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Kamasutra lésbico en 25 posturas

Porque la pasión se puede conjugar de muchas maneras, Doctissimo te presenta un kamasutra dedicado al amor lésbico. De las más clásicas a las más acrobáticas, descubre 25 posturas sexuales accesibles tanto a principiantes como a expertas en los placeres sáficos.

1. La Degustación

Cómeme.
En esta postura, una de las dos podrá degustar el sexo de la otra. Con la cabeza metida entre sus piernas, la boca está en contacto con su zona más húmeda y la lengua juguetea para darle más placer.

2. La Ofrenda

Ábrete para mí.
Una de las chicas está sentada, con las piernas muy abiertas, bajo el control de la mirada y las manos de la otra… Un dedo sobre el clítoris, el resto de la mano dentro la vagina… todo se conjuga en esta ofrenda de placer.


3. ¡Firmes!

Agárrame.
Una está sentada con la pierna levantada. La otra está de pie sujetándola. Se trata de un equilibrio inestable que solo se mantiene gracias a las caricias dispensadas mutuamente. Es el placer el que sirve de base y el que desequilibra y da estabilidad al mismo tiempo.

4. La Amazona

Déjame tu pierna.
Esta postura requiere flexibilidad y compenetración. Una se dobla hacia atrás, mientras la otra frota su vulva contra la pierna de la primera en busca de placer. La postura en sí es casi tan excitante como el placer de frotarse contra la otra. El goce nace de la unión entre la fuerza y el abandono.

5. La Podadora


Pódame.
Aquí la forma es importante. Es una postura casi gimnástica, como si se tratase de una figura realizada ante un jurado imaginario. Y no lo dudes, la nota final será la más alta, siempre y cuando las piernas permanezcan abiertas y los brazos en triángulo para sostener una cabeza que se deleita de placer.


6. El Aperitivo

Saboréame.
A diferencia de "La trompa de los Andes", la que está siendo degustada puede mirar a su pareja e indicarle verbalmente lo que quiere y lo que le gusta.

7. La Misionera


Penétrame.
El cinturón con vibrador penetra como una espada y aumenta el placer. Se utiliza para sustituir al sexo masculino pero con feminidad, dulzura e intensidad. La mujer adquiere aquí una imagen fálica y reafirma su poder en la clásica postura del misionero.  

8. Las Tijeras

Conéctate conmigo.
Los genitales de ambas están totalmente en contacto. La postura de las tijeras permite a cada una abandonarse a su placer bajo la atenta mirada de la otra. La comunicación se hace a través de la respiración, del movimiento… mediante un suave roce, una conexión de la una con la otra.

9. La Varita Mágica

Penétrame.
Tumbada sobre su pareja, con las piernas dobladas y abiertas, la que está siendo penetrada se abandona al vibrador que la explora y la lleva al séptimo cielo. No ha ningún contacto visual. Lo único que está permitido es el vínculo con el placer y el abandono sin límites.

10. Sexo y Corazón


Conéctame.
Esta postura, inspirada en el Tantra, es adecuada tanto para antes como para después del acto sexual. Permite reconectar las energías del corazón y de los genitales, creando una circulación fuerte y suave a la vez entre estas dos partes del cuerpo.
Está bien dejarse llevar y recibir todas las vibraciones que conectan la vulva y el corazón. ¡Abrirse sin límites y sin pudor a la energía de la vida!

11. La Dominadora

Sométeme.
La dominadora somete a su esclava, la ata, y la obliga a aceptar su sumisión con su mirada hacia el suelo. Mezcla de bondage y sado suave, la postura de la dominadora permite a la que somete masturbarse mientras contempla la devoción de su pareja.
Obviamente, ¡los roles se pueden invertir!

12. Tutti Frutti

Frotémonos.
Las dos se entregan a las caricias mutuas. Una estimula su clítoris, mientras la otra excita su vulva frotándose sobre la mano en movimiento de su pareja… De este modo, no se sabe quién acaricia ni quién excita a quién, ni quién va a fundirse antes que la otra en el delicioso abismo del placer extremo.


13. El Perrito

Mírame.
El cinturón con vibrador se utiliza aquí para reproducir la posición del perrito con una penetración por detrás, que permite a la que penetra contemplar el sexo de su compañera.

14. La Silla Mágica

Cabálgame.
La vulva, el perineo y el ano reposan sobre una boca golosa para una degustación delicada o salvaje. La que está tumbada no ve, pero siente. Su mirada está posada a lo lejos, en el placer infinito…

15. La Doble Sentencia

Castígame.
Atada, sometida y entregada, la que está tumbada se abandona a las manos de su dulce verdugo. El cinturón con vibrador penetra la vulva y actúa en el clítoris con delicadas vibraciones. No hay escapatoria ante este castigo orgásmico. El placer juzgado con cadena perpetua…

16. La Mecedora Marina

Humedéceme.
Para este dulce ahogamiento en el placer, bastará con una bañera profunda y agua caliente y perfumada. Luego, solo tendréis que dejaros llevar y confiar en los placeres de una humedad acogedora... y dejar que se pare el tiempo meciendo vuestros cuerpos.

17. El Doble Yo

Yo soy tú, tú eres yo.
Ambas utilizan un mismo objeto que las penetra simultáneamente. Están en postura de espejo y tienen la impresión de ser una misma persona en la búsqueda de un mismo placer. Es el momento de la fusión, del descubrimiento de una simultaneidad orgásmica que lleva a una y a la otra a rozar el mismo cielo.

18. La Exploración de las Profundidades


Explórame.
Los dedos de la mano penetran rígidos en la vagina para explorar con calma pero con constancia los genitales de su chica. La lengua también puede entrar en juego y lamer un pezón casi por sorpresa.

19. La Boca Golosa

Devórame.
La boca busca golosa ese pequeño orificio sutil y delicado. Mientras una está a cuatro patas, la otra le practica un anilingus. Lengua y ano forman aquí una combinación perfecta que se transforma en un intenso placer.

20. La Succión

Succióname.
La boca succiona el sexo femenino. Se trata de un bombeo constante en el que la lengua no participa pues se reserva para otros placeres.

21. El Sutil Encuentro

Frótate.
Todo está permitido en este sutil encuentro de vulvas: el roce, la succión, la quietud… Lo importante es que cada una fije su mirada en los ojos de la otra, desafiante y cómplice de asistir a sus reacciones ante el placer.

22. La Trompa de los Alpes

Sóplame.
Mientras una se ofrece por completo a la otra en un equilibrio inestable, la otra da rienda suelta a su deseo soplando suavemente entre las nalgas de su pareja dando lugar a una postura que recuerda a una trompa de los Alpes.

23. El 69

Comámonos.
He aquí el famoso 69 pero en versión lésbica. En esta postura, lo que pasa en un lado, pasa en el otro. Una devora a la otra de manera intensa. Chupar, morder, lamer… ¡todo está permitido! Lanzaos a la búsqueda del orgasmo compartido y simultáneo.

24. El Roce por Sorpresa

Acaríciame.
Una se coloca detrás de la otra y se roza contra ella. Los senos se endurecen con el roce de la espalda. La mano se desliza entre las piernas casi por sorpresa y roza los labios en una caricia sutil, delicada y tierna.

25. La Revisión Ginecológica

Auscúltame.
Los juegos aportan un componente de excitación extra a las relaciones sexuales. Aquí tendréis que hacer como si estuvierais en la consulta del ginecólogo para buscar una pequeña molestia en lo más profundo de la vagina. Sin embargo, no es dolor lo que la paciente va a descubrir, sino el placer de abandonarse a la mano experta de una ginecóloga enamorada.


Textos: A. Héril
Ilustraciones: F. Braun

Masaje Erótico

     Comúnmente, usamos el masaje como técnica de relajación para liberarnos del estrés acumulado durante el día. Pero también puede practicarse para despertar poco a poco la excitación de las amantes, ya que las sensaciones que producen las manos al tocar y acariciar son consideradas, desde la antigüedad, elementos fundamentales de las artes amatorias.



     El masaje erótico o sexual debe realizarse en el ambiente propicio y mediante la estimulación adecuada de la piel y de los músculos. El objetivo es avivar el deseo a través de caricias, besos y frotamientos de la superficie corporal. Hay que buscar el momento y el lugar idóneos. Este tipo de masajes requiere calma y tranquilidad, un tiempo exclusivo, sin prisas ni interrupciones. Es favorable elegir un lugar en el que sea posible controlar los factores que hacen de un masaje sexual un momento especial, tales como la temperatura, la luz, el olor (velas y aceites perfumados), los sonidos (determinadas músicas) y la posición que toman las amantes. Esto no significa que un buen masaje sexual no pueda comenzar espontánea y
naturalmente.



     El masaje puede iniciarse por las extremidades para pasar después a recorrer el resto del cuerpo, o puede estar centrado sólo en alguna parte específica. No existe un itinerario determinado durante el masaje. Éste podrá variar dependiendo de nuestros gustos y de lo que el momento (o la amante) diga por sí mismo. Conseguir excitar a alguien a través de un masaje es una habilidad que se aprende y que merece la pena ejercitar, ya que puede dar lugar a multitud de juegos sexuales. Y es que hay que saber que el rastro que va dejando el tacto en la piel difícilmente se borra. Cada rincón de mi piel está tatuado con las huellas de sus manos. Cada víscera marcada por los gritos de placer. Cada amanecer rodeado por sus brazos.


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Fuente: Tu dedo Corazón

Juguetes Sexuales

     Hay mujeres a las que les gusta introducir accesorios o juguetes a la hora de mantener relaciones sexuales y/o también hacer uso de ellos en privado al masturbarse. Algunas lo hacen de manera esporádica y otras de forma más permanente durante sus encuentros sexuales. En la actualidad, existe una amplia gama de accesorios: vibradores, huevos vibradores, bolas chinas, bolas tailandesas, arneses con vibradores o dildos, dildos para una sola mujer o para compartir entre dos al mismo tiempo, etc. Los hay de distintos tamaños y de formas y colores muy diversos. También, con un poco de imaginación, cualquier cosa que queramos puede servir, relativamente, a nuestro propósito, como algunos alimentos: plátano, pepino o calabacín, entre otros.

     También existen otro tipo de juguetes sexuales diseñados para limitar los movimientos o la visión de la amante, como esposas, cuerdas, arneses o vendas, que se colocan sobre los ojos y también se pueden improvisar con su fabricación casera. Hacer uso de estos juguetes sexuales puede aportar experiencias y sensaciones de placer hasta el momento desconocidas, creando así nuevos encuentros eróticos.

Aquel dildo, que ella manejaba imparable, erizó mi piel entera, endureció mis manos, que comenzaron a arañar su espalda, y encontró mi sexo, que empapado le esperaba.

     Es importante mantener la higiene de los juguetes sexuales, ya que pueden transmitir ITS (infecciones de transmisión sexual). Después de cada utilización, y antes de comenzar una nueva batalla sexual, hará falta dedicar un tiempo a la cuidadosa cura de nuestros accesorios.


     Para empezar, se deben lavar con agua caliente y con abundante jabón. Si se trata de un vibrador, se debe tener especial cuidado de que las partes eléctricas no entren en contacto con el agua. Es necesario secar bien estos accesorios antes de volver a guardarlos. Asimismo, antes de abandonarlos —esperando con ansia la próxima actividad sexual—, hay que asegurarse de que se encuentran en perfecto estado, sin arañazos, partes dañadas o afectadas. La utilización de estos juguetes, de forma aislada o en compañía, no es algo novedoso ni exclusivo de la pornografía. Se sabe que ya se fabricaban en la antigua Grecia y en Roma con distintos materiales y con el mismo objetivo: experimentar nuevas formas de placer sexual.



     Algunas personas tienen prejuicios a la hora de utilizar estos juguetes o hacia quienes los utilizan debido a que los consideran sustitutos del pene. Estas ideas descansan bajo el esquema que preserva la heterosexualidad obligatoria, otorgando al pene un papel central y dominante en las relaciones sexuales. Si explicamos la práctica sexual con dildos como un deseo de sustitución del pene, estaremos cayendo en peligrosos errores conceptuales.

     Al conferir al pene un papel central en las relaciones sexuales, estaríamos afirmando, incluso nosotras mismas, que es necesaria su presencia para que una relación sexual pueda considerarse plena. Debemos tener en cuenta que la sexualidad ha sido socialmente definida de forma diferente para hombres y mujeres. Esta desigualdad ha favorecido a los varones, que han podido vivenciar una sexualidad con privilegios: mayor libertad, poder, autonomía y capacidad de decisión. Este hecho ha desencadenado que el pene adquiera un valor simbólico como órgano sexual supremo y necesario. Pero no debemos olvidar que este supuesto valor proviene de las desigualdades entre hombres y mujeres que tanto daño están haciendo a nuestra sociedad.

     Por supuesto, la penetración vaginal con el pene provoca placer. Esto es evidente, ya que la vagina es una de las zonas erógenas del cuerpo de la mujer. Pero no ofrece mayor placer del que pueden procurar, por ejemplo, los dedos, o un dildo. Esto se debe a que disfrutamos debido a las fricciones y a los movimientos realizados en el interior de nuestra vagina, sin que importe la parte del cuerpo u objeto que los esté procurando. En esta línea, al situar el dildo como sustituto del pene también estaríamos afirmando que el placer que experimentamos cuando se estimula la vagina se consigue únicamente a través de un pene debido a su longitud y a sus características.

     Al afirmar este hecho nos olvidamos de que es el primer tercio de la vagina —el que se encuentra cercano a la abertura vaginal— el área donde se concentran las terminaciones nerviosas que hacen que sea sensible a la estimulación. Por este motivo, un pene no sería necesario para proporcionar placer, sino cualquier parte del cuerpo u objeto que midiese lo que mide el primer tercio de la vagina (una media de 3-4 cm.). Igualmente, determinados dildos y zonas del cuerpo tienen mayor capacidad de movimiento que el pene, siendo más sencillo buscar y encontrar, a través de ellas, las formas de estimulación con las que la vagina obtiene mayor placer.

     ¿Por qué darle entonces mayor importancia al pene? ¿Por qué explicar el placer que distintas partes del cuerpo u objetos le procuran a la vagina como un intento de sustitución del pene? ¿No dan otras partes del cuerpo el mismo o mayor placer que el que ofrece el pene? ¿No tienen otras partes del cuerpo mayor movilidad? Reconociendo las respuestas a todas estas cuestiones, la pregunta obligatoria sería: ¿por qué no dejar de una vez por todas de magnificar/mitificar el pene?

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Fuente: Tu dedo Corazón

Juegos Sexuales: Ideas Generales

Lesbision | 17:12 | |
   Para los psicoterapeutas autores del libro Éxtasis Sexual, existen herramientas sencillas y eficaces para desarrollar maestría en los preludios amorosos y alcanzar el éxtasis sexual y la intimidad emocional:


• Escenario: Crear un ambiente de tranquilidad, sin ruidos ni interrupciones para realizar los juegos sexuales es ideal. Luz, música, gustos y preferencia, comida entre otros detalles son importantes.

• Besos: Empiecen desde el beso escolar hasta llegar a un profundo beso francés.

• Desnudos: Al principio pueden estar de pie; pero si se sientan o se acuestan, facilitan los juegos preliminares. Con base en la intensidad de los besos se demuestra la intensidad con la que se quiere jugar.

• Caricias: Tóquense todo lo que quieran tocarse menos los genitales ¡dejen que el cuerpo pida la caricia!

• Zonas erógenas: Cada persona tiene sus puntos especiales que hay que saber detectar y estimular. La comunicación es esencial. Mientras tu pareja recorre tu cuerpo dile que parte de tu cuerpo te excita más.

• Masturbarse: Provóquense excitación del mismo modo que lo hace la otra al masturbarse, háganlo de forma progresiva, modificando las formas de estimularse y el ritmo.

     Las palabras son de gran ayuda para continuar esta corriente erótica, por lo tanto si detectas un bloqueo o inhibición en tu pareja, no dudes en preguntarle qué es lo que no va bien y qué quiere que hagas. Cuando la excitación haya crecido hasta hacer urgente la entrega de la una a la otra, ha llegado el momento de la ansiada unión sexual. ¡Disfrútenlo al máximo!

Juegos Sexuales

Lesbision | 17:06 | |
     Los juegos sexuales se pueden considerar como una herramienta más para lograr que ambas disfruten plenamente del sexo. Estos juegos permiten que tanto cuerpo como mente se enfoquen hacia el placer, haciéndolo más intenso, excitante y entretenido.


     Es muy común que las parejas lleguen a un punto de estancamiento y de monotonía. En esas épocas de mucho trabajo y estudio, en donde además se ocupa mucho tiempo en el mantenimiento de la casa, las relaciones sexuales corren el peligro de volverse frías, distantes y rutinaria e incluso menos frecuentes.

      Es aquí donde los juegos sexuales pueden darte una mano, para que reavives la pasión con tu pareja. Y si la llama está encendida, pues también te invitamos a que la avives aún más con estos juegos recomendados. Gracias a los juegos sexuales puedes descubrir sensaciones antes no experimentadas, además de estrechar aún más la relación y confianza con tu pareja.

   Para las mujeres, mediante la combinación de estímulos físicos y psíquicos que se dan en estos juegos sexuales, consiguen que su vagina se dilate y, por tanto, que comience a lubricar. Además de que se trabaja el punto mental y el poder de los deseos más íntimos.

     Incluso los neurólogos más prestigiosos afirman que el órgano sexual más importante es el cerebro. No hay que ser científica para admitir eso. La mente no descansa ni durante el sueño, y también en el terreno sexual tiene algo que decirnos. De ahí la relevancia de las fantasías sexuales, las preferencias amatorias, los gustos y las fobias que cada persona tiene en materia sexual. La enemiga de toda esa clase de estímulos de la libido es, sin duda, la rutina. Aunque existan los sentimientos, es primordial para una pareja mantener en alza su mutuo deseo pasional.

¿Cómo salir de la rutina sexual?

     Cada pareja tiene sus preferencias y toma sus decisiones, pero lo esencial es que, lo que compartan, sea elegido libremente por ambas partes. Las coacciones, imposiciones o manipulaciones a la pareja, para que acepte algo que, en realidad, no le agrada, solo acaban generando disgusto, resquemores y miedos. El juego erótico, como todo juego, debe ser algo agradable, lúdico y deseado. Y, en esas condiciones, además de unir, es divertido, crea buenos momentos y estimula no ya el placer sino la creatividad.

     Hay parejas que optan por juegos eróticos que entran dentro de las llamadas “parafilias”. Es decir, se excitan sexualmente provocando unas determinadas situaciones específicas. Ese comportamiento no tiene porqué ser peligroso o enfermizo, a menos que se vuelva obsesivo o sea la única forma de llegar al orgasmo o la excitación. Pero, fuera de la parafilia hay pequeñas fantasías sexuales que pueden transformarse en juegos eróticos y puntuales entre dos. Veamos algunos posibles juegos en pareja, para salir del aburrimiento cotidiano, o de la desgana sexual.

Jugando sexualmente con la pareja

     Los juegos eróticos pueden ser improvisados o planeados. Si la pareja habla de ello, pueden imaginar en común situaciones ficticias que les estimularían y llevarlas a cabo. O, quizás, una de las partes prefiera ser la sorprendida por su pareja, quien improvisa eventuales y pequeñas fantasías o comportamientos. Algunos juegos habituales entre las parejas pueden ser:

Sexo a ciegas: Tapar la visión de la pareja, o dejarse llevar por ella con los ojos cubiertos, es un antiguo juego erótico que suele gustar. La falta de visión agudiza otros sentidos, como el de la sensibilidad al tacto, el oído y, en general, la percepción de las sensaciones. Debe ser un juego bien aceptado, realizado en connivencia y en el que prime la confianza y respeto de ambas personas.

Distintas identidades: Pactar y fingir identidades o roles diferentes a los reales, es también una fantasía llevada a la práctica común. La pareja decidirá si utiliza disfraces o solo fingen situaciones o personalidades distintas, para su juego. Se puede incluir la ubicación de diferentes escenarios, o limitarse a la intimidad del hogar o el lugar habitual de los encuentros.

Masajes y sensaciones:  La utilización de aceites perfumados, frutas, espumas, flores u otros elementos o utensilios que trasmiten sensualidad y suavidad a los sentidos está ampliamente extendida en los juegos eróticos de las parejas. Los aromas y la delicadeza tienen mucho que ver con se sensualidad y el estímulo erótico. Los masajes, roces y caricias, son también un alto estimulante erótico.

Ambientes que seducen: Recrear ambientes que solo han estado en la imaginación, y que despiertan la sorpresa y la seducción, e invitan a la intimidad más confiada, no tiene porqué ser algo complicado. Una cálida iluminación de velas tan solo, o un lugar que sugiera escenarios de ensueño, pueden bastar para despertar la imaginación conjunta de la pareja. El factor sorpresa en la creación del ambiente, puede ayudar a seducir a la pareja.

Ataduras pasionales: Una fantasía recurrente es la de imaginar que una de las integrantes de la pareja es inmovilizada, quedando a merced de las artes amatorias de la otra parte. Es un sensual ejercicio de confianza, en el que la responsabilidad del mutuo goce en la relación recae sobre quien ata, que por unos minutos se vuelve en quien ostenta todo el poder sobre la pareja. Como en el caso de la privación de visión, debe ser un juego permitido por la parte que se somete.

Susurros provocativos: Deslizar en el oído de la persona deseada palabras que provoquen su imaginación sexual, o que recreen fantasías sexuales para estimular ese deseo, puede ser también un recurso para despertar la complicidad erótica.

     Existen multitud de posibilidades, que solo dependen de la creatividad, fantasía y ganas de innovar de los miembros de cada pareja. Aquí solo hemos querido dejar una pincelada de las muchas maneras de comportarse sexualmente que pueden sacar de la rutina y construir una intimidad sexual más divertida o estimulante. Ahora, si lo desean, hagan gala de su imaginación e involucren a su pareja en una aventura sexual que solo ustedes dos pueden vivir.

Otras Formas de Prácticar Sexo Oral

   Hasta ahora hemos supuesto que tu compañera se encuentre acostada con sus piernas entreabiertas y que tú te encontraras entre sus piernas. Ahora quiero mostrarte algunas otras posiciones convenientes para el sexo oral, aunque las imágenes están representadas por una pareja heterosexual, resulta igual de satisfactorio en una pareja lésbica:


Sentada en tu cara – De frente hacia ti
Esta posición permite un fácil acceso a su clítoris. Puedes cambiar, alcanzar a masajear sus nalgas y a agregar estimulación vaginal o al Punto-G desde atrás con tus dedos.


Sentada en tu cara – Volteando hacia atrás
Esta posición permite un fácil acceso a su clítoris y a su ano para estimulación oral del ano. Puedes alcanzar también a masajear sus nalgas y a agregar estimulación anal con tus dedos.



Entre sus Piernas – Sobre tus Hombros
Existen muchas variaciones de esta posición básica, pero todas tienen en común la posición de estar entre sus piernas. Y como con todas las posiciones en las que te encuentras en medio de sus piernas puedes proporcionarle gran estimulación al clítoris, y agregar estimulación vaginal o al Punto-G con tus dedos.



Sus Piernas dobladas para arriba – tu pecho contra la cama
Esta es una gran posición para hacer la Técnica del “Cono de Nieve”. Ya que tienes acceso muy fácil a su perineo y ano si así lo deseas. También es buena posición para la técnica de la “Lengua que Embiste”



Mujer de Rodillas – Tu desde atrás
Tienes una vista completa de su bello trasero y de su vagina y puedes proporcionarle estimulación oral de todos tipos en el clítoris y/o en el ano, como también agregar estimulación con tu mano. Una gran técnica es estimular su clítoris con tu pulgar mientras que con tus dedos estimulas su Punto-G, y con tu lengua estimulas su ano.



El 69 – Mutua Estimulación Oral
Esta es la posición favorita de mucha gente, en esta posición puedes practicar todas las mismas técnicas que en la posición donde ella se sienta en tu cara, y al mismo tiempo recibirás un gran placer proporcionado por ella. Muchas parejas usan esta posición como un sustituto del coito por una razón u otra.

Postura Sexual: El Famoso 69

Dicen que la postura del 69 es la más famosa de todo el libro del Kamasutra. Y no sólo la más famosa, también puede convertirse en una de las más complicadas.



     El 69 es el “cunnilingus” disfrutado a la vez, ofrecido y saboreado mutuamente entre las amantes supone, para muchas lesbianas, una de las posturas sexuales más arrebatadoras. Son ambos los sexos deseosos de ser tomados por la lengua de su compañera carnal y ambas las bocas que buscan complacer a este deseo.

     A algunas les gusta dar y a otras les gusta recibir, pero con la postura del 69 se puede tener lo mejor de ambos mundos. Esta posición esta concebida para el sexo oral mutuo y simultáneo. Puede que sea un poco más difícil concentrarse en lo que uno hace con su lengua cuando ella está ocupada haciéndote un trabajito entre las piernas, pero la novedad de ser complacida mientras complaces es lo que hace que valga la pena el esfuerzo. Cuando se trata de hacer un 69, hay cosas que deberías hacer y cosas que no. A fin de que sea una experiencia placentera para ambas.

     Darse sexo oral mutuamente al mismo tiempo puede llegar a ser una de las situaciones más placenteras del mundo, siempre que no te dejes llevar tanto por la pasión que en tu momento de clímax, por ejemplo, le pegues un mordisco a sus genitales. Aquí te cuento todos los secretos de esta práctica tan famosa ¡Aprende a disfrutar gracias a este número mágico!

Juego Oral Preliminar: Paso a Paso

A continuación se muestra una pequeña guía de como Iniciar el juego Oral, algunas técnicas y lugares importantes en el cuerpo de una mujer, siempre puedes acompañarlo con suaves caricias de las manos. Recuerda que sólo la practica y la comunicación con tu pareja harán que ella lo disfrute al máximo.



1. Mientras la beses en la boca también puedes besarla en otras partes de su cara. Besa sus mejillas, su barbilla, besa o chupa sus labios según vayas avanzando (no la chupes en la cara, solo en sus labios, a la mayoría de las mujeres no les gusta que las chupen en la cara). También notaras que no menciono la frente porque esta es normalmente la parte donde nuestros padres y abuelos nos besan y es asociada normalmente con amor no sexual y en ese momento no desearas recordarle sentimientos no sexuales.

2. Enseguida muévete al área donde se junta su quijada, cuello y oído. Esta es un área muy sensible. Muy suavemente bésala, lámela y chúpala en esta área, muy tierna y lentamente (si le dices algo, que sea con la voz muy suave, ya que te encuentras muy cerca de su oído y cualquier cosa que digas con voz normal podría lastimar su oído y posiblemente quitarle la excitación). Prueba las Técnicas para estimulación del cuello.

3. Ahora muévete hacia abajo por su cuello haciendo lo mismo que hiciste en el paso 2. Continúa con esto si ella te responde. Recuerda que siempre puedes preguntar “¿Te gusta que te haga así?”. De esa forma sabrás cuando estás perdiendo tu tiempo. Pero no preguntes demasiado frecuentemente.

4. A esta altura muévete alrededor de la orilla de su pecho, primero besándola ligeramente, luego lamiéndola y finalmente chupándola suavemente (no le chupes tan fuerte que le hagas un moretón). Cubre todo el pecho con besos pero no toque sus pezones todavía. Muévete de forma circular moviéndote cada vez mas cerca. Justo cuando llegues a la orilla de su pezón usa una de las Técnicas para Estimular los Pezones (puedes usarlas en cualquier orden que tu elijas, pero el “Aliento Caliente” deberá hacerse primero).

5. Usa las Técnicas Mencionadas primero en un pecho y luego en el otro, una a la vez y luego de regreso. Entretente ampliamente en esta zona, ella te amará por eso. La mayoría de las personas no le prestan mucha importancia los pechos, casi como si las estuvieran apresurando. Vas a demostrar que eres una persona que goza completamente a las mujeres y que sabes como hacerle el amor y satisfacer sus deseos sexuales.

6. Ahora muévete hacia abajo sobre su abdomen lentamente, besándola, lamiéndola y chupándola suavemente según vayas bajando. No olvides la cintura. Haz círculos alrededor del ombligo. Puedes probar suavemente dentro de su ombligo con tu lengua, pero muy ligera y suavemente. A algunas mujeres les gustara y a otras les disgustara. Si ella no lo disfruta detente. Y continúa con las otras áreas. Puedes cubrir el área y pasar más tiempo en su panza o abdomen. Deberás hacer esto por lo menos un rato. Recuerda que tienes que excitarla.


7. En este punto puedes bajar a sus piernas o darle vuelta e ir a su espalda, lo cual será muy agradable
porque la mayoría de las veces si han empezado por el frente se saltan la espalda. Si decides ir a su espalda, bésala, lámela, y chúpale todo alrededor de la cintura desde el abdomen, mientras le das vuelta para que quede boca abajo.

8. Cuando llegues a su espalda, continúa con un movimiento suave siguiendo el camino de la columna y las zonas laterales. Recuerda mantener la idea de tu pasión y deseo por ella en tu mente y continua excitándola mientras la tocas suavemente con tus labios, luego con mas presión, luego agrega tu lengua, chúpala y mordisquéala. Puedes también darle pequeñas mordidas que terminen con un beso en su espalda. Pasa al menos 10 minutos en su espalda.

9. Después de su espalda desearás bajarte a sus nalgas y seguir el camino por las piernas y hacia abajo. Primero bajándote por un lado y regresándote y luego para arriba y abajo del otro lado. En ese momento puedes empezar a complacerla oralmente desde atrás o hacer que se dé la vuelta. Suponiendo que se ha dado la vuelta veremos lo que puedes hacerle.

10. Después que ella se haya volteado deberás seguir aun con sus pies. Comienza ahora de nuevo. Besándola, lamiéndola, y usando todas las técnicas que habrás aprendido hasta ahora. Si eres de los que les gusta chupar los dedos de los pies ahora será el momento de hacerlo. Chupa cada dedo y frótalo (si sus pies no están limpios o tiene hongos en las uñas, o heridas abiertas o ampollas, te recomiendo que te saltas la parte del juego oral en los pies). Ahora empieza en la parte superior de su pie y trabaja hacia arriba por el lado de adentro de las piernas, ya que esta área es mucho más sensible que la parte externa.


11. Súbete por la parte interna de sus piernas y luego llega justo a la orilla de su vagina lamiéndole en pases largos. Luego comienza por arriba en la otra pierna y baja hasta su pie, usando todas las técnicas que has aprendido hasta ahora (esto la volverá loca, porque la excitarás y provocarás). La estarás excitando como loca y le mostrarás quien esta en control de la situación. Ahora sube por la pierna, todo de regreso hasta la orilla de su vagina.

12.
Besa, lame y chupa toda el área alrededor a la izquierda y a la derecha de su vagina usando las técnicas explicadas hasta ahora. Lame debajo de su vagina en el perineo (el punto que se encuentra entre su vagina y su ano). Haz esto por lo menos durante un rato.

13. En este punto podrás estimular su ano con tu boca también si así lo deseas. A muchas mujeres les gusta este tipo de estimulación buco-anal.

ADVERTENCIA: La estimulación al ano con la boca si no se hace con las debidas precauciones puede estar asociada con riesgos a la salud, ya que hay bacterias que viven en el intestino grueso y en el colon que pueden causar serias infecciones en el tracto gastrointestinal superior (es decir: la boca, estomago, intestino delgado), o en la vagina de tu compañera. Si quieres practicar la estimulación oral al ano, hay ciertas precauciones que debes seguir.