tipo de clítoris se puedan ver beneficiadas a la hora de excitarse, pues al estar más descubierto, cualquier roce sutil puede causar grandes, placenteras y, sobre todo, rápidas consecuencias.



Ojo cerrado:

Los labios menores son estrechos y muy pequeños, conocido vulgarmente como ‘vulva de muñeca’ por su simpleza y características planas.






Mariposa:

Los labios menores son grandes y abiertos como las alas de una bonita mariposa. Parece que se abre al mundo y es muy llamativo visualmente. Su forma no aporta ni quita ningún placer como ocurre con la vulva de bata de cola.






4 tipos de orgasmos que toda mujer debería experimentar

     Un estudio publicado por la revista NeuroQuantology estableció que existen 4 tipos de orgasmos femeninos y que según la revista Women’s Health todas deben experimentar.


Orgasmo Clitoriano. Órgano sexual ubicado en la zona superior de la vulva de la mujer, es un sector altamente sensible. Debido a esta característica, es el “lugar preferido” de muchas mujeres para disfrutar del sexo y alcanzar con mayor rapidez el clímax.
La especialista recomienda que tú y tu pareja jueguen previamente y que, antes de tocarte, te haga grandes círculos con sus dedos en tus labios vaginales y en la capa superior del clítoris.

Orgasmo Vaginal. “Pese a que aún persiste el debate en torno a si existe o no el Punto G, 30% de las mujeres aseguran que pueden tener un gran orgasmo estimulando esa zona con sólo penetración”, indicó la revista Women’s Health.
Para disfrutar de este tipo de clímax, primero debes encontrar esta anhelada zona: “En una noche en que estés sola, explora la pared frontal de tu vagina con tus dedos hasta que sientas un área con textura rizada y esponjosa”.

Orgasmo mixto. Según expertos, combinar un orgasmo clitoriano y vaginal es la manera más poderosa de alcanzar el clímax, de hecho, puede ser hasta dos veces más placentero que si lo intentaras por separado. Para probarlo, intenta ponerte encima de tu pareja o bien darle la espalda mientras te penetra con un dildo, mientras tú y/o ella estimulan tu clítoris.

Orgasmos Múltiples. Si estás en búsqueda de orgasmos múltiples, los especialistas recomiendan tener mucho juego previo: “Haz que tu chico te dé tu primer orgasmo clitoriano usando sus manos o boca (o un vibrador). Inmediatamente después, que continúe estimulando tu clítoris de manera suave por cerca de 30 segundos, y luego que alcance un ritmo normal para repetir la performance”.
Comienza con un estado orgásmico elevado, luego le da un descanso a tus áreas erógenas y luego vuelve a excitarte.

Olor en genitales Femeninos

     Los genitales femeninos poseen un olor y un sabor característico que, debido al sudor acumulado a lo largo del día, puede intensificarse. Si cuidamos adecuadamente la higiene básica, el olor y el sabor de esta parte del cuerpo no serán desagradables e incluso serán un aliciente para que la práctica del sexo oral suponga una experiencia placentera. Su olor y su sabor peculiar no son sensaciones que se deban evitar, sino elementos de excitación y placer que forman parte de los encuentros libidinosos de la carne. Antes de mantener relaciones sexuales es recomendable realizar un lavado de los genitales, simplemente con agua y con jabón (preferentemente de Ph neutro), para evitar que el sudor acumulado pueda provocar sensaciones desagradables a la amante.

     No obstante, si el olor y el sabor resultan excesivamente intensos, incluso manteniendo con cuidado la higiene genital, lo más aconsejable es una revisión ginecológica, ya que puede ser síntoma de una infección vaginal.

Causas del mal olor vaginal

Dicen que una vagina sana huele similar al ácido láctico del yogur, debido a los lactobacilos que protegen la flora vaginal de las infecciones. Pero lo cierto es que cada mujer huele diferente, es más, a lo largo del ciclo menstrual nuestro olor vaginal va cambiando y a veces se percibe con más intensidad. Y que el olor sea más intenso no quiere decir que sea desagradable.

