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Kamasutra lésbico en 25 posturas

Porque la pasión se puede conjugar de muchas maneras, Doctissimo te presenta un kamasutra dedicado al amor lésbico. De las más clásicas a las más acrobáticas, descubre 25 posturas sexuales accesibles tanto a principiantes como a expertas en los placeres sáficos.

1. La Degustación

Cómeme.
En esta postura, una de las dos podrá degustar el sexo de la otra. Con la cabeza metida entre sus piernas, la boca está en contacto con su zona más húmeda y la lengua juguetea para darle más placer.

2. La Ofrenda

Ábrete para mí.
Una de las chicas está sentada, con las piernas muy abiertas, bajo el control de la mirada y las manos de la otra… Un dedo sobre el clítoris, el resto de la mano dentro la vagina… todo se conjuga en esta ofrenda de placer.


3. ¡Firmes!

Agárrame.
Una está sentada con la pierna levantada. La otra está de pie sujetándola. Se trata de un equilibrio inestable que solo se mantiene gracias a las caricias dispensadas mutuamente. Es el placer el que sirve de base y el que desequilibra y da estabilidad al mismo tiempo.

4. La Amazona

Déjame tu pierna.
Esta postura requiere flexibilidad y compenetración. Una se dobla hacia atrás, mientras la otra frota su vulva contra la pierna de la primera en busca de placer. La postura en sí es casi tan excitante como el placer de frotarse contra la otra. El goce nace de la unión entre la fuerza y el abandono.

5. La Podadora


Pódame.
Aquí la forma es importante. Es una postura casi gimnástica, como si se tratase de una figura realizada ante un jurado imaginario. Y no lo dudes, la nota final será la más alta, siempre y cuando las piernas permanezcan abiertas y los brazos en triángulo para sostener una cabeza que se deleita de placer.


6. El Aperitivo

Saboréame.
A diferencia de "La trompa de los Andes", la que está siendo degustada puede mirar a su pareja e indicarle verbalmente lo que quiere y lo que le gusta.

7. La Misionera


Penétrame.
El cinturón con vibrador penetra como una espada y aumenta el placer. Se utiliza para sustituir al sexo masculino pero con feminidad, dulzura e intensidad. La mujer adquiere aquí una imagen fálica y reafirma su poder en la clásica postura del misionero.  

8. Las Tijeras

Conéctate conmigo.
Los genitales de ambas están totalmente en contacto. La postura de las tijeras permite a cada una abandonarse a su placer bajo la atenta mirada de la otra. La comunicación se hace a través de la respiración, del movimiento… mediante un suave roce, una conexión de la una con la otra.

9. La Varita Mágica

Penétrame.
Tumbada sobre su pareja, con las piernas dobladas y abiertas, la que está siendo penetrada se abandona al vibrador que la explora y la lleva al séptimo cielo. No ha ningún contacto visual. Lo único que está permitido es el vínculo con el placer y el abandono sin límites.

10. Sexo y Corazón


Conéctame.
Esta postura, inspirada en el Tantra, es adecuada tanto para antes como para después del acto sexual. Permite reconectar las energías del corazón y de los genitales, creando una circulación fuerte y suave a la vez entre estas dos partes del cuerpo.
Está bien dejarse llevar y recibir todas las vibraciones que conectan la vulva y el corazón. ¡Abrirse sin límites y sin pudor a la energía de la vida!

11. La Dominadora

Sométeme.
La dominadora somete a su esclava, la ata, y la obliga a aceptar su sumisión con su mirada hacia el suelo. Mezcla de bondage y sado suave, la postura de la dominadora permite a la que somete masturbarse mientras contempla la devoción de su pareja.
Obviamente, ¡los roles se pueden invertir!

12. Tutti Frutti

Frotémonos.
Las dos se entregan a las caricias mutuas. Una estimula su clítoris, mientras la otra excita su vulva frotándose sobre la mano en movimiento de su pareja… De este modo, no se sabe quién acaricia ni quién excita a quién, ni quién va a fundirse antes que la otra en el delicioso abismo del placer extremo.


13. El Perrito

Mírame.
El cinturón con vibrador se utiliza aquí para reproducir la posición del perrito con una penetración por detrás, que permite a la que penetra contemplar el sexo de su compañera.

14. La Silla Mágica

Cabálgame.
La vulva, el perineo y el ano reposan sobre una boca golosa para una degustación delicada o salvaje. La que está tumbada no ve, pero siente. Su mirada está posada a lo lejos, en el placer infinito…

15. La Doble Sentencia

Castígame.
Atada, sometida y entregada, la que está tumbada se abandona a las manos de su dulce verdugo. El cinturón con vibrador penetra la vulva y actúa en el clítoris con delicadas vibraciones. No hay escapatoria ante este castigo orgásmico. El placer juzgado con cadena perpetua…

16. La Mecedora Marina

Humedéceme.
Para este dulce ahogamiento en el placer, bastará con una bañera profunda y agua caliente y perfumada. Luego, solo tendréis que dejaros llevar y confiar en los placeres de una humedad acogedora... y dejar que se pare el tiempo meciendo vuestros cuerpos.

17. El Doble Yo

Yo soy tú, tú eres yo.
Ambas utilizan un mismo objeto que las penetra simultáneamente. Están en postura de espejo y tienen la impresión de ser una misma persona en la búsqueda de un mismo placer. Es el momento de la fusión, del descubrimiento de una simultaneidad orgásmica que lleva a una y a la otra a rozar el mismo cielo.

18. La Exploración de las Profundidades


Explórame.
Los dedos de la mano penetran rígidos en la vagina para explorar con calma pero con constancia los genitales de su chica. La lengua también puede entrar en juego y lamer un pezón casi por sorpresa.

19. La Boca Golosa

Devórame.
La boca busca golosa ese pequeño orificio sutil y delicado. Mientras una está a cuatro patas, la otra le practica un anilingus. Lengua y ano forman aquí una combinación perfecta que se transforma en un intenso placer.

20. La Succión

Succióname.
La boca succiona el sexo femenino. Se trata de un bombeo constante en el que la lengua no participa pues se reserva para otros placeres.