Porque cuando aparece un olor desagradable en la zona íntima conviene acudir al ginecólogo ya que es sinónimo de que algo no funciona bien. El mal olor vaginal se produce en la mayoría de los casos por una infección o por una incorrecta higiene íntima, ya sea por exceso o por defecto de limpieza. Pero el mal olor también puede deberse a llevar ropa demasiado ajustada, o prendas mojadas, especialmente el bañador en la playa, o ropa interior sintética. Y hay otras causas que producen el mal olor vagina que apenas se mencionan, pero que tienen su importancia. Una es la tricomoniasis, una enfermedad de transmisión sexual que, aparte de irritación, provoca un olor vaginal muy intenso y desagradable.

Como evitar el mal olor vaginal

Las medidas para prevenir la aparición del mal olor vaginal son las básicas que debe tomar cualquier mujer. Siempre se aconseja usar ropa interior de algodón y evitar en lo posible usar pantalones o medias muy ajustadas, porque no dejan respirar la zona íntima. Por el mismo motivo, es preferible dormir con camisón y sin ropa interior que con un pijama.

La higiene íntima es un factor fundamental a la hora de controlar el olor vaginal. Tan perjudicial puede ser la falta de higiene como el exceso de ella, y eso es algo que no todas las mujeres tienen en cuenta y se exceden en la limpieza de la zona vaginal dejándola así desprotegida frente a las bacterias. Siempre es mejor lavarse la zona íntima sólo con agua que con jabón, pero si se va a usar jabón, conviene que sea uno suave o específico para esa zona tan delicada. Y no nos cansaremos de advertir que la vagina tiene su propio sistema de higiene, por lo que las duchas vaginales son del todo innecesarias.

Higiene de la vagina para el sexo oral

No tienes que ser una mujer obsesionada con el tema de la higiene íntima. No es necesario utilizar desodorantes vaginales porque son muy agresivos y dañan la flora vaginal. Del mismo modo, un aseo demasiado frecuente del pene puede provocar irritaciones, rozaduras y hastainfecciones. Lo correcto es lavarse al menos una vez al día, asegurándote de que no te dejas nada principalmente entre la vagina y el ano.
Si quien está leyendo es alguien, interesado en dar sexo oral, con una pareja que deja mucho que desear en cuestiones de higiene, el mejor consejo es probar compartir una ducha o un baño sensual antes de hacer el amor. Después elogia lo limpita y deliciosa que estaba tu chica y su sexo. Eso la ayudará a resolver el problema sin herir su autoestima y es mucho más efectivo que decirle que algo huele mal cuando haces sexo oral con ella.

Penetración Vaginal

   Puede realizarse tanto con un dedo, con varios o con el puño entero. Es importante no penetrar a la compañera sexual hasta que este sumamente excitada y, por tanto, lubricada, de forma que la penetración no resulte molesta o dolorosa, sino muy satisfactoria. Provoca un elevado placer y puede combinarse con el sexo oral o la estimulación clitoriana. Utilizar algún tipo de juguete o accesorio para la penetración también llenara de multitud de sensaciones placenteras a la amante. Esta alternancia, el cambiar a la hora de realizar la penetración, o cualquier otra practica sexual, hará que ambos disfruten de una vida sexual rica y variada.

Ver Técnicas de Estimulación Vaginal:

♦ Masaje Labial: Coloca una mano bien lubricada sobre los labios de su vagina con los dedos hacia en ano. Avanza hacia el ombligo y alterna ambas manos. Explora los labios internos y externos con tus dedos. Suavemente arrastra uno y después el otro. Frota los labios exteriores suavemente con tu pulgar e índice, y después los labios interiores.

♦ Y Uno, y Dos, y Tres: Inserta tus dedos índice y medio dentro de ella y arquea tu pulgar como si estuvieras "haciendo dedo", penétrala hasta que tu pulgar toque el clítoris. Puedes usar una variedad de movimientos lineales y circulares en esta posición. También puedes hacer vibrar tu mano.

♦ Casi Casi: Si ella tiene un sitio en el cual le gusta ser acariciada o lamida, hazlo bien cerca, pero no exactamente en ese punto, excepto muy ocasionalmente. Esto hace que ella tarde más en alcanzar el orgasmo, pero probablemente sea mucho más intenso en el momento en que llegue.

♦ Presione Aquí Para Comenzar: Inserta un dedo suave y profundamente en la vagina y cuando esté lista y lubricada, inserta un segundo dedo. Coloca tu pulgar cubriendo el ano. No lo penetres. Presiona el ano ligeramente mientras mueves tus dedos.

♦ Cuente Hasta Diez: Coloca la palma de tu mano en su monte de Venus (donde esta el vello púbico), y coloca tus dedos ligeramente sobre los labios vaginales. Coloca tu pulgar en el muslo. Ligera pero firmemente presiona tu palma contra el monte de Venus y comienza a mover tu mano en un movimiento circular. Tu palma no debe hacer deslizar la piel en este proceso. En cambio, debes notar que la piel de ella se mueve por debajo. Repite hasta que haya hecho diez círculos. Levanta tus dedos y golpea muy ligeramente los labios vaginales a un ritmo de una vez por segundo hasta que llegue a diez golpes. Nota que son golpes muy, muy suaves; no deben doler. Después, descansa tu mano por cinco a diez segundos. Repite los círculos, repite los golpes, descansa nuevamente, repite los círculos, etc.

♦ Reloj Cervical: La cerviz se suele ubicar en la parte superior interna de la vagina. La cerviz se siente como una pequeña protuberancia de piel. En algunos casos puede tener una ranura pequeña en la mitad, tal como un mentón. Cuidadosamente estimula el área que rodea la cerviz. Ella disfrutará de este masaje y posiblemente quiera que lo hagas más a menudo; o tal vez, no lo disfrutará para nada.

♦ Dedos en los Labios: Debido a que la piel del clítoris es mucho más sensible que cualquier parte de los genitales, no querrás que la piel de tus dedos lo lastimen. Suavemente empuja y separa la piel que rodea al clítoris cuando toques los genitales femeninos. Usando los labios vaginales como protección podrás darle estimulación placentera sin la fricción dolorosa.

♦ Desde Afuera: Coloca tu mano libre en la parte inferior del abdomen de ella. Experimenta aplicando distintos tipos de presión con la mano de arriba mientras tienes los dedos de tu otra mano dentro de la vagina.

♦ Copión: Una forma excelente de aprender como darle placer es colocar tus dedos sobre los de ella mientras ella se masturba. Después háganlo al revés, con los dedos de ella actuando como guía para los tuyos.

♦  Desde el Borde: Otra forma de masaje genital se puede hacer colocando el labio vaginal bien lubricado entre el pulgar y el índice. Pellizca muy ligeramente y tira suavemente hacia afuera de su cuerpo. Tus dedos terminaran en el aire a unos tres o cinco centímetros del cuerpo de ella, tal cual como si los hubieras arrastrado desde el borde de una mesa. Si a ella le gusta repítelo varias veces.

♦ Solo por Invitación: Comienza con unas leves caricias que apenas toquen sus muslos internos y vello púbico. No avances hasta que ella alce su pelvis hacia arriba. Acaricia los labios vaginales hasta que su vagina se abra e invite a tus dedos a entrar.

♦ Trazador Labial: Aplica abundante lubricación, puede ser mejor que comiences con uno de los labios externos. Coloca el labio entre tu pulgar e índice, agarrándolo en la base inferior donde se une al cuerpo. Recorre con tus dedos desde la parte inferior hasta la parte superior. Repítelo cuantas veces ella lo desee. Cuando este mejor lubricado hazlo con el labio interior.

♦ Aquí y Ahora: Inserta tu dedo índice dentro de la vagina muy lentamente. Déjalo quieto. Luego deslízalo hacia adentro y hacia afuera.

♦ Luna Creciente: Inserta tu pulgar en la vagina, cubre con tu mano el clítoris y deja que tus dedos se posen en su monte de Venus. Alterna la estimulación entre el punto G interno (techo de la vagina), el clítoris y el punto G externo (encima de la vejiga).

♦ Timbre: Presiona firmemente en el punto G, como pulsando un timbre. Presiona, suelta, presiona, etc.

♦ Cuatro Direcciones: Con dos dedos presiona firmemente arriba, al lado, abajo, al lado en la vagina, ocho veces cada lado.

♦ Toque y Cosquillas: Toca el clítoris muy ligeramente.

♦ Pellizque y Hale: Suavemente pellizca y hala del clítoris.

♦ Rápido y Profundo: Ella puede querer penetraciones rápidas y profundas. Asegúrate de que siempre este relajada, no dejes que se ponga rígida.

♦ Rodee el Clítoris: Con tu dedo índice haz círculos pequeños, parando en cada vuelta.

♦ Puerta del Templo: Con un dedo acaricia la abertura vaginal lo más suavemente posible. Haz que ella quede "hambrienta".

♦ Círculo: Con tu dedo índice haz círculos desde el perineo (área entre la vagina y el ano) hasta más arriba del clítoris.

♦ Los Dedos Mágicos: Usa tus tres dedos más largos, con tu dedo medio deslizándose por la apertura de la vagina y tus otros dos (índice y anular) por el borde de los labios vaginales externos. Puedes, de vez en cuando, insertar el dedo medio dentro de la vagina.

♦ Twist: Usando uno o más dedos masajea hacia adentro y hacia afuera de la vagina rotando tu muñeca.

Técnicas Manuales para el Orgasmo Clitorideo

La Mariposa De Venus:



A continuación se ilustra la posición de las dos manos de la Mariposa de Venus, que se hace mejor cuando estas sentada junto a tu pareja. El término tiene algo de mito urbano que, por lo que dicen, proviene de los guionistas de la famosa serie La Ley de Los Ángeles. Aunque en la serie nunca desvelaron lo que era la famosa mariposa, ha habido muchos que ha utilizado el término, y aquí te ofrezco una opción de las llamadas “manuales” de los Schwartz. El pulgar y los dedos de la mano inferior acarician las nalgas, permaneciendo en contacto con el cuerpo, pero sin introducir ninguno de ellos, ni en la vagina ni en el ano. El dedo corazón de la activa mano superior irá haciendo el movimiento de untar mantequilla, arriba y abajo del área del clítoris. Los Schwartz proponen imaginar que el dedo corazón es la delicada ala de una mariposa. Asegúrate de utilizar el lubricante suficiente para que no reseque.


Hacen Falta Tres:



Utiliza tres dedos juntos, inclinados sobre los labios; usa el dedo corazón para acariciar el clítoris y ocasionalmente deslizarlo hacia el interior de la vagina. Se pueden también utilizar el índice y el anular para juntar los labios externos, presionando lateralmente. También se puede acariciar con movimientos de adelante hacia atrás y/o apretujar, con una vibración arriba y abajo.


El Nudo “Y”:



Para hacer el movimiento del Nudo Y, tienes que separar los labios con dos dedos de una mano y, con la otra mano encima, coloca el dedo corazón, o dos dedos, encima del clítoris para acariciarlo con movimientos laterales, arriba y abajo, o circulares. Esta técnica está muy bien porque no fatiga tus manos. Ella también siente una sensación más agradable porque la cubren las manos, en vez de tan sólo un dedo. Puedes también desde arriba, insertar un dedo y doblarlo adentro y hacia fuera de la vagina.


El Escultor:



El movimiento del Escultor tiene dos estilos diferentes: el estático y el dinámico. Las mujeres los llaman los movimientos “llévame a casa”. Tu mano debe adoptar la forma de una gran C. Para orientar tu mano, imagina un reloj sobre la vulva de tu pareja y coloca el pulgar para entrar a las seis.

 El dedo pulgar es introducido en la vagina, y la zona interior de los nudillos, por el lado de la palma, es la que va a crear la sensación sobre el clítoris.

 La cara interior del pulgar insertado puede presionar sobre el punto G, y esta sensación se puede intensificar todavía más utilizando la otra mano para presionar ligeramente sobre el abdomen, sobre el vello púbico. El amante debe poder sentir la ligera presión de su pulgar a través de la pared abdominal. Haz un movimiento circular de balanceo con la mano en forma de C para extender la C y presionar sobre la zona púbica. A muchas mujeres les gusta esta presión mientras están estimuladas.

Técnicas de Estimulación de Vagina y Clítoris

   Inicia con los pases de calentamiento primero y luego prosigue con la estimulación indirecta del clítoris. Finalmente sigue con la estimulación directa del clítoris (a menos que tu compañera sea muy sensible para la estimulación directa del clítoris).


♦ El Aliento Caliente: Antes de que toques realmente su vulva (área externa de la vagina), usa tu aliento mas caliente sobre toda el área. Pero de hecho no toques su vagina: usa tu aliento más suave y caliente sobre el área externa únicamente.

♦ La Gran Lamida para Calentar: Usando la punta de tu lengua, lame justo fuera de sus labios vaginales externos (o labios mayores) con pases largos uno a la vez. Luego muévete hacia adentro y lame directamente sobre cada labio moviéndote hacia la capucha de su clítoris. Muévete hacia adentro de nuevo y lame entre los labios internos y externos (o labios mayores y labios menores). En cada pase lame desde el fondo de su vagina hasta arriba y haz tan grande el pase como te sea posible.

♦ La Lamida al Cono de Nieve: Lame su vulva como si estuvieras lamiendo un helado. Haz tu lengua tan ancha como puedas y lame desde el fondo hasta arriba con largos y anchos pases. Dependiendo de lo atrevido que seas puedes empezar las lamidas desde el fondo de su vagina, debajo de su vagina en el perineo, o justo debajo de su ano. Puedes lamer su ano, el perineo o su vulva. Si eliges hacerlo de esta manera, inicia el pase justo debajo de su ano con la punta de la lengua. Cuando llegues al perineo empieza a ensanchar la lengua para que cuando llegue a su vulva tu lengua debiere estar casi plana y cubrir su vulva lo más posible.

♦ La Embestida con la Lengua: Mete y saca tu lengua por su orificio vaginal. Se trata de embestir tan adentro como sea posible. Puedes poner tu boca contra su vulva y meter y sacar tanto como puedas tu lengua, o puedes sacar tu lengua y ponerla tan dura como te sea posible y meterla y sacarla de su vagina moviendo tu cabeza para atrás y para adelante.

♦ La Técnica Alfabética: Escribe las letras del alfabeto con tu lengua en la vulva de tu compañera. Esto agregará una gran variedad de pases y sensaciones. Esta es una técnica para calentarla y debe ser usada al principio.

♦ La Lengua Remolino: Presiona tu boca ligeramente abierta sobre su vulva y sobre su clítoris y mueve como remolino la punta de tu lengua alrededor de su clítoris. Inicia lentamente y presta atención a los movimientos de tu compañera. Después de estar haciéndolo un rato, puedes usar tus dedos para echar hacia atrás la capucha de su clítoris y así podrás proporcionarle una estimulación más directa.

♦ La Técnica del Pequeño Movimiento: Pon la punta de tu lengua sobre su clítoris. Luego mueve tu lengua muy, muy lentamente haciendo círculos, o de arriba hacia abajo, o de izquierda a derecha (observa como responde mejor). Mueve apenas tu lengua. Puedes incluso detenerte por momentos y tan solo descansa la puna de tu lengua sobre su clítoris sin moverte y ella empezará a moverse hacia ti.

♦ La Lengua Temblorosa: Con la punta de tu lengua haz temblar el clítoris de tu compañera de atrás para adelante. Inicia lentamente e incrementa la velocidad poco a poco para averiguar a que velocidad responde más favorablemente. Puedes hacer esto por tanto tiempo como ella lo disfrute. Pero no lo hagas por tanto tiempo que ella se aburra con la sensación. Cambia de técnicas cada uno o dos minutos.

♦ La Chupada: Lentamente pon tu boca en su clítoris y suavemente chúpalo y frótalo con tu lengua, labios y boca.

♦ La Chupada y el Temblor: Realiza la chupada como se describe arriba, entonces cuando el clítoris se encuentre dentro de tu boca hazlo temblar de atrás para adelante y de arriba hacia abajo. Inicia lentamente y continúa más rápido si ella responde bien.

♦ El Aliento Frío: Ahora que su clítoris y vulva se encuentran húmedos, si soplas sobre ella con una muy suave corriente de aire fresco de tu boca, le proporcionarás una sensación de frescura en su clítoris muy escalofriante. Haz esto durante 15 segundos. Después prosigue inmediatamente con “La Chupada y el Temblor”; tu boca caliente le sentara muy bien después de la sensación del aliento fresco. Usa esta técnica únicamente en el área externa.