21. El Sutil Encuentro

Frótate.
Todo está permitido en este sutil encuentro de vulvas: el roce, la succión, la quietud… Lo importante es que cada una fije su mirada en los ojos de la otra, desafiante y cómplice de asistir a sus reacciones ante el placer.

22. La Trompa de los Alpes

Sóplame.
Mientras una se ofrece por completo a la otra en un equilibrio inestable, la otra da rienda suelta a su deseo soplando suavemente entre las nalgas de su pareja dando lugar a una postura que recuerda a una trompa de los Alpes.

23. El 69

Comámonos.
He aquí el famoso 69 pero en versión lésbica. En esta postura, lo que pasa en un lado, pasa en el otro. Una devora a la otra de manera intensa. Chupar, morder, lamer… ¡todo está permitido! Lanzaos a la búsqueda del orgasmo compartido y simultáneo.

24. El Roce por Sorpresa

Acaríciame.
Una se coloca detrás de la otra y se roza contra ella. Los senos se endurecen con el roce de la espalda. La mano se desliza entre las piernas casi por sorpresa y roza los labios en una caricia sutil, delicada y tierna.

25. La Revisión Ginecológica

Auscúltame.
Los juegos aportan un componente de excitación extra a las relaciones sexuales. Aquí tendréis que hacer como si estuvierais en la consulta del ginecólogo para buscar una pequeña molestia en lo más profundo de la vagina. Sin embargo, no es dolor lo que la paciente va a descubrir, sino el placer de abandonarse a la mano experta de una ginecóloga enamorada.


Textos: A. Héril
Ilustraciones: F. Braun

69 (Sesenta y Nueve)

     El 69 es un cunnilingus o sexo oral en el que las dos mujeres estimulan y son estimuladas al mismo tiempo. Cada boca deslenguada yace en el clítoris de la amante, de modo que ambas ofrecen y reciben estimulación y placer de manera simultánea. Para aquellas que disfrutan enormemente del sexo oral, el 69 suele suponer una de sus prácticas sexuales preferidas, ya que se comparten sensaciones de entrega y de rendición durante el turbulento diálogo de los cuerpos.


Los recovecos concurridos, bocas y sexos llenos de mezcolanza tuya y mía, formaban pares emparejados, que intercambiaban deseos líquidos.

     Esta práctica sexual puede realizarse de distintas formas: con una amante tumbada en horizontal y con la otra sobre ella, haciendo coincidir cada boca con el pubis de la pareja, o bien con ambas ladeadas, de manera que el peso del cuerpo de una de las dos no recaiga sobre la otra.

     Lo importante durante esta práctica es mantener un equilibrio entre lo que se está llevando a cabo para excitar a la compañera sexual y el placer que al mismo tiempo se está recibiendo. Es posible que limitar la atención a la forma en la que se estimula a la amante pueda hacer que nos distraigamos de nuestras propias sensaciones corporales. De la misma manera, si nos centramos únicamente en nuestro placer, posiblemente estaremos descuidando que la estimulación oral dirigida a nuestra amante le esté resultando placentera. Podríamos decir que el clásico 69 se realiza de manera oral, aunque también es posible realizar esta postura estimulando los genitales de la compañera manualmente.

     El 69 es el arte oral de sentir y hacer sentir al mismo tiempo. Las lenguas prisioneras en los sexos de las amantes provocan un autentico carnaval de los sentidos. Las bocas se alimentan del sabor de las intimidades entregadas. Es el momento de amor físico en el que los gemidos son tapados por pubis que exigen una lengua experta que no desperdicie su talento y continúe lamiendo hasta el clímax.



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Fuente: Tu dedo Corazón

Cunnilingus o Sexo Oral

     Consiste en la estimulación con la boca y con la lengua tanto del clítoris como de los labios mayores y menores de los genitales, que están situados a orillas del clítoris. La lengua, con su textura única, húmeda, suave y experta en crear movimientos y ritmos se convierte en un instrumento de estimulación básico y de gran intensidad. Chupar, lamer, comer el clítoris y el resto del sexo de la amante es una de las experiencias sexuales más tentadoras y placenteras para muchas mujeres. Esto se debe a que tanto la lengua como el clítoris son dos órganos poderosamente sensibles, por lo que su unión siempre conlleva escandalosas sacudidas de los sentidos.

Tardé unos veinte segundos en correrme con su lengua. Sólo unos instantes más de lo que tardé en enamorarme.

     Muchas amantes se preguntan cuál es la mejor manera de realizar un cunnilingus. Esta práctica, como cualquier otra, requiere de tiempo y de experiencia para poder llegar a ser una experta en el arte de excitar oralmente el sexo de la mujer con la que se intercambian fluidos corporales. Pero, una vez más, hay que tener en cuenta que cada mujer tiene sus propias preferencias. También hay que considerar que los gustos y apetencias pueden variar a lo largo del tiempo. Así, la pericia adquirida en el cunnilingus realizado a una pareja sexual determinada no garantiza satisfacer a todas y cada una de las amantes utilizando la misma forma de estimulación oral.

¿Qué es lo que determina el tipo de estimulación clitoriana que le gusta a ella? Sin duda, un elemento clave es la sensibilidad de su vulva y de su clítoris, ya que varía en cada una de nosotras. Hay mujeres que prefieren un toque lento y suave, otras rápido y firme, algunas prefieren variaciones en el ritmo y otras mayor constancia.


     Para encontrar la forma idónea de estimularla, podemos utilizar varias estrategias. La más sutil es observar las señales que emite su cuerpo ante las diferentes formas de estimulación, hasta descubrir cuáles le producen mayor placer. Estas señales pueden ser expresiones faciales, gemidos o aceleraciones estrepitosas de la respiración.

     Otra manera, sin duda más directa, consiste en preguntarle abiertamente y/o pedirle que su mano actúe como guía para de ese modo aprender sus preferencias estimulatorias en el clítoris. Al igual que con la estimulación manual del clítoris, cuando realizamos el cunnilingus es importante hacer algunas recomendaciones. Se puede dedicar tiempo a la previa estimulación de otras zonas para aumentar así la sensibilidad del clítoris, estimularlo al completo, no sólo la parte que de él sobresale, o mantener la misma presión y ritmo cuando se está llegando al clímax.

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Fuente: Tu dedo Corazón

No me gusta el sexo oral

Hay lesbianas a las que no les gusta dar placer oral, sí, sí, como lo oís. También las hay que, por el contrario, no quieren recibirlo. Misma conducta a la inversa, diferentes motivos. ¿Qué podría llevar a una lesbiana de pelo en pecho a odiar el sexo oral? Es una pregunta que me han hecho muchas personas y estoy dispuesta a llegar al fondo de la vagin… digo de la cuestión para averiguarlo.

Lesbianas que no quieren dar placer oral

Motivo número 1: el sabor es desagradable.

Eso tenemos que admitirlo todas, el sabor de nuestras compañeras no tiene por qué ser el mejor del mundo, depende mucho de cada persona. Cada una tenemos un sabor diferente, aunque parecido, que no tiene que ver en absoluto con la higiene personal. Aquí no entra cuántas veces te lavas, sino cuál es tu sabor propio y característico. Consejo: Si tuviste una mala experiencia, pero has cambiado de compañera, quizá quieras volver a intentarlo. Si sigues con la misma, prueba con los lubricantes de sabores. Reducirán el olor y, a decir verdad, ¡algunos están deliciosos!

Motivo número 2: el olor tira para atrás.

Si este es tu motivo, no te juzgo. Tiene que ser muy desagradable meter tu boca en un sitio que huele igual que una pescadería a la que no le han hecho una inspección de sanidad. Aunque puede haber una explicación para semejante hedor:

  • Su olor corporal es muy fuerte, lo cual no tiene demasiada solución, salvo que se lave justo antes de practicar sexo oral o lo practiquéis en la ducha (quizá esto reduzca un poco ese olor).
  • La tía es un poco cerda y no se lava muy a menudo; esto tiene una solución muy sencilla, ¿sabes cuál es verdad?
  • Quizá tu pareja sufra vaginosis bacteriana, una afección que provoca un “olor a pescado” muy característico. Consejo: El médico podrá echarte una mano con ello (no literalmente, claro) y tomad precauciones, podría infectarte a ti también.

Motivo número 3: me da repelús

Puede que simplemente los genitales no te gusten físicamente, te tiren para atrás de hecho. Es más común de lo que parece. No a todo el mundo le gusta la forma de sus genitales o los de su pareja (para qué engañarnos, no tienen una forma demasiado atractiva). Consejo: Prueba a mirar tus genitales, a conocerlos, quizá aceptando los tuyos aceptes los de tu pareja. Otra opción puede ser vendarse los ojos. No verás nada y además puede convertirse en un juego bastante divertido. Piensa sobre ello, quizá te guste esta idea.

Motivo número 4: no disfruto haciéndolo

Es un motivo tan válido como cualquier otro. Hay prácticas que no tienen por qué gustarte aunque a otras personas sí. Las relaciones sexuales están para ser disfrutadas y vividas en libertad, sin ningún tipo de presión o coacción por parte de nadie. Si tu pareja te pide que lo hagas pero tú no quieres porque no te gusta, deberéis hablarlo; en estas cosas, la comunicación es primordial. Si no lo acepta, tendréis que buscar una solución que no os desagrade a ninguna de las dos.

Motivo número 5: creo que no voy a saber hacerlo.

Si lo que te da miedo es no satisfacer a tu pareja, es el problema que más fácil solución tiene. Pídele a tu pareja que te enseñe cómo quiere que se lo hagas, puede convertirse en un juego muy divertido, maestra y aprendiz, y será una manera de quitarte ese miedo (entre otras). ¿A qué estás esperando para que te den una lección?


Lesbianas que no quieren recibir placer oral

Motivo número 1: sentirse desprotegida.

En el sexo nos entregamos en totalidad, damos nuestra confianza a la otra persona. Y ahí reside el problema, muchas mujeres tienen miedo de entregarse a la otra persona. ¿Por qué? Por lo general, son personas que tienen miedo de perder el control, de dejarse llevar y sienten que serán vulnerables, que la otra persona romperá la coraza que las protege. La solución a esto pasa por aprender a dejarse llevar, aprender que no todo podemos controlarlo. Suena fácil, pero no siempre lo es. Si sientes que eres incapaz, acude a un/-a sexólogo/-a que te ayude a ello.

Motivo número 2: no consigo abandonarme

A muchas mujeres les cuesta abandonarse en el sexo y su cabeza acaba yéndose al supermercado o a las tareas que tienen que hacer hoy. El problema reside en no saber abandonarse a las sensasiones, no saber disfrutar de la relación sexual. Quizá un masaje previo ayude a meterte en faena. Si no lo consigues, quizá es hora de acudir a un/-a sexólogo/-a.

Motivo número 3: no me gusta la sensación.

Por supuesto, no tiene por qué gustarte. Cada cuerpo es un mundo y, como tal, cada cuerpo tiene una manera diferente de disfrutar. Si has descartado cualquiera de las otras opciones, quizá simplemente la sensación no te guste o sea demasiado intensa. En el primer caso, no pasa nada, seguro que tienes muchas más maneras de disfrutar. En el segundo caso, si aun siendo demasiado quieres intentarlo, prueba a que tu pareja lo haga de una manera más externa, sin tocar directamente el clítoris.

Como veis, hay tantas razones como personas. Estas son sólo algunas de las muchas razones que pueden llevar a una mujer a rechazar el sexo oral. Esto no las convierte en bichos raros, simplemente tienen otras maneras de disfrutar. Si crees que es por algo que tiene solución, quizá debas explorarla; si estás convencida de que no quieres, ¡disfruta del placer que nos brinda el resto del cuerpo!

Y tú, ¿eres de las que disfruta del sexo oral o no?

Fuente: A vueltas con el Sexo

Olor en genitales Femeninos

     Los genitales femeninos poseen un olor y un sabor característico que, debido al sudor acumulado a lo largo del día, puede intensificarse. Si cuidamos adecuadamente la higiene básica, el olor y el sabor de esta parte del cuerpo no serán desagradables e incluso serán un aliciente para que la práctica del sexo oral suponga una experiencia placentera. Su olor y su sabor peculiar no son sensaciones que se deban evitar, sino elementos de excitación y placer que forman parte de los encuentros libidinosos de la carne. Antes de mantener relaciones sexuales es recomendable realizar un lavado de los genitales, simplemente con agua y con jabón (preferentemente de Ph neutro), para evitar que el sudor acumulado pueda provocar sensaciones desagradables a la amante.

     No obstante, si el olor y el sabor resultan excesivamente intensos, incluso manteniendo con cuidado la higiene genital, lo más aconsejable es una revisión ginecológica, ya que puede ser síntoma de una infección vaginal.

Causas del mal olor vaginal

Dicen que una vagina sana huele similar al ácido láctico del yogur, debido a los lactobacilos que protegen la flora vaginal de las infecciones. Pero lo cierto es que cada mujer huele diferente, es más, a lo largo del ciclo menstrual nuestro olor vaginal va cambiando y a veces se percibe con más intensidad. Y que el olor sea más intenso no quiere decir que sea desagradable.

Porque cuando aparece un olor desagradable en la zona íntima conviene acudir al ginecólogo ya que es sinónimo de que algo no funciona bien. El mal olor vaginal se produce en la mayoría de los casos por una infección o por una incorrecta higiene íntima, ya sea por exceso o por defecto de limpieza. Pero el mal olor también puede deberse a llevar ropa demasiado ajustada, o prendas mojadas, especialmente el bañador en la playa, o ropa interior sintética. Y hay otras causas que producen el mal olor vagina que apenas se mencionan, pero que tienen su importancia. Una es la tricomoniasis, una enfermedad de transmisión sexual que, aparte de irritación, provoca un olor vaginal muy intenso y desagradable.

Como evitar el mal olor vaginal

Las medidas para prevenir la aparición del mal olor vaginal son las básicas que debe tomar cualquier mujer. Siempre se aconseja usar ropa interior de algodón y evitar en lo posible usar pantalones o medias muy ajustadas, porque no dejan respirar la zona íntima. Por el mismo motivo, es preferible dormir con camisón y sin ropa interior que con un pijama.

La higiene íntima es un factor fundamental a la hora de controlar el olor vaginal. Tan perjudicial puede ser la falta de higiene como el exceso de ella, y eso es algo que no todas las mujeres tienen en cuenta y se exceden en la limpieza de la zona vaginal dejándola así desprotegida frente a las bacterias. Siempre es mejor lavarse la zona íntima sólo con agua que con jabón, pero si se va a usar jabón, conviene que sea uno suave o específico para esa zona tan delicada. Y no nos cansaremos de advertir que la vagina tiene su propio sistema de higiene, por lo que las duchas vaginales son del todo innecesarias.

Higiene de la vagina para el sexo oral

No tienes que ser una mujer obsesionada con el tema de la higiene íntima. No es necesario utilizar desodorantes vaginales porque son muy agresivos y dañan la flora vaginal. Del mismo modo, un aseo demasiado frecuente del pene puede provocar irritaciones, rozaduras y hastainfecciones. Lo correcto es lavarse al menos una vez al día, asegurándote de que no te dejas nada principalmente entre la vagina y el ano.
Si quien está leyendo es alguien, interesado en dar sexo oral, con una pareja que deja mucho que desear en cuestiones de higiene, el mejor consejo es probar compartir una ducha o un baño sensual antes de hacer el amor. Después elogia lo limpita y deliciosa que estaba tu chica y su sexo. Eso la ayudará a resolver el problema sin herir su autoestima y es mucho más efectivo que decirle que algo huele mal cuando haces sexo oral con ella.

Otras Formas de Prácticar Sexo Oral

   Hasta ahora hemos supuesto que tu compañera se encuentre acostada con sus piernas entreabiertas y que tú te encontraras entre sus piernas. Ahora quiero mostrarte algunas otras posiciones convenientes para el sexo oral, aunque las imágenes están representadas por una pareja heterosexual, resulta igual de satisfactorio en una pareja lésbica:


Sentada en tu cara – De frente hacia ti
Esta posición permite un fácil acceso a su clítoris. Puedes cambiar, alcanzar a masajear sus nalgas y a agregar estimulación vaginal o al Punto-G desde atrás con tus dedos.


Sentada en tu cara – Volteando hacia atrás
Esta posición permite un fácil acceso a su clítoris y a su ano para estimulación oral del ano. Puedes alcanzar también a masajear sus nalgas y a agregar estimulación anal con tus dedos.



Entre sus Piernas – Sobre tus Hombros
Existen muchas variaciones de esta posición básica, pero todas tienen en común la posición de estar entre sus piernas. Y como con todas las posiciones en las que te encuentras en medio de sus piernas puedes proporcionarle gran estimulación al clítoris, y agregar estimulación vaginal o al Punto-G con tus dedos.



Sus Piernas dobladas para arriba – tu pecho contra la cama
Esta es una gran posición para hacer la Técnica del “Cono de Nieve”. Ya que tienes acceso muy fácil a su perineo y ano si así lo deseas. También es buena posición para la técnica de la “Lengua que Embiste”



Mujer de Rodillas – Tu desde atrás
Tienes una vista completa de su bello trasero y de su vagina y puedes proporcionarle estimulación oral de todos tipos en el clítoris y/o en el ano, como también agregar estimulación con tu mano. Una gran técnica es estimular su clítoris con tu pulgar mientras que con tus dedos estimulas su Punto-G, y con tu lengua estimulas su ano.



El 69 – Mutua Estimulación Oral
Esta es la posición favorita de mucha gente, en esta posición puedes practicar todas las mismas técnicas que en la posición donde ella se sienta en tu cara, y al mismo tiempo recibirás un gran placer proporcionado por ella. Muchas parejas usan esta posición como un sustituto del coito por una razón u otra.

Cómo Hacer Correctamente el 69

1.- Dúchate
Como en todas las prácticas sexuales, especialmente las relacionadas con la estimulación oral, es indispensable estar limpia por allá abajo. Nadie quiere recibir el saludo de un mal olor o de una selva de pelo; esto es un mal protocolo sexual para el 69. Así que si vas a probar esta postura, lava tus genitales y recorta tu vello púbico. Mejor aún, dúchense juntas para garantizar que ambas tengan un olor y un sabor fresco y limpio.

2.- Empieza poco a poco
Deberías facilitarle las cosas, sobre todo si es la primera vez que practicas el 69 con ella. No la pongas encima de ti sin más. Haz de la transición hacia esta postura una parte de los juegos preliminares y colócala gradualmente en su posición. A partir de ahí, ella debería captar tus intenciones.

3.- Tener en cuenta el Peso
Si una de ustedes dos tiene que ponerse arriba en la posición del 69, debería ser siempre la más liviana. Permitirle que se ponga arriba evitara que termine aplastada si esta práctica sexual se prolonga durante demasiado tiempo, o si alguna entusiasmas demasiado. Debes tener en cuenta el largo de su pelo para evitar que accidentalmente lo pises con las rodillas. La postura del 69 también se puede llevar a cabo permaneciendo ambas tumbadas de costado, lo cual quizá sea la opción más cómoda si tienen previsto practicar esta postura durante mucho tiempo. De esta manera, ambas pueden utilizar la cara interior de los muslos de la otra como una almohada donde descansar la cabeza, consiguiendo un apaño muy cómodo para llevar a cabo una larga sesión de sexo mediante el 69.

4.- No te olvides de ella

Cuando estás haciendo un 69, es importante no dejar que el placer que estas sintiendo haga que te olvides de tu pareja. Se trata de sexo oral mutuo, por lo que no es justo que una de ustedes se concentre demasiado en lo que le están haciendo y se olvide de dar placer a la otra. Si esto es un problema para ti y sientes que tu boca se vuelve cada vez más perezosa, mientras que la suya anda ocupada, lo mejor sería que se practicaran sexo oral la una a la otra por separado, para que tu pareja pueda disfrutar de tu plena y completa atención.

5.- Mantente alejada de su culo

Esta posición te da fácil acceso a todas sus partes intimas, pero debes asegurarte de que ella se siente cómoda con el sexo anal antes de explorar más allá de su vagina. Algunas personas encuentran la estimulación anal muy agradable, pero otras la encuentran terriblemente desagradable, por lo que es importante enterarse de cuáles son sus gustos sobre esta cuestión antes de animarse a merodear por su ano. Si ella te da permiso y tu estas dispuesta a ello, entonces puedes dejar que tu lengua vague por donde le plazca. Si no aclaras esta cuestión antes de empezar, tal vez tu sesión de 69 tenga un final abrupto.

6.- Cima del placer
Podrán tener una agradable experiencia practicando el 69, lo que aumentara enormemente sus posibilidades de volver a practicarlo. Dar y recibir placer al mismo tiempo a través del sexo oral es una sensación realmente única, y que nadie debería perderse.

Postura Sexual: El Famoso 69

Dicen que la postura del 69 es la más famosa de todo el libro del Kamasutra. Y no sólo la más famosa, también puede convertirse en una de las más complicadas.



     El 69 es el “cunnilingus” disfrutado a la vez, ofrecido y saboreado mutuamente entre las amantes supone, para muchas lesbianas, una de las posturas sexuales más arrebatadoras. Son ambos los sexos deseosos de ser tomados por la lengua de su compañera carnal y ambas las bocas que buscan complacer a este deseo.

     A algunas les gusta dar y a otras les gusta recibir, pero con la postura del 69 se puede tener lo mejor de ambos mundos. Esta posición esta concebida para el sexo oral mutuo y simultáneo. Puede que sea un poco más difícil concentrarse en lo que uno hace con su lengua cuando ella está ocupada haciéndote un trabajito entre las piernas, pero la novedad de ser complacida mientras complaces es lo que hace que valga la pena el esfuerzo. Cuando se trata de hacer un 69, hay cosas que deberías hacer y cosas que no. A fin de que sea una experiencia placentera para ambas.

     Darse sexo oral mutuamente al mismo tiempo puede llegar a ser una de las situaciones más placenteras del mundo, siempre que no te dejes llevar tanto por la pasión que en tu momento de clímax, por ejemplo, le pegues un mordisco a sus genitales. Aquí te cuento todos los secretos de esta práctica tan famosa ¡Aprende a disfrutar gracias a este número mágico!

Sexo Oral, 14 Consejos para Prácticarlo

Lesbision | 16:04 | | |

    El sexo oral está siempre fundamentado en la preparación: Deseas ser entusiasta y apasionado al dar placer a tu mujer, y darle todo el placer que puedas. De esta manera, prácticamente se puede garantizar que ella querrá ir y complacerte a ti también.

Dicho esto, aquí hay 14 maneras de mejorar tu experiencia oral.

1 - Empieza despacio. Besa a tu manera por su cuerpo y provoca sus muslos y las nalgas durante un tiempo antes de hacer contacto con cualquier parte de sus genitales. Esto la encenderá antes de iniciar la verdadera acción. Acércate a fin de que ella piense que vas a concentrarse en ella en cualquier momento, pero no lo hagas de inmediato.

2 - Caliéntala. Antes de quitarle su ropa interior, respira el aire caliente a través de ella contra su zona genital. Respira suavemente, pero tibio en explosiones cortas a la vez. Puedes alternar entre hacer esto y besar sus muslos y estómago.

3 - No te zambullas. Cuando se empieza a besar y lamer su vulva, trabaja lentamente desde afuera. Comienza por lamer los bordes exteriores de los labios mayores, entonces muy lentamente sepáralos, lame y besa los labios menores, y alrededor de la vagina. Hazlo con delicadeza, como si aún estuvieses provocándola. Harás el camino a una acción más intensa eventualmente.

4 - Espera por el clítoris.
Trata de no entrar en contacto con el clítoris el mayor tiempo posible, incluso cuando beses sus labios y la vagina. Cuando empieces a lamerlo, hazlo suavemente, y céntrate en la capucha del clítoris (justo encima de éste), ya que la mayoría de las mujeres prefieren el contacto indirecto con el clítoris a la excitación completa del mismo.

5 - Lame el alfabeto. Si no estás seguro de cuales golpeteos son los mejores para abordar el clítoris, prueba la famosa sugerencia de Sam Kinison y lame la forma de cada letra del alfabeto como medio de ofrecer una amplia variedad de enfoques. Hazlos anchos de vez en cuando para cubrir toda el área genital, y hazlos pequeños en otras ocasiones, centrado en el clítoris en sí.

6 - Chúpalo.
A medida que se ponga más excitada, puedes chupar suavemente el clítoris en tu boca y dar golpecitos con tu lengua sobre él. Esto combina la succión con un ritmo mucho más rápido. A las mujeres les gusta eso.

7 - Presta atención a sus reacciones.
Escucha atentamente lo que dice y los sonidos que hace. Si suena emocionada, continúa haciendo lo que estás haciendo tanto tiempo como puedas. Cuando ella parece responder menos, es el momento de intentar un nuevo movimiento.

8 - Tararea. ¿Has oído hablar de lo que se llama un "zumbador"? funciona igual de bien si cierras la boca y haces zumbidos en contra de su clítoris de vez en cuando.

9 - Agarra. Sujétate a sus muslos o su trasero de tal forma que puedas frotarte contra su bien. Desde allí también puedes alcanzar y acariciar sus pechos, o, si le gusta, coloca las manos cerca de su boca para que ella pueda chupar los dedos.

10 - Mete toda la cara en ella. Alguien dijo una vez que si los párpados no están pegajosos después de dar sexo oral a una mujer, no se hizo todo lo posible para complacerla. Utiliza tu nariz, las mejillas y el mentón, y muévelos alrededor. Incluso si sólo estás usando tu boca, moviendo la cara de lado a lado, arriba y abajo aumentará la fricción en gran forma.

11 - Usa los dedos. Penetrando tu mujer con un dedo y haciendo el movimiento "ven aquí" es una gran manera de localizar el punto G, lo que elevará la apuesta de su orgasmo. Incluso si no sabes donde su punto G está ubicado (es bueno tener alguna experiencia de antemano), solo penetrándola mientras le lames. También puedes alternar entre penetrarla con tus dedos y complacerla oralmente

12 - Mantén el contacto visual. Puedes perder de vista lo que estás haciendo en la excitación del momento, pero es bueno hacer contacto visual con tu amante, y darle una sonrisa y una mirada que dice: "No hay otro lugar donde prefiera estar".

13 - Saber cuándo debes continuar. Cuando tu mujer se acerca al orgasmo, asegúrate de hacer todo lo que ella quiere. No importa si tienes un pliegue en el cuello o el brazo se está ensoñando, sigue haciendo exactamente lo que estás haciendo hasta que estés segura que ha tenido su orgasmo.

14 - Saber cuando parar. El clítoris es extremadamente sensible después del clímax, así que cuando su orgasmo haya terminado, no querrás seguir lamiendo tan intensamente como antes de que llegara al orgasmo. Mientras alcanza el clímax, continua lamiendo, pero suavemente ve disminuyendo a medida que su reacción comienza a suavizarse.

Llévala lejos. Si bien todas estas son ideas útiles, la verdadera magia del placer oral está en lo inesperado, así que cuando pongas estas ideas en práctica, recuerda que debes ser espontánea tan a menudo como puedas. Y ten en cuenta que debes ser entusiasta en todo momento.

Técnicas para el Sexo Oral Lésbico

   Lo primero que se debe tener en cuenta a la hora de practicar el sexo oral a una mujer es que la vagina y el clítoris, si bien son centros importantes de placer, no son los únicos. El perineo y el ano son zonas quizás menos exploradas pero extremadamente sensibles.

   El sexo oral no debe ser llevado a cabo de manera rápida, sino que es la culminación de un proceso que envuelve a todo el cuerpo de la mujer. Esto no quiere decir que en circunstancias determinadas, la práctica del sexo oral de manera rápida cuando sólo se tienen pocos minutos disponibles o la pareja se encuentra en una situación comprometedora sea desagradable. Todo lo contrario. Pero generalmente el cunnilingus es la culminación de un proceso que implica rendir culto a todo el cuerpo de la mujer, tanto zonas obvias como pechos y boca, como cada rincón de su anatomía. Cuanto más tiempo se emplee en recorrer el cuerpo y más se demore el/la amante en llegar a la vagina, mayor será el disfrute posterior.

   Siempre debe tenerse en cuenta que nunca hay que ir directamente al clítoris, ni la vagina debe ser penetrada por dedos, lengua o lo que la imaginación sugiera. Es necesario primero "trabajar" sobre la zona, recorrer con la lengua las ingles, los muslos, los labios, lamerlos, chuparlos, morderlos suavemente, evitando el contacto directo con el clítoris. De esta manera se logra la sensibilización de toda la zona, lográndose por consiguiente más placer.

   Una vez que dedicamos bastante tiempo a evitar el contacto directo, llega la hora de alcanzar el clítoris. Hay varias maneras de practicar el cunnilingus:
1) La más directa es lamer el clítoris, preferentemente en círculos, primero lentamente para luego ir aumentando la velocidad.

2) Otra manera es ubicar el clítoris entre los labios y succionar suavemente, como si fuera un pequeño pene, a la vez que mientras está entre los labios puede ser estimulado con la lengua.

3) Tanto la primera como la segunda técnica pueden ser complementadas con penetración vaginal utilizando dedos o cualquier otro elemento.

4) Una manera de estimular toda la zona es recorrer con la lengua desde el ano hasta el clítoris, pasando por perineo y vagina. Esto requiere mayor paciencia a la hora de a búsqueda del orgasmo, pero la zona queda totalmente sensibilizada.

5) Puede ser intentada la penetración vaginal utilizando la lengua. Pero debemos tener en cuenta que el placer que producirá a quien es penetrada y a quien penetra es básicamente psicológico. La lengua no está diseñada para alcanzar los puntos más sensibles dentro de la vagina. Igualmente, no deja de ser excitante hacerlo, vale la pena.

6) Otra posibilidad es dedicarle más tiempo al perineo y ano. Según estadísticas, menos de la cuarta parte de las mujeres experimenta con su ano. Sin embargo, tanto el perineo como el ano contienen varias terminales nerviosas que si bien no son de la magnitud de las vaginales y clitorianas, en algunas mujeres producen un placer comparable.

   Es aconsejable la penetración vaginal a la vez que se estimulan ano y perineo, ya que hace que la zona irrigue más sangre y los vasos se vuelvan más sensibles, consiguiéndose un mayor placer.

Estimulación oral de Vagina y Clitoris

   Se trata de lamer, chupar y besar el clítoris, labios externos e internos y vagina de la amante. Descubrir y recrearse con y el olor sabor que estos ofrecen puede resultar una practica muy excitante. “Comer” el pubis y, en especial, el clítoris de la compañera es una de las experiencias sexuales que ofrece mayor placer ya que tanto el clítoris como la lengua son dos de las zonas táctiles mas sensibles. La lengua, diestra para crear movimientos y ritmos se convierte en un instrumento de estimulación muy intenso.

   El cunnilingus no es una habilidad natural con la que se nace, es una técnica que, como todo, se aprende, y necesita de un tiempo para saber de que manera a tu pareja le resulta más placentera la estimulación. Cada mujer es diferente, además sus gustos y apetencias pueden ir variando de manera que, aunque se haya aprendido expertamente como estimular el pubis de la pareja, puede apetecerle según el momento cambiar la manera en la que es estimulada.



   En la mayoría de estas técnicas tu boca estará justamente en su Vulva, casi nunca extenderás tu lengua como se ve en los vídeos porno. La Lengua Porno, como le llaman algunos, no es una buena técnica sexual. Se usa a favor de la cámara y para el espectador del vídeo porno (para conseguir buenos ángulos con la cámara), no para beneficiar a la actriz. Una lengua en una boca húmeda y caliente se siente mucho mejor que una extendida a todo lo que da. Además cuando la lengua se encuentra dentro de tu boca tienes mucho mejor control, destreza y velocidad cuando es necesario. La única excepción es cuando usan algunos pases largos al iniciar, pero luego continuarás con técnicas de boca completa. Usarás muchas de las mismas técnicas que hemos explicado anteriormente pero algunas varían ligeramente así que estúdialas con atención junto con las nuevas técnicas.

   Inicia con los pases de calentamiento primero y luego prosigue con la estimulación indirecta del clítoris. Finalmente sigue con la estimulación directa del clítoris (a menos que tu compañera sea muy sensible para la estimulación directa del clítoris), utiliza las Técnicas de Estimulación de Vagina y Clítoris.

Técnicas de Estimulación de Vagina y Clítoris

   Inicia con los pases de calentamiento primero y luego prosigue con la estimulación indirecta del clítoris. Finalmente sigue con la estimulación directa del clítoris (a menos que tu compañera sea muy sensible para la estimulación directa del clítoris).


♦ El Aliento Caliente: Antes de que toques realmente su vulva (área externa de la vagina), usa tu aliento mas caliente sobre toda el área. Pero de hecho no toques su vagina: usa tu aliento más suave y caliente sobre el área externa únicamente.

♦ La Gran Lamida para Calentar: Usando la punta de tu lengua, lame justo fuera de sus labios vaginales externos (o labios mayores) con pases largos uno a la vez. Luego muévete hacia adentro y lame directamente sobre cada labio moviéndote hacia la capucha de su clítoris. Muévete hacia adentro de nuevo y lame entre los labios internos y externos (o labios mayores y labios menores). En cada pase lame desde el fondo de su vagina hasta arriba y haz tan grande el pase como te sea posible.

♦ La Lamida al Cono de Nieve: Lame su vulva como si estuvieras lamiendo un helado. Haz tu lengua tan ancha como puedas y lame desde el fondo hasta arriba con largos y anchos pases. Dependiendo de lo atrevido que seas puedes empezar las lamidas desde el fondo de su vagina, debajo de su vagina en el perineo, o justo debajo de su ano. Puedes lamer su ano, el perineo o su vulva. Si eliges hacerlo de esta manera, inicia el pase justo debajo de su ano con la punta de la lengua. Cuando llegues al perineo empieza a ensanchar la lengua para que cuando llegue a su vulva tu lengua debiere estar casi plana y cubrir su vulva lo más posible.

♦ La Embestida con la Lengua: Mete y saca tu lengua por su orificio vaginal. Se trata de embestir tan adentro como sea posible. Puedes poner tu boca contra su vulva y meter y sacar tanto como puedas tu lengua, o puedes sacar tu lengua y ponerla tan dura como te sea posible y meterla y sacarla de su vagina moviendo tu cabeza para atrás y para adelante.

♦ La Técnica Alfabética: Escribe las letras del alfabeto con tu lengua en la vulva de tu compañera. Esto agregará una gran variedad de pases y sensaciones. Esta es una técnica para calentarla y debe ser usada al principio.

♦ La Lengua Remolino: Presiona tu boca ligeramente abierta sobre su vulva y sobre su clítoris y mueve como remolino la punta de tu lengua alrededor de su clítoris. Inicia lentamente y presta atención a los movimientos de tu compañera. Después de estar haciéndolo un rato, puedes usar tus dedos para echar hacia atrás la capucha de su clítoris y así podrás proporcionarle una estimulación más directa.

♦ La Técnica del Pequeño Movimiento: Pon la punta de tu lengua sobre su clítoris. Luego mueve tu lengua muy, muy lentamente haciendo círculos, o de arriba hacia abajo, o de izquierda a derecha (observa como responde mejor). Mueve apenas tu lengua. Puedes incluso detenerte por momentos y tan solo descansa la puna de tu lengua sobre su clítoris sin moverte y ella empezará a moverse hacia ti.

♦ La Lengua Temblorosa: Con la punta de tu lengua haz temblar el clítoris de tu compañera de atrás para adelante. Inicia lentamente e incrementa la velocidad poco a poco para averiguar a que velocidad responde más favorablemente. Puedes hacer esto por tanto tiempo como ella lo disfrute. Pero no lo hagas por tanto tiempo que ella se aburra con la sensación. Cambia de técnicas cada uno o dos minutos.

♦ La Chupada: Lentamente pon tu boca en su clítoris y suavemente chúpalo y frótalo con tu lengua, labios y boca.

♦ La Chupada y el Temblor: Realiza la chupada como se describe arriba, entonces cuando el clítoris se encuentre dentro de tu boca hazlo temblar de atrás para adelante y de arriba hacia abajo. Inicia lentamente y continúa más rápido si ella responde bien.

♦ El Aliento Frío: Ahora que su clítoris y vulva se encuentran húmedos, si soplas sobre ella con una muy suave corriente de aire fresco de tu boca, le proporcionarás una sensación de frescura en su clítoris muy escalofriante. Haz esto durante 15 segundos. Después prosigue inmediatamente con “La Chupada y el Temblor”; tu boca caliente le sentara muy bien después de la sensación del aliento fresco. Usa esta técnica únicamente en el área externa.

Juego Oral Preliminar: Paso a Paso

A continuación se muestra una pequeña guía de como Iniciar el juego Oral, algunas técnicas y lugares importantes en el cuerpo de una mujer, siempre puedes acompañarlo con suaves caricias de las manos. Recuerda que sólo la practica y la comunicación con tu pareja harán que ella lo disfrute al máximo.



1. Mientras la beses en la boca también puedes besarla en otras partes de su cara. Besa sus mejillas, su barbilla, besa o chupa sus labios según vayas avanzando (no la chupes en la cara, solo en sus labios, a la mayoría de las mujeres no les gusta que las chupen en la cara). También notaras que no menciono la frente porque esta es normalmente la parte donde nuestros padres y abuelos nos besan y es asociada normalmente con amor no sexual y en ese momento no desearas recordarle sentimientos no sexuales.

2. Enseguida muévete al área donde se junta su quijada, cuello y oído. Esta es un área muy sensible. Muy suavemente bésala, lámela y chúpala en esta área, muy tierna y lentamente (si le dices algo, que sea con la voz muy suave, ya que te encuentras muy cerca de su oído y cualquier cosa que digas con voz normal podría lastimar su oído y posiblemente quitarle la excitación). Prueba las Técnicas para estimulación del cuello.

3. Ahora muévete hacia abajo por su cuello haciendo lo mismo que hiciste en el paso 2. Continúa con esto si ella te responde. Recuerda que siempre puedes preguntar “¿Te gusta que te haga así?”. De esa forma sabrás cuando estás perdiendo tu tiempo. Pero no preguntes demasiado frecuentemente.

4. A esta altura muévete alrededor de la orilla de su pecho, primero besándola ligeramente, luego lamiéndola y finalmente chupándola suavemente (no le chupes tan fuerte que le hagas un moretón). Cubre todo el pecho con besos pero no toque sus pezones todavía. Muévete de forma circular moviéndote cada vez mas cerca. Justo cuando llegues a la orilla de su pezón usa una de las Técnicas para Estimular los Pezones (puedes usarlas en cualquier orden que tu elijas, pero el “Aliento Caliente” deberá hacerse primero).

5. Usa las Técnicas Mencionadas primero en un pecho y luego en el otro, una a la vez y luego de regreso. Entretente ampliamente en esta zona, ella te amará por eso. La mayoría de las personas no le prestan mucha importancia los pechos, casi como si las estuvieran apresurando. Vas a demostrar que eres una persona que goza completamente a las mujeres y que sabes como hacerle el amor y satisfacer sus deseos sexuales.

6. Ahora muévete hacia abajo sobre su abdomen lentamente, besándola, lamiéndola y chupándola suavemente según vayas bajando. No olvides la cintura. Haz círculos alrededor del ombligo. Puedes probar suavemente dentro de su ombligo con tu lengua, pero muy ligera y suavemente. A algunas mujeres les gustara y a otras les disgustara. Si ella no lo disfruta detente. Y continúa con las otras áreas. Puedes cubrir el área y pasar más tiempo en su panza o abdomen. Deberás hacer esto por lo menos un rato. Recuerda que tienes que excitarla.


7. En este punto puedes bajar a sus piernas o darle vuelta e ir a su espalda, lo cual será muy agradable
porque la mayoría de las veces si han empezado por el frente se saltan la espalda. Si decides ir a su espalda, bésala, lámela, y chúpale todo alrededor de la cintura desde el abdomen, mientras le das vuelta para que quede boca abajo.

8. Cuando llegues a su espalda, continúa con un movimiento suave siguiendo el camino de la columna y las zonas laterales. Recuerda mantener la idea de tu pasión y deseo por ella en tu mente y continua excitándola mientras la tocas suavemente con tus labios, luego con mas presión, luego agrega tu lengua, chúpala y mordisquéala. Puedes también darle pequeñas mordidas que terminen con un beso en su espalda. Pasa al menos 10 minutos en su espalda.

9. Después de su espalda desearás bajarte a sus nalgas y seguir el camino por las piernas y hacia abajo. Primero bajándote por un lado y regresándote y luego para arriba y abajo del otro lado. En ese momento puedes empezar a complacerla oralmente desde atrás o hacer que se dé la vuelta. Suponiendo que se ha dado la vuelta veremos lo que puedes hacerle.

10. Después que ella se haya volteado deberás seguir aun con sus pies. Comienza ahora de nuevo. Besándola, lamiéndola, y usando todas las técnicas que habrás aprendido hasta ahora. Si eres de los que les gusta chupar los dedos de los pies ahora será el momento de hacerlo. Chupa cada dedo y frótalo (si sus pies no están limpios o tiene hongos en las uñas, o heridas abiertas o ampollas, te recomiendo que te saltas la parte del juego oral en los pies). Ahora empieza en la parte superior de su pie y trabaja hacia arriba por el lado de adentro de las piernas, ya que esta área es mucho más sensible que la parte externa.


11. Súbete por la parte interna de sus piernas y luego llega justo a la orilla de su vagina lamiéndole en pases largos. Luego comienza por arriba en la otra pierna y baja hasta su pie, usando todas las técnicas que has aprendido hasta ahora (esto la volverá loca, porque la excitarás y provocarás). La estarás excitando como loca y le mostrarás quien esta en control de la situación. Ahora sube por la pierna, todo de regreso hasta la orilla de su vagina.

12.
Besa, lame y chupa toda el área alrededor a la izquierda y a la derecha de su vagina usando las técnicas explicadas hasta ahora. Lame debajo de su vagina en el perineo (el punto que se encuentra entre su vagina y su ano). Haz esto por lo menos durante un rato.

13. En este punto podrás estimular su ano con tu boca también si así lo deseas. A muchas mujeres les gusta este tipo de estimulación buco-anal.

ADVERTENCIA: La estimulación al ano con la boca si no se hace con las debidas precauciones puede estar asociada con riesgos a la salud, ya que hay bacterias que viven en el intestino grueso y en el colon que pueden causar serias infecciones en el tracto gastrointestinal superior (es decir: la boca, estomago, intestino delgado), o en la vagina de tu compañera. Si quieres practicar la estimulación oral al ano, hay ciertas precauciones que debes seguir